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domingo, 30 de diciembre de 2007

¿UNA PELÍCULA DE LA LEGIÓN DEL ESPACIO DIRIGIDA POR LARS VON TRIER?




Corre el rumor de que el conocido cineasta danés Lars von Trier está negociando con Arturo Abedul y Sigge, autores de “La legión del espacio”, la cesión de los derechos de autor para un film basado en la popular tira que ya ha llegado a ser editada en papel por el Grupo Aserejec, el sueño de cualquier poseedor de una página web.

Encuadrada dentro de la ciencia-ficción militarista al estilo de “Starship Troopers” o las historias de Miles Vorkosigan, la serie no ha dudado en abordar temas tan caros a la ciencia – ficción como la identidad (reflejado en los legionarios, todos portando una escafandra que nunca permite que se les vea el rostro), la ingeniería genética (todos son clones), la transmigración de las almas y la progresividad fiscal. Por el camino, la tira ha ganado tantos premios Ignatius al mejor cómic que sus autores han aprovechado los trofeos para alicatarse el cuarto de baño con las planchas de mármol que los componen. (En la imagen vemos como Arturo demuestra sus dotes de bailarín marcándose un vals durante una entrega de premios con Genoveva Caldwelll, secretaria de la Asociación promotora del tema)

Aparentemente el proyecto se encuentra bastante avanzado y los personajes serían encarnados por muñecos de trapo con peceras sobre la cabeza para representar los trajes espaciales, contando con un número musical interpretado por la cantante islandesa Björk Guðmundsdóttir (Bjork a secas para los amigos y para los que hemos nacido en países romanizados y no sabemos pronunciar el apellido), rodeada por una multitud danzante de legionarios.

Como era de esperar, el cineasta danés ha levantado polémicas y muchos de los aficionados a la serie ya han expresado su desagrado e incluso ha habido tres que han dejado de incluir la tira en sus blogs: “El danés ese va a hacer una mierda como el sombrero de un picador”, "¿Cómo va a hacer una película de naves espaciales uno que le tiene miedo a los aviones?", “Yo no voy al cine a oír los grititos de la guomonsdonstir esa ni harto de vino” o “¿Pero cómo convenzo a mi novia para llevarla a ver una película de ese tío?”

viernes, 28 de diciembre de 2007

FELIZ 28/12/2007


Pásense por la web de stardustcf y verán qué bien. Como cada año hemos felicitado el Día de los Inocentes a todos los visitantes de la web. La pena es que, al contrario que en años anteriores, no parece haber picado nadie. Otra vez será ;)

viernes, 14 de diciembre de 2007

“EL OJO DE ARGÓN”


Por sorprendente que pueda parecer, este relato claramente ubicable en el género de la fantasía heroica, obra del norteamericano Jim Theis, no ha alcanzado en en España la menor difusión y ni siquiera ha llegado a ser traducido al castellano ... hasta ahora. Publicada en 1970 en el número 10 de un oscuro fanzine llamado OSFAN, con el paso de los años esta historia se ha ido convirtiendo en un verdadero mito en el fandom estadounidense, circulando en fotocopias a las que les faltaba la página final por las convenciones. Afortunadamente se ha podido llevar a cabo una edición completa y en toda regla en abril de este año por parte de Wildside Press.

Llegado a este punto, el pope de la crítica de CF que esté leyendo este post se empezará a preocupar viendo que un servidor sabe de algo más que él y abre en el navegador Opera de su iBook una pestaña para googlear quién puede ser ese tal Jim Theis.

Para ahorrarle esfuerzos al imaginario crítico anterior he de desvelar que el relato no es encuadrable ni en la “new wave”, ni en la “new weird” y ni siquiera es de un escritor “mainstream” que haya decidido salpimentar sus indagaciones sobre la naturaleza humana con un viaje en el tiempo o algún clon que otro (“pues vaya mierda, a ver cómo hago yo un artículo para la revista 'Élite' hablando de un donnadie así”, se pensará): Además, aparentemente Jim Theis, fallecido hace algunos años, no volvió a publicar más nada desde entonces, por lo que no hay mucho que contar sobre él.

Visto lo visto, os estaréis preguntando: ¿qué tiene de particular ese “El Ojo de Argón”, además de, seguramente por error, hacer referencia a un gas noble que se encuentra en algunos tubos fluorescentes?

Es muy sencillo: Es malo.

Horrible. En serio. La opinión es unánime.

Hasta el extremo de ser considerado el peor relato de fantasía de la historia. Uno de los desafíos de las convenciones anglosajonas es leerlo en voz alta respetando los fallos de puntuación y de sintaxis con cara de palo aguantándose la risa. Aparentemente, hay algunos que lo han llegado a leer con voz de pito después de inhalar helio. Yo, para darle un toque andaluz, propongo leerlo con la boca llena de tortas “Maritoñi” y polvorones de Estepa, alternativamente. (He leído en un blog que en una reunión de la asociación Mensa española necesitaron tres horas para poder leerse los diecinueve folios de que consta la obra)

Al pobre autor, por otra parte, le molestaba mucho que se rieran de una cosa que escribió a los 16 años, bajo la influencia evidente de los relatos de Conan, aunque hay quien cuenta que llegó a participar en alguna lectura en convenciones. Tampoco creo que el que seleccionaba los textos en el fanzine mostrara un buen ojo (no he podido resistirme, lo siento) clínico.

Aquí hay una versión en inglés del texto:

http://www.dcs.gla.ac.uk/SF-Archives/Misc/eyeargon.html

(Ojo, la exuberancia de vocablos típica de Howard y Lovecraft, requiere un cierto dominio del inglés)

Aquí hay otra versión también en inglés, acompañada de comentarios que enriquecen (aún más) el texto original:

http://ineluki.dyndns.org/~mjc42/tut/library/argon.html

Y, por fin, aquí tenemos la traducción que ha hecho José Beltrán Escavy, que nos permitirá disfrutar en nuestra lengua materna frases como “Grignr se sacudió la sangre de los ojos, agitando su melena roja y hosca cual incendio forestal mecido por la brisa nocturna” o “Los aullidos patéticos del chamán que se arrastraba en su triste miseria sobre el pavimento de granito hecho a mano y pulido tras innumerables horas de arduo sudor y trabajo, con icor que fluía de entre sus manos apretadas, atrajo la atención purturbada de sus camaradas de entre sus fétidas lulaciones. Las acciones de esta furcia rebelde expresaban definitivamente un sacriligio inaudito. Nunca antes en un laberinto perdido de eones sin nombre se había atrevido una elegida a demostrar semejante blasfemia en la cara de la deidad idólica del culto.”:

http://es.wikisource.org/wiki/El_ojo_de_Argon

Muchísimas gracias a José Beltrán por el trabajo que le habrá supuesto enfrentarse a pecho descubierto con una obra de tanta complejidad lingüística. Y también, ya de paso, a todos los fanzineros que reciben continuamente relatos de una calidad similar a la de éste con la intención de que sean publicados y tienen que hacer auténticos juegos malabares con el lenguaje para no herir los sentimientos de los remitentes al explicarles los motivos del rechazo. Y también agradezco la paciencia que habrán tenido leyendo los relatos no muy allá que yo mismo les habré enviado alguna que otra vez

Visto lo visto, ¿estamos de acuerdo con la opinión anglosajona de que éste es el peor relato del género jamás publicado?

