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viernes, 3 de abril de 2015

EL CLUB BILDERBURGER

La idea de que existe un grupo de privilegiados que entre bambalinas quita y pone gobiernos y es quien en realidad rige el destino del mundo está muy asentada y goza de una venerable tradición en lo que es la literatura fantástica y la popular: Jugadores del Juego de la Gente, los Invasores, los reptilianos, la Secta de la Cobra (pillad por ahí el corto "Shh" de La Cuadrilla, con Paul Naschy y Tomás Zorí pero ya, luego me lo agradeceréis)...

A veces los elegidos son extraterrestres, a veces son miembros de la aristocracia o de la oligocracia y alguna vez hasta de la plutocracia o de una secta maligna. Los nombres secretos, las vestimentas con capucha ... hacen ganar puntos y si ya se monta un ritual en que se sacrifica a una chica de buen ver escasamente vestida la sociedad secreta sí puede decirse que es de categoría. (Se cuenta de una secta que, dada la escasez de chicas en edad de merecer en el barrio, sacrificó a un dependiente de una ferretería cercana, calvo y con papada incipiente, y se convirtió en la rechifla de todo el mundillo).
Masones (que sí existieron y existen) en "Fábula de Venecia"

Que Dan Brown saque tu sociedad secreta en una novela y lea cosas de la misma (con mayor o menor rigor histórico, pero qué más dará, hombre) el público que compra libros en los Walmart y Carrefour (el cual, y Marx se echaría a llorar, tras currarse tanto materialismo histórico, prefiere ver la historia como "una lucha de sociedades secretas" antes que como la evolución en la organización de los factores de producción, por ejemplo ... ¿ha sonado lo anterior demasiado snob y elitista? ... oh, Dios mío, espero que no) de todo el sistema mundo supone todo un reconocimiento y ponerla al mismo nivel de los Templarios. O de los Illuminati de Baviera (nacidos en Ingolstadt, a unos setenta kilómetros del Munich del Bayern de Guardiola ... donde tuvo lugar el mismísimo "Contubernio de Munich")


Los Illuminati de Marvel

La verdad es que lo de este grupo llamado los "Illuminati" no dio para tanto pero como alguno les echó la culpa de instigar nada menos que la Revolución Francesa, la independencia americana (y a saber si no les acaban echando la culpa de "Podemos") la cosa se salió de madre ... Por no hablar de cuando en los setenta apareció "La trilogía Illuminati" (que en realidad no era trilogía), de Robert Anton Wilson y Robert Shea, que bebieron de las cartas que leían durante su etapa como editores asociados en Playboy y del desmadre de drogas y sexo de los sesenta. Para remate, a finales de los  ochenta el propio Umberto Eco se marcó "El Péndulo de Foucault" ... y hasta Steve Jackson creó un juego de cartas que estará a disposición de todos ustedes en su juguetería o en su librería especializada favorita. La conspiranoia estaba servida.




Que uno de estos grupos decepcione al comparar lo que es en realidad con la abundante y desatada ficción no quiere decir que no existan grupos que prefieran cierta discreción pero que en realidad sí existen. (Por ejemplo, como sabrá cualquier padre que ha buscado un colegio mayor para su hija, el Opus Dei es real. Y el Ministerio del Tiempo es real, que todo hay que decirlo, por mucho que no conste para el mismo asignación presupuestaria en los Presupuestos Generales del Estado).  

Entre los grupos que sí que de verdad existen está el club Bilderburger, que desde 1954 sirve de punto de reunión a monarcas, gobernantes y empresarios de Europa y Estados Unidos. (Que sea o no sea el gobierno en la sombra del mundo ya es harina de otro costal: si hubiera que creer a Daniel Estulín, que vive de escribir libros en ese plan, claro que sí, pero si hubiera que creer a uno de sus portavoces: "Si fuéramos el gobierno del mundo vaya un trabajo que estaríamos haciendo"). El citado club, en su línea de buscar gente nueva que aporte perspectivas nuevas ha tenido el detalle de convocar al presidente de Portalico AEFCFFT y H, Antonio Navascues, a darles una charlilla para ver cómo los frikis que, a lo tonto, a lo tonto, se están haciendo con el mundo (no hay más que ver a Bill Gates), ven el porvenir: 

"Hombre, yo a lo de dar la charla le tuve que dar un par de vueltas, pensando que si los que lo organizan son "casta" y alguno de nuestros socios se lo puede tomar a mal, que si luego no puedes piar nada de lo que se ha hablado ... Pero bueno, ahí que me fui a un resort de Suiza cuyo nombre me han dicho que haga el favor de no mencionar, custodiado hasta los cantos, con mi tartera, mi pasaporte actualizado y un fichero powerpoint estupendo que preparé. Y media docena de chistes nuevos para soltar en el rato del café para romper el hielo si fuera necesario"

"Tras cachearme me encontré con seis presidentes de asociaciones similares de toda Europa cuyos nombres no me parece prudente revelar, no sea que les busque un problema, y eso que el alemán que estaba todo el rato diciendo maravillas de su Perry Rhodam hizo méritos pero a pulso. Reconozco que a mí en particular me pillaron cuando me preguntaron que si la ciencia ficción española había previsto el giro hacia Asia y el Pacífico que está dando la economía mundial. 'Ah, pues no tenía ni idea. ¿Y eso cuándo ha sido?', les tuve que preguntar. 'Aquí del tema asiático lo que más nos suena es Fu man chu'. Empezaron a mirarse los unos a los otros un poco nerviosos y no pusieron mejor cara cuando me preguntaron por la economía de los drones y lo más que supe decirles era las rimas que hacíamos con la palabrita y que nuestros autores en realidad son mas de 'mechas'. '¿Y entonces ninguno de los autores de género de su país supo intuir la crisis financiera?', me dijeron.'¿Y no hicieron ustedes nada?' 'Hombre, si cada vez que uno de nuestros autores predice un desastre le hacemos caso, esto es un no parar', les tuve que decir ...'¿Cómo íbamos a hacer caso cuando alguno predijera una crisis financiera ... si no hacen otra cosa? ¡Si es lo que están deseando! Qué no darían por pasearse por los platós como Niño Becerra diciendo 'Veis como YO, aquí donde me veis, con esta cara de friki, tenía razón'. No se pueden hacer ustedes idea de la cantidad de relatos que leemos de mundos postapocalípticos y la manía que le tienen nuestros chicos al sistema capitalista, que andan todos diciendo 'No, si ya decía yo que esto se iba al carajo', aunque algo de cariño sí que le deben de tener porque en cuanto se acaba pintan escenarios aún peores"

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¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.