Yo digo no. Sí, otra vez, no.

Como europeo convencido de que la ciencia – ficción continental ha de defender sus signos de identidad ante las producciones británica y norteamericana digo en voz alta que en España somos perfectamente capaces de generar textos tan pedestres como este “El ojo de Argón”. Yo les digo a los más viejos del lugar “Rebuscad entre vuestra colección de bolsilibros y seguro que os encontráis alguna novela que algún escritor tuvo que acabar a la carrera en el descanso para el desayuno en la oficina con errores tan garrafales como los que os he mostrado”. Yo les digo a los más jóvenes: “Meteos en Internet y daréis con algún relato en un blog o en una página tan rematadamente malo cómo éste”

No sólo eso: Levanto mi vista más allá de los Pirineos y me digo “Un país en el que han vendido tantos libros las traducciones de van Vogt como es Francia, ¿no será capaz de oponer un texto con identidad propia a esta muestra del mal hacer que ha venido de América? ... un país como Bélgica del que ha salido una película tan espantosa como 'La apasionante vida sexual de los belgas', ¿no será capaz de generar una narrativa tan torpe y deslavazada, ya sea en francés o en flamenco?”

Y, viendo el caso de un país hermano como es Italia, me reafirmo en mi convicción de que eso que algunos llaman despectivamente “la vieja Europa” es capaz de ofrecer al mundo joyas de tanto valor o más que las que nos trae la maquinaria anglosajona: Van ya para cuatro ediciones del premio Sviccata que el club de fans del escritor Vittorio Curtoni otorga al peor relato de ciencia – ficción de entre los que los concursantes, ansiosos de labrarse una mala reputación en el campo, han tenido a bien enviar. Habrá quien diga que cualquiera puede escribir un mal relato: Falso. Aún se recuerda el caso del ganador del premio Urania a la mejor novela del año que se quejaba amargamente de que sólo había quedado segundo en la Sviccata.

Será que este gusto por lo bizarro es adictivo: A Curtoni le llegó una novela escrita por dos sicilianos tan increíblemente mala (una expedición espacial que buscaba señales de la divinidad en la que iban dos curas, se conoce que en calidad de expertos en la materia) que decidió compartirla con los amigos de una lista de correo y se la fue enviando por capítulos. La obra fue tan bien acogida que, cuando terminó la serie, los listeros quedaron enganchados y, para seguir disfrutando del placer de lo grotesco, decidieron convocar el concurso. Yo estoy a la espera de tener acceso a los relatos ganadores para ver si es cierta la pretendida superioridad de “El Ojo de Argón” o si los americanos habrán de ceder el cetro de “Lo Peor de lo Peor” a los campeones italianos.

jueves, 13 de diciembre de 2007

SI YO FUERA PROFESOR DE SECUNDARIA ...


(cosa que, por suerte para los chavales y para mí, no soy) aprovecharía este corto de 17 minutos para incidir sobre el tema transversal “Educación para el consumo”para que la muchachada se quede con las técnicas de venta que utilizan desde un dependiente de un centro comercial a una operadora de telemarketing pasando por comerciales de puerta fría (o sea, de los que se presentan en tu casa sin haberlos llamado antes) como son Pepón Nieto y Eduardo Noriega en esta historia de Mateo Gil. El que haya visto la serie “Shark” (el abogado despiadado que sale en la Sexta ... mucho más descarnado que Ally McBeal y sus cuartos de baño mixtos) habrá visto cómo ensayan los “speeches” ... pues a la hora de vender algo los comerciales también se preparan lo que van a decir y tienen su guion, sus formas de presionar (“Entonces, ¿me está diciendo usted que va a malgastar esta oportunidad?”), sus “mentirijillas piadosas”, sus técnicas para cerrar la venta ... como tienen los dos personajes.



No sólo sirve para Educación del Consumidor, sino que también es aprovechable como ejercicio de Matemáticas (¿verdad, Ramón?) ir llevando la cuenta de los “descuentos” que le aplican a la buena mujer y lo que acaba en realidad costándole el “regalo”

viernes, 7 de diciembre de 2007

PARA AQUELLOS A LOS QUE SE LES DÉ BIEN EL FRANCÉS


Pueden practicar oyendo este podcast de Selene Verri, italiana afincada en Lyon a la que agradezco un montón el detalle, en el que se habla de la Hispacón pasada y del Premio al PEOR artículo (“au pire article”) Hace una referencia al premio Sviccata, que es un premio italiano al peor relato, cuyos orígenes prometo contar en un futuro post. Dado que en Italia se premia el peor relato y en España el peor artículo se me ocurre a mí que para completar el triángulo del mal gusto podrían juntarse algunos franceses y premiar la peor poesía (bueno, y los portugueses la peor página web, los griegos el peor blog ...)

sábado, 1 de diciembre de 2007

UNA TEORIA INQUIETANTE


(Tititatín tatín, tatín, tatín, como hacen en las imitaciones de Freaker Jiménez Losantos) Ha llegado a nuestras preocupadas pupilas la formulación por parte de Miguel Angel Rodríguez (no el portavoz del Gobierno en la etapa de Az
nar, sino el cantante del grupo de “gamberrock” los Mojinos Escozíos) de una aporía sobre el origen de esos simpáticos animalitos que pueblan, entre otras muchas, la carretera desde Granada a Motril, localidad ubicada en la Costa granadina, a la que llevan prometiéndole una autovía en condiciones desde tiempos de Espartero. 

 Hela aquí, la teoría: 

 

Aquí abajo vemos una fotografía que la conocida “medium” y curandera de Peneque de Abajo, doña Bernarda Alba Troszc, hizo pública, en la que se ven un cono y lo que parece ser su cría. Según la curandera la cría fue parida en su huerto una noche de tormenta con gran escándalo de gritos y gemidos.




El ya famoso “cono de la Bernarda” ha salido en revistas como “Más Allá” y “Ano Cero” y le han dedicado estudios relevantes parapsicólogos porque no me digáis que no se parece a esto otro:

(El 2013 harán 20 años del lanzamiento del videojuego  "El Día del Tentáculo")

lunes, 26 de noviembre de 2007

CONTRA LA APATÍA OTOÑAL ...

CONTRA LA APATÍA OTOÑAL ...

Llegan las lluvias (a los que les llegan), el frío, los catarros, la gripe, l
a caída de la hoja, la recogida de la aceituna ... y uno de lo único que tiene ganas es de estar en su casa calentito ...  

Y para eso, suerte que tenemos ... “RETREMPANDO, EL BLOG DE ILDEFONSO MELERO” Las mejores mujeres de las series de fritangaciencia enseñando cacha (y algunas hasta más), cortesía del Hugh Hefner del fandom español: Superheroínas, actrices de series y de películas, todas ellas calentando al personal (al personal masculino, se entiende) en un blog que levanta pasiones.

Algunas fotos que usted podrá encontrar en el blog:































Han dicho del blog:

“Es un blog la mar de libegal éste de Ildefonso Melego : pogque en este blog se enseña carne como se tiene que enseñar, no como en tanto blog de pdgogueggs que hay por ahí, que las únicas mozas que se ven son Pilar Bagdem y Ana Belén”
Federico, presentador del show radiofónico “Federico el de los Palotes“
 


“¿Qué tal estáis, familia? Este es un blog que os va a gustar a todos los chavales que estáis en una edad que ya ... Y lo mejor es que, como es gratis, podéis ahorraros el dinero para compraros el 'As”, con esos artículos tan estupendos del Relaño y para que os compréis también los partidos del Plus y no los tengáis que ver en los bares, que están llenos de gentuza”
José Ramón de la Mirinda, locutor radiofónico

(Esta vez sí que me he ganado que me crucen la cara. Señor, qué cabroncete que estoy hecho)

lunes, 19 de noviembre de 2007

"Hay escritores cuyos textos rebosan compasión

"Hay escritores cuyos textos rebosan compasión y son incapaces de sentirla. Ejemplos hay miles": Elvira Lindo, en "El país" del domingo pasado.

Qué razón tiene la señora. Y no lo digo por los que yo he tenido la suerte de conocer, que en su mayoría son bellísimas personas. (Es lo que tiene ser friqui, que no se te suben los humos)

(¿Y este post a qué viene? Pues francamente yo tampoco lo sé, pero la frase es para enmarcarla)

domingo, 18 de noviembre de 2007

¿NO HAY SEXO EN LA HISPACÓN?


(El efecto cómico del título anterior aumenta si se tararea con la musiquilla de la canción “No hay marcha en Nueva York” del grupo Mecano, en la que se incluía uno de los más bellos versos de la música pop de los ochenta entonado por una de sus más potentes voces: “que te comen el coco con los telefilmes /pero es un ardid /y estoy loco/por irme a Madrid”)
Por medios que no vienen a cuento ha llegado a este blogete la carta de queja de un asistente a la última Hispaconst, en la que le hace llegar su malestar a uno de los responsables de la entidad organizadora por lo que considera “serias carencias que la Funkdación debería solventar en futuras actividades”
Señor Mario:
Soy (gran borrón de Tipp-ex de un lado a otro de la página), asistente a la convección anual de fantasía, ciencia-ficción y etcétera que se ha desarrollado el primer fin de semana de noviembre en su sede de la calle Max Planck (o Niels Bohr o Enrico Fermi, no recuerdo bien ... nunca he tenido un gran concepto de los físicos que necesitan reactores nucleares para poder hacer descubrimientos) de la Isla de la Chartreuse en Sevilla. La experiencia en general no ha estado mal: como sociólogo que está preparando un estudio que se titulará “Fandom y fracaso existencial” me resulta fascinante ver a tantos aficionados a ese género intercambiar opiniones como personas civilizadas y no he percibido en absoluto esa supuesta incapacidad de interacción social que se les achaca – lo que no quiere decir que cuando se juntan en un corrillo no sea para mantener una discusión absolutamente bizantina sobre los temas más intrascendentes-. Le comento lo del estudio por si le interesa que acuda a algún acto en que cuadre mi conocimiento sobre el tema (o si en alguna boda, bautizo o comunión necesita de un prestidigitador, “Gedeón el Misterioso”, hará las delicias de pequeños y mayores). Además me he pulido una respetable cantidad de dinero en los tenderetes de las editoriales y librerías que acudieron al evento lo cual supongo que habrá contribuido a que sientan su presencia justificada.
A estas alturas de la carta, señor Miramax, usted se estará preguntando que si me lo he pasado bien de qué me estoy quejando: pues se lo voy a explicar. Seguro que usted se habrá dado cuenta alguna vez que haya tenido que volverse del trabajo a su casa a recoger algo olvidado de todo el tiempo que se le habrá ido entre una cosa y otra. O alguna vez habrá metido los pies en un charco y habrá buscado desesperadamente por calles y calles de toda la isla esponjas para el calzado y pañuelos de papel para chupar esa humedad que hace que los calcetines se destiñan sobre los pies. Pues en una situación parecida me encontré yo el pasado sábado a causa de la ubicación de su sede:

El viernes, además de otra mucha gente interesante que acudía a la convección me encontré con varios miembros femeninos de la web de foros www.seducen.com que me ayudaron a conocer la noche sevillana. ¿Qué le voy a contar yo a usted que no sepa? Baste decirle que no asomamos el pelo por ninguna de las actividades programadas antes de las 12 de la mañana, y confieso que si no fuera por ver a una de ellas las limpiadoras del hostal hubiesen tenido que sacarme de entre las sábanas como si fuera una mancha ... nada que no arregle una buena taza de café, pensé mientras me dirigía a la sede de la convección. O un té, le dije a uno de los tres camareros del catering. O Colacao, que tampoco tenían. Afortunadamente, para mantenerme despierto estaba una de las chicas de la noche anterior, en cuya compañía asistí a unas mesas redondas muy interesantes por parte de varios escritores de terror que, como es costumbre, describen la situación de su mercado como pavorosa. Ella y yo pudimos aprovechar las consolas Wii que ustedes incluyeron para que la concurrencia se desahogara dando raquetazos aunque fuera virtuales si se aburrían de tanta charla. Quién me iba a decir a mí que podría sacarle algún partido a las innumerables partidas jugadas con mi sobrino para enseñarle a esa chica cuya identidad no sería correcto revelarle, señor Miramax, a jugar al golf de la Wii atrayéndola a mi vera, apoyando los brazos sobre sus caderas para que cogiera el palo virtual de la mejor forma posible. El ejercicio nos despertó el apetito, con lo que volvimos a tomar conciencia de lo problemático que es comer en la isla un sábado a mediodía. Vimos cerrada la cafetería que hay enfrente de la Fundación, así que acabamos recorriendo durante tres cuartos de hora el recinto de la Cartuja en busca primero de un restaurante representativo de la cocina sevillana, luego simplemente de un restaurante y al final en busca de cualquier sitio en el que nos echaran de comer, fuera lo que fuera. Después me han comentado que había un restaurante abierto ese mismo sábado. Qué pena que no se hiciera anunciar con fuegos artificiales porque así lo hubiéramos visto y no hubiésemos tenido que llamar a un taxi para suplicarle que, por favor, nos llevara al sitio más cercano en el que se pudiera comprar comida.
Además de que el taxi tuvo que venir desde el centro y nos acabó llevando al bar de su cuñado dándonos un bonito paseo por toda Sevilla para que pudiéramos contemplarla en toda su grandeza y en toda su extensión y así el taxímetro también pudiera correr más también me queda el mal sabor de boca (literal) de que el cuñado (un hombre con pocos dientes, pero los pocos tenía se habían quedado con todo el calcio de los que faltaban) tenía el mismo amor por el trabajo bien hecho que su pariente político y nos puso unas croquetas que, al contrario que el taxi, que había prolongado su trayecto por la ciudad mucho más tiempo del imprescindible, habían pasado por el microondas menos, de forma que al hincarles el diente dimos con un núcleo duro, como quien encuentra un premio en el roscón de Reyes, aún por descongelar.
Será porque nada une tanto como las desgracias compartidas, pero tras pedir un segundo taxi que nos enseñó las partes de la ciudad que se había olvidado el anterior, volví a la sede de la Hispacón con mi mano sobre su hombro, como queriendo protegerla de los aparcacoches que andaban por la isla. La primera ponencia que tocaba esa tarde hizo honor a su nombre, al menos en lo que a mí se refiere: la erudita Genoveva Caldwell puso una imagen de un subgénero del fantástico que se hace en Japón conocido como carai, uruguai o rajoi en la que no recuerdo si había monstruos, marcianos o qué, sólo puedo recordar el sonrojo que me vino viendo a la muchacha que salía, cómo salía y todo lo que le salía, y lo primero que pensé fue “Ufff, esta ponencia me pone”.


Esta turbación mía no le pasó desapercibida a mi amiga que, de verme así, debió experimentar una sensación similar, pues dejó su mano sobre mi vientre, no sé si consciente o inconscientemente. Mi mano, que ahora estaba sobre su cadera, la apretaba contra mí y amenazaba con explorar nuevos territorios que es mejor no recorrer en público por el qué dirán. Por suerte, la ponente dio por concluida la charla antes de que perdiéramos el control y salimos corriendo de la sala, olvidándonos de todo lo demás. Recuerdo que mientras nos besábamos apasionadamente en el hall alguien dijo “Eso es chupar caracoles, sí señor”. Mucha envidia es lo que hay. Y poca educación.


Fuimos en busca de un cuarto de baño para tener un poco de intimidad, aunque para eso tuviéramos que pasar por la sala central en la que tenía lugar una conferencia que debía de ser de lo más absorbente porque si no, no se explica que nadie se fijara en dos personas pasando a toda prisa, sofocadas y respirando agitadamente, una con una blusa con más botones desabrochados de lo habitual y otra con la cremallera a medio abrir y lápiz de labios extendido por rostro y cuello.

A estas alturas de lo escrito, señor Miramolín, usted pensará que, quitando las compañías encontradas, no le he encontrado más que defectos a la convección que usted ha organizado. En absoluto. De mi paso por los aseos de la sede de su Fundición guardo un recuerdo imborrable ...limpios, bien cuidados, con sanitarios y portarrollos de primerísima calidad, con una decoración impresionante ... No me hubiera importado permanecer horas y horas en ese aseo acompañado como estaba, pero se podrá imaginar usted que antes o después llegaríamos a un punto de no retorno.

Como la espada de Elric de Melniboné, que una vez desenvainada no permite a su amo llevarla de vuelta a su sitio sin antes haber dado a otros a probar su filo, así me encontraba yo. Pero, ¿dónde estaba el escudo? En el bolso de mi partenaire no. En mi cartera, desoyendo el dicho “No te vayas de hispacones desprovisto de condones”, tampoco. En los aseos ... y es aquí donde quería llegar .... tampoco. Me pregunto yo qué costaba poner una máquina de preservativos, señor Miramax. La de pasiones que deben de haberse frustrado por esa falta de previsión por su parte.

Salí corriendo y pregunté a dos azafatas vestidas de rojo (el color que más me pone) que había en la entrada “Oye, ¿no os quedarán condones?” Algo me dice que sí debían llevar, pero se cortaron pensando que les estaba tirando los tejos, como si estuviera pensando en llevármelas al cuarto de baño también. En fin, las he visto más serviciales y más atentas a que el invitado disfrutara más de la visita.

Ella y yo tuvimos que salir corriendo de la sede hacia la farmacia que yo recordaba que había en la misma calle, a unos 30 metros de distancia (de ahora en adelante, nunca se me olvidará quedarme con todas las farmacias colindantes a las hispacones) ... para encontrárnosla cerrada por ser sábado por la tarde. Nunca en mi vida habré usado palabras tan fuertes para referirme al gremio de los boticarios. Nunca he corrido tan rápido buscando un establecimiento de ningún tipo.
Mientras recorríamos desesperadamente la zona yo veía un un sinfín de sitios que nos permitirían terminar lo empezado lejos de miradas curiosas y aparentemente fuera del alcance de cámaras de seguridad, pero, por más que mirábamos en los planos de
la Isla, de la que yo me sentía tan cautivo como el Número 6 en “El Prisionero”, no veíamos ninguna. Creo que en nuestras vueltas pasamos dos o tres en torno a la reproducción del cobete Arianne que, tal como estábamos, nos pareció fálico a más no poder y, cada vez que lo veíamos yo le recordaba que hay un gran número de alternativas a la penetración clásica. Sin embargo, ella desconfiaba de la proposición que le hacía (porque supongo que más de una vez se la habrían hecho y no la habrían cumplido en todos sus términos): “Tú empieza a chupar, que cuando esté para acabar te aviso”
Nuestro peregrinar por la isla de la Cartuja acabó como tenía que acabar: con mi gozo en un negro y turbio pozo. Ella se plantó y me dijo que tenía que coger al autobús de vuelta a su ciudad natal para participar aquella misma noche en un show con una boa de plumas, una camiseta de la “Legión del espacio” mojada y alguna que otra cosa que ahora no recuerdo en una discoteca para sacarse unos euros que ayudaran a pagar su título universitario de maestría en “Crítica comparada de marquetería islámica y bricolaje hindú” Yo la acompañé hasta el puente de la Barqueta, donde le esperaba un taxi que había llamado para llevarla a la estación de Prado de san Sebastián y desde allí la vi abandonarme. Me volví hacia la isla y, presa de la desesperación, como Charlton Heston en la escena final de “El Planeta de los Simios”, le di la espalda al puente que llevaba a Sevilla y grité “¡Isla de la Cartuja, yo te maldigo!” Volví a la sede de Max Planck con el rabo entre las piernas y con una mirada de rencor hacia las azafatas que seguro que hizo que buscaran en las agendas el número de la policía municipal. Tal era mi grado de excitación que llegué a pensar en vaciar el contenido de un extintor de nieve carbónica de los que había en las paredes de la fundación sobre la zona afectada para devolverla a su estado de reposo y, viendo que los miembros de la junta restora de la Asociación de Horricientástico estaban preparando los trofeos Ignatius que se entregarían durante la cena de gala y que estaban compuestos por dos loscos que se fijaban el uno al otro con pegamento, pensé en pedirles prestado uno de esos monolitos para coger cada una de las partes con una mano y, de un golpe seco, interrumpir el flujo sanguíneo por la zona.
No ayudó a mejorar mi humor ver cómo durante la entrega de premios uno de los ganadores recibía la más ardiente (más que ardiente, al rojo vivo) felicitación por parte de una presentadora de la ceremonia. (El otro presentador al verlos, debió pensar lo mismo que yo y le vi buscar con la mirada un extintor por si la cosa se calentaba en exceso y había que enfriar a la parejita con un buen chorro de dióxido de carbono)
Por tanto, señor Miramar, convaleciente como estoy de una torsión testicular que hubo que tratarme de urgencia en el hospital Virgen del Rocío a causa de la tensión padecida en la zona durante tantas horas, le ruego que abra los ojos y mejore la dotación de la sede poniendo en los aseos una máquina de preservativos, a ser posible con una amplia gama de colores, texturas y tallas,ya que tendrá usted visitantes de todo tipo de culturas y razas. Ustedes están acostumbrados a organizar congresos de rabinos, imanes, solenoides y a saber qué más y nunca habrá salido de unos señores tan adustos y venerables una petición como ésta, pero sepa que más de una pareja puede acabar agradeciéndoselo, quién sabe si hasta poniéndole su nombre a sus hijos.


Atentamente suyo,

Firma ilegible


martes, 13 de noviembre de 2007

RECUERDOS DE SEVILLA

 
Exagerando un poco (y recordando el clásico del 1986 de Housemartins) ...

martes, 6 de noviembre de 2007

AND THE BRICK GOES TO ...


El sábado 3 de Noviembre, en el marco incompatible de la Funkdación Tres Culturas, hicimos saber el nombre del ganador del Premio “Días de vino y fandom” al Peor (sí, el Peor) Artículo. Orgullosos de unos concursantes que han sabido dar lo peor de sí mismos como articulistas, hacemos saber al mundo que en el firmamento del ensayo más que tres estrellas han aparecido tres nuevos agujeros negros que llenarán de bochorno las revistas y blogs del Internet ése:


El Ladrillo de Oro va a ir a parar a Valencia para Ramón Soriano, que, con su artículo “Kurt Russell, para la revista chunga ésa” (por cierto, Ramón, esto es un blog y no una revista) ha pulsado la vena sensible de los miembros del jurado con frases como “La moraleja es de esta película, como casi todas las que me suelen gustar, es que no salgas de casa nunca sin la recortada”, cargadas de poesía y dignas de figurar con letras capitales en todos los libros de texto de “Educación para la ciudadanía”

El jurado también considera, en un alarde de generosidad, que también han demostrado sus deméritos Juan Miguel Pascual con sus “Desvaríos de un encabronado” (título que podría ajustarse al 23 % de los blogs del fándom) e Isaac Zamora con “Ciencia – Ficción o nada” (la verdad es que hay ratos que uno se queda con lo segundo)

Muy pronto los libros cedidos por esos santos varones que son los dueños de las editoriales colaboradoras partirán jubilosos para llenar de alegría, ilusión y buena literatura las casas de los gallardonados.

Por ahí hay unas cuantas fotos de los membrillos del jurado y de esos momentos en Sevilla que ya iremos subiendo.

viernes, 2 de noviembre de 2007

NOS VEMOS EN SEVILLA


(Ojo, que no hace falta estar inscrito para visitar la Hispacón) ... y allí se conocerá el nombre del ganador del Premio Días de Vino y Fandom al PEOR artículo ... El Ladrillo de Oro espera ansioso saber el nombre del articulista que lo acogerá en su casa.

martes, 23 de octubre de 2007

PREMIANDO AL PEOR (SÍ EL PEOR) ARTÍCULO DE FANTACIENCIA


Un servidor quiere agradecer a los que han enviado ya su participación en el concurso para el peor relato su
prontitud a la hora de enviar sus textos y recuerda a la parroquia que el tiempo se va acabando para poder optar al concurso. El jurado, compuesto por los prestigiosos editores Gabriel Garrido (Parmesano Editores) y Gundisalvo Gonzálvez Halcón (Grupo Editorial Aserejec) así como por el prestigioso ... mindundi Fernando Francino ya está enfrascado (y embarrilado) en arduas deliberaciones.(En la imagen, el presidente del jurado meditando cuidadosamente las implicaciones de su voto)(En esta otra foto, dos dibujantes irreverendos luchan a brazo partido por demostrar su maestría en el arte del retrato rápido: a su izquierda el impávido Andrés Soria y a su derecha el Increíble Bute. Es de los pocos testimonios gráficos que han quedado de esa noche comiquera)

Por otra parte, quiero pedirle a mi lector/a de El Chorrillo que me aclare en qué provincia vive, porque desde que lo vi en Google analytics la curiosidad me tiene loco. Otras cifras curiosas extraídas de la estadística del último mes que ofrece Google analytics son las siguientes:- Liguilla asturiana de lectores de "Días de vino y fandom": Visitas en el último mes:
Gijón 3
Oviedo 2
Avilés 1

La lucha a cara de perro entre los 3 municipios asturianos por eludir las posiciones de descenso y enfrentarse en los play-offs al vencedor de los municipios vascos (ojo a Zamudio, la revelación de la temporada) promete ser no apta para cardíacos.

- Madrid 99 - Granada 88
Una vez más, no pudo ser, y el poderío anotador de los ministerios repletos de funcionarios dotados de internet ha hecho que el conjunto de internautas granadinos no haya podido darle la vuelta al marcador.

miércoles, 10 de octubre de 2007

UN LADRILLO PARA EL PEOR

Y, para celebrar la entrada número 100 ...

PREMIO DÍAS DE VINO Y FANDOM AL PEOR (SÍ, PEOR) ARTICULO RELACIONADO CON LA FANTACIENCIA

El blog “Días de vino y fándom” convoca la primera (y a saber si no la última) edición del concurso de artículos relacionados con la fantasía, ciencia ficción y/o terror, en la cual, al contrario que en el resto de los concursos, en los que se supone que se premia el mejor artículo presentado (cosa que no siempre sucede), se premiará el peor de los artículos recibidos, con la única y sana intención de echar unas risas. Consciente de la ingente cantidad de artículos que pueden optar al premio, el jurado se ve obligado a establecer unas bases:

  1. Los artículos estarán escritos en castellano (tampoco tiene por qué ser ése el idioma natal de los concursantes: la escasa familiaridad con el idioma en que se escribe puede propiciar la aparición de errores y meteduras de pata que el jurado puntúe de manera positiva) y no pasarán de 1000 palabras, cifra más que suficiente para que el articulista demuestre valores tales como una redacción defectuosa, una temática banal o razonamientos caprichosos sin acabar con la paciencia de los miembros del jurado que, como cada hijo de vecino, también tienen otras obligaciones que atender.
  2. Los artículos serán originales (aunque no podemos olvidar que una buena forma de perpetrar un mal artículo es no ser original en absoluto) e inéditos. Con esto queremos decir que, por ejemplo, quedaría muy feo coger una entrada del blog de otra persona y presentarla como propia para que se le elija como el peor y luego irlo diciendo por ahí para hacerle quedar mal. Por otra parte, si se ha escrito ya un artículo que, por sus especiales características parece digno de optar al premio, pero ha sido ya publicado, siempre se puede recurrir a la técnica del “refrito”, retocándolo un poquito por aquí, un poquito por allí, como tantos articulistas han hecho en el pasado.
  1. No hay problema en que el artículo haya sido premiado en otro concurso (el problema será para el otro concurso, cuando se sepa que ha premiado un artículo declarado como malo)
  2. El fallo de los miembros del jurado será inapelable. A la condición de inapelable del fallo de los miembros del jurado se añade también la condición de inviolable para los miembros del mismo y la posibilidad de declarar desierto el premio.
  3. El plazo de recepción acaba el día 30 de Octubre, así que a darse prisa. Como cualquier español al que le hacen reparaciones en casa sabe, hacer las cosas de prisa y corriendo es garantía de un resultado defectuoso, lo cual sin duda redundará positivamente (o negativamente, según se mire) en el artículo a presentar.
  4. Los “trabajos” se enviarán a la dirección premioalpeorarticuloCF@gmail.com, junto con las señas de contacto del autor.

Premio, lo que se dice premio ... no hay un premio en metálico (el que se haya pensado que por escribir un artículo deliberadamente malo va a sacar más dinero que con el Minotauro va muy equivocado, pero con explicar por qué ya tiene tema para un artículo) . Eso sí, el ganador no se va a ir de vacío, que para eso hay editoriales que quieren recompensar su esfuerzo con libros y demás.

El jurado, atendiendo al conocido dicho “De tonto que es va a un concurso de tontos y queda el segundo”, se reserva la opción de tener también un detallito de consolación con el segundo artículo por la cola (es decir, con el segundo más malo)

El 3 de noviembre se hará saber el nombre del ganador, coincidiendo con la Hispacón de Sevilla.

jueves, 4 de octubre de 2007

PREMIO "DIAS DE VINO Y FANDOM"

PRÓXIMAMENTE: LAS BASES DEL PREMIO "DIAS DE VINO Y FANDOM" AL PEOR (SÍ, PEOR) ARTICULO RELACIONADO CON LA FANTACIENCIA EN ESPAÑA

Pues eso, que a ver si se falla (y nunca mejor dicho) para la Hispacon. Más detalles en éste su blog amigo.

jueves, 13 de septiembre de 2007

¡ME VOY!


¡Vacaciones, vacaciones, vacaciones! Me pasaré entre otros por un país donde aún mora Freya (eso es lo que dicen en su himno nacional los daneses)

El que tenga curiosidad cómo acaban los dos atrapados en el ascensor se va a tener que esperar un par de semanas. (A no quejarse, que entre "El Imperio Contraataca" y "El Retorno del Jedi" pasaron tres años, no creo que se hunda el mundo por quedarse tres semanillas con el regomello de qué habrá pasado)

domingo, 9 de septiembre de 2007

ATRAPADOS EN EL ASCENSOR


Qué mejor banda sonora para oir este post que el clásico “Atrapados en el ascensor”. Si además el vídeo de YouTube nos permite ver en directo a José Luis Moro y a su compinche de gamberradas musicales Mario Gil, miel sobre hojuelas.

La cara de Mario Gil, el que tiene menos pelo de los dos, debería sonarle a muchos de su paso por “El Informal”, pero seguro que pocos le reconocen de su paso por “La Mode” a los teclados y los “sintes”
junto a Antonio Zancajo, guitarrista, y Fernando Márquez, vocalista y letrista. (No se me ocurren dos compañeros de proyecto más dispares que José Luis Moro y Fernando Márquez) Si este país llegara al nivel de otros más desarrollados, los tres estarían viviendo de las rentas y sacando algún disco de cuando en cuando y las emisoras lo emitirían en vez de darle bola a “La oreja de van Vogt” y los espantos de Miguel Bosé o Ana Torroja. En fin ... “son los tiempos modernos que nos toca vivir” (Un musical basado en las cancioncitas de Mecano ... hay que joderse)




Nos han llegado noticias sobre la penosa condición en que se encuentra el aficionado zamorano Marcelino Becerra, fundador del “Círculo Conanianoniano de Sant Felíu de Llobregat” y editor del fanzine “Mandobles de Sangre”, tras los percances que sufrió la primera noche de apagón en la Ciudad Condal.

El aficionado había estado hasta tarde en uno de los aularios de la universidad en la que estudia Filología Semítica (una carrera muy útil si se pretende profundizar en las historias semitas, asirias y macabeas en las que están arraigadas las historias del cimmerio) y coincidió en el ascensor con una compañera que acababa de asistir a una tutoría, Ascensión Garcinuño, capitana del grupo de animadoras del equipo de ajedrez de la facultad. Quién no se ha deleitado alguna vez viendo vídeos en youtube.com de estas pícaras chicas ejecutando complejas coreografías sobre los tableros de taracea marcados con cuadritos blancos y negros: Esos pompones de marfil y ébano, esas escuetas minifaldas también de cuadritos, esos suéters con jaques pastores y aperturas de Capoblanca en los que resaltan las siluetas de los peones de reina, esos cánticos: “Dame una J, dame una A, dame una Q, dame una U, dame una E ... ¡JAAAAQUE!” ... Qué diferencia con las animadoras de los equipos de brisca y tute, que suelen llevar trajes de sotas de bastos o de copas, que francamente realzan poco su figura.

Marcelino, que ya había cogido la manija de la puerta del ascensor, vio cómo venía ella desde el fondo del pasillo. Educado, en vez de entrar directamente para bajarse solo, reprimió su impaciencia contemplando las formas de la animadora (no nos queda constancia fehaciente de que realmente la mirara así, pero ella va presumiendo por ahí de que sí) y de ese medio minuto de espera vinieron todos sus males, pues entre la primera y la segunda planta sobrevino el apagón que hizo que se produjera una frenada brusca y los dos pasajeros sufrieran una fuerte sacudida que los estampó contra el suelo.

No hubo ninguna de luz de emergencia que se encendiera, así que sentirse encerrada a oscuras llevó al pánico a Ascensión, que empezó a chillar y a golpear los botones de una forma descontrolada. Si una situación así preocuparía al más pintado nos podemos imaginar cómo estaría Marcelino que nunca ha sido de los más pintados. El visionado de películas en las que una mujer pierde los nervios de esa manera le llevó a cogerla por los hombros y a sacudirle tal bofetada en la mejilla que tembló el misterio. La chica le respondió con un golpe de karate en el cuello con el canto de la mano que le tiene desde entonces mirando al frente sin posibilidad de girarse a los lados.
Ya un poco más dueños de la situación, empezaron a pedir ayuda a voces y a pulsar el botón de alarma sin que se oyera nada ni nadie diera señales de vida: ni el conserje, ni el vigilante ... se sentían como tragados por una ballena y esperando ser digeridos en su vientre.
Por supuesto, la situación no era la misma: no estaban rodeados de pescado, no rezumaban jugos gástricos de las paredes, no se estaban formando gases intestinales a partir de los procesos digestivos y tampoco se encontraron a Pinocho o a Gepetto, pero seguro que en las tripas de Moby Dick había tan poca cobertura como la que tenían sus móviles aquella noche, con todas las estaciones base de operadoras de las cercanías sin electricidad que las hiciese funcionar.
Al contrario de lo que hubiese hecho la mayoría de los héroes de sus novelas favoritas (invocar a Crom y, con la ayuda de una espada, forzar una abertura en la puerta del ascensor ante la mirada llena de agradecimiento de la damisela, agradecimiento que llegada la noche le demostraría con los senos al aire y las piernas abiertas en torno a las suyas) Marcelino se hundió en la desesperación gimiendo en un rincón “Qué vamos a hacer, qué vamos a hacer, no aguanto más, aquí no viene nadie”
Ella, que tenía más sentido práctico que él, en primer lugar por mujer y en segundo por no participar del sentido friqui de la vida de Marcelino (reconozcámoslo, administrar foros en los que la gente por un lado se queja de que no se hacen películas basadas en sus personajes favoritos y por otro enumerar los defectos de las que sí están basadas, no resulta de gran ayuda para afrontar el día a día) se sentó en un rincón y decidió aprovechar el tiempo pasando revista al estado de aprovisionamiento del piso para hacerse una idea de qué haría falta reponer la próxima vez que se pasara por el supermercado: detergente, limpiamaderas, suavizante, fregasuelos, lejía, champú, jabón, tiritas y agua oxigenada.
Siguió tomando nota de la ropa que tenía pendiente planchar sobre la tabla, de que tenía que devolver un libro de la biblioteca y repasó mentalmente cuánto había pasado desde la última vez que se hizo la cera, y cuánto desde la última vez que le habían hecho en el salón de belleza la depilación brasileña de la ingle. Y, ya que pasaba por su mente esa zona en particular, como un latido le recordó que quizá había pasado demasiado tiempo también desde la última vez que alguien había estado realizando trabajos por allí.



La idea de que fuera Marcelino tampoco le pareció muy desagradable: teniendo donde escoger nunca le hubiese teniendo en cuenta para pasar una noche pero ya que la cosa iba para largo, antes pasar el rato lo mejor posible que quejándose del frío.Además, no tenía pinta de irlo contando por ahí luego. Se lo volvió a pensar cuando le vio acurrucado en una especie de posición fetal que había adoptado pensando que iba a desperdiciar menos oxígeno, así que, viendo que no se había sobrepuesto a la situación, decidió ser ella quien que llevara la batuta.


  • ¿Cómo estás?, le preguntó, acercándose hacia él – Venga, seguro que enseguida vienen a por nosotros antes o después.
  • Espero que si vienen, sea antes de que se acabe el aire en el ascensor. No quiero ni pensar qué pasaría si alguno tuviera gases.

Ante la falta de respuesta por parte de Ascensión, Marcelino cayó en la cuenta de que quizás ese comentario sobre la posibilidad de que él (¡o ella!) tuviera gases burbujeando en su interior y pudiera ser incapaz de contenerlos no había sido bien acogido. Las mujeres del siglo XXI ya no eran las delicadas damiselas del resto de los siglos que tantos quebraderos de cabeza le habían dado de los héroes de las novelas que leía, pero eso tampoco quería decir que no encontraran desagradable cualquier referencia a alguna flatulencia propia o ajena. Había sido un descuido imperdonable por su parte, así que debería superarse a sí mismo si quería tener una oportunidad de quedar bien: demostrar interés, hablar gentilmente, ser un caballero ... cual si fuera John Carter, guerrero de Marte.
Y, poco a poco, supo aproximarse a Ascensión y hacerle sentirse cómoda en su presencia las manos sobre sus hombros y se sintió satisfecho de cómo había sabido reconducir la situación. Ella, por su parte, se sintió satisfecha de cómo le tenía comiendo de su mano y dijo “Ay, abrázame, que no sé cuándo nos van a sacar de aquí”. Por la cabeza de Marcelino lo único que pasó fue “Aprovecha, que así se las ponían a Fernando VII” (las bolas, pero de billar, era lo que le ponían de aquella manera a Fernando VII, del que todos sabemos que usaba paletó)

Llegó un momento en que sus cuerpos no podían aproximarse más sin que las costillas de uno se entrelazaran con las del otro. Se besaron y empezaron a hacerse esas carantoñas tan agradables que no hace falta que describamos en detalle, baste decir que Marcelino disfrutaba enormemente, como hacía cinco meses que no disfrutaba. Ascensión también disfrutaba, nos dicen que como hacía tres semanas que no disfrutaba. Hubieran seguido disfrutando toda la noche (o hasta que se acabara el oxígeno, lo cual resulta bastante probable, ya que determinadas actividades obligan a sus practicantes a consumir más que el ganchillo, por ejemplo, y por eso se jadea) pero les sorprendieron las lejanas voces del vigilante de seguridad que preguntaba si había alguien.

Marcelino, que tenía la cabeza entre pecho y pecho, quiso decir esta boca es mía, pero como la tenía ocupada, ella pudo evitar que dijera nada: hay gente a la que le molesta que le interrumpan cuando está en la cama (qué más da que en ese momento en particular estuviera en el ascensor) quizá porque en su subconsciente temen que tal situación no se vuelva a poder repetir, así que hasta que el acto no llegó a su conclusión con total satisfacción por parte de ambos permanecieron en un discreto y tenso silencio.
 

- Llama a ese tío que si no nos quedamos aquí toda la noche,
Marcelino gritó lo más fuerte que pudo hasta que atrajo la atención del vigilante, que corrió a avisar al encargado de mantenimiento que mediante el panel de control accionó las puertas de apertura. La cabina del ascensor se había quedado metro y medio por encima del suelo, así que vigilante y encargado se prepararon para recoger a Ascensión Desde arriba él la tenía cogida por los tobillos y la iba soltando poco a poco

Cuando le tocó a él tuvo que recordar que él también iba a bajar, aunque los otros dos parecían más interesados en atender a su compañera de infortunio que no en ayudarle a él y ésa fue la causa del desastre: mientras asomaba la cabeza pensando en cómo bajar oyó el ronroneo de los motores del ascensor que otro de los encargados de mantenimiento acababa de conectar a los generadores de gasóleo ubicados en los sótanos de la facultad para casos de emergencia.
De repente la cabina subió aceleradamente con medio cuerpo suyo aún asomando, con lo que costillas y omóplatos fueron a dar contra el marco del ascensor. Todavía no le había dado tiempo a retirarse hacia dentro, con lo que las dos puertas se cerraron sobre su cabeza.

Hubo que llevarle deprisa y corriendo a Urgencias, donde se le intervino de urgencia. De tanta escayola que gastaron con él tuvieron que fijarle un brazo con barro de alfarero (sí, como el que salía en la película “Ghost”, con Demi Moore en el torno) y allí sigue convaleciente. Por suerte, Ascensión monta guardia junto a su cama en el hospital y cuida de que no le falte nada, incluso le lee en voz alta poesías de Lovecraft y de R E Howard.

domingo, 2 de septiembre de 2007

RECOMENDACIONES ENCARNIZADAS TRAS LA VUELTA DE LAS VACACIONES



¿Apenados porque ya se acabó la playa y hay que volver a pegarse madrugones, chuparse largos trayectos en metro, tren de cercanías o autobús y hay que aguantar al capullo del jefe (o del subordinado o del cliente)? Para pasar los sinsabores que produce en el alma inquieta el final del periodo vacacional no viene mal ponerse a pensar en las próximas salidas ... ¿y qué mejor que anotar ya en la agenda la visita a Sevilla con motivo de la Hispacón el fin de semana después del puente de todos los Santos? Más información en el link que viene aquí al lado: http://www.tresculturas.org/ficha_actividades.cfm?id=704
Sin embargo, si eres uno de esos pocos (pringaos) que se han (nos hemos) tirado todo el verano pasando calores mientras el resto de la gente andaba en la playa viendo alemanas en topĺess (bueno, alguno habrá habido que haya visitado museos, monumentos y cosas de esas importantes) y aún te quedan días por cogerte te puedes pasar por Dinamarca a ver friquis de toda Europa en la convención europea de friquiciencia conocida como Eurocón (¿a que son originales poniéndole nombre a las cosas?) Si un friqui ya genera de por sí una sensación extraña (esa perilla, esas gafas con montura negra cual ala de cuervo de Edgar Allan Poe, esa camiseta negra de “La Legión del Espacio”), el impacto se multiplica cuando se le oye hablar en un idioma con muchas consonantes, pronuncia de manera extraña tu nombre y lleva una camiseta también negra pero con conceptos desconocidos para ti (aunque en realidad lo que lleve sobre la barriga sea un anuncio de la librería de segunda mano de su primo Hans en Bergen): ¿y qué es lo que busca el aficionado a la ciencia-ficción sino enfrentarse con lo extraño y lo desconocido?
Si no hay posibilidad de irse por ahí siempre puedes aprovechar, aunque haya terminado la temporada fuerte veraniega, las ofertas que aún hacen algunos establecimientos como el retratado (juro que la foto no está retocada ni he manipulado para nada el letrero), cuyas dependientas están deseosas de satisfacer los deseos más recónditos del cliente, al menos en un 25%

jueves, 30 de agosto de 2007

BERRIDO

Han causado estupor entre los aficionados a la literatura de ciencia-ficción ubicados en la capital de Austria, Viena (ciudad conocida por su concierto de Año Nuevo y por el archifamoso “pan de Viena” que, aunque está menos rico que el “pan de Cádiz”, es más asequible económicamente y tiene menos calorías) las palabras proferidas por el escritor de novelas de a duro (o de a florín) de ciencia-ficción Maximilliam Ginsberg que, en el transcurso de una cena de rendido homenaje por parte de los coleccionistas de su conocida serie de novelas “La saga de los Mayerling” se dirigió a los asistentes al parecer un poquito achispado y les espetó a voz en grito y con los ojos fuera de sus órbitas el siguiente

BERRIDO



He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por el fandom, anhelantes histéricas desnudas
arrastrándose por librerías de segunda mano de barrios chungos en busca de un resto de edición deteriorado
frikis angelicales ardiendo por la antigua conexión celestial con la dinamo estelar en la maquinaria de la noche
que pobres malvestidos ojerosos y puestos se sentaron fumando en la oscuridad sobrenatural de pisos sin agua caliente flotando sobre las cimas de las ciudades en la contemplación de música electrónica
que desnudaron sus cerebros al Cielo bajo el El y vieron ángeles mahometanos a trompicones sobre azoteas iluminadas
que pasaron por politécnicas con radiantes ojos imperturbables alucinando con la UPC y tragedias propias de Blake (los 7) entre los eruditos de la guerra (de las galaxias)
que fueron expulsados de los círculos académicos por chiflados publicar fanzines en los ventanales craneanos
que se acurrucaron en paños menores en habitaciones desconchadas puliéndose su dinero en merchandising y sintiendo el Terror a través de los muros
que fueron arrestados por traerse de contrabando un lote de películas de Paul Naschy de "Forbidden Planet"
que comieron fuego en cenas de Hispacones o bebieron trementina en la Asturcón, muerte o sometieron sus torsos al purgatorio de noches de Estelcon,
con sueños, con colocones, con pesadillas que te despiertan, alcohol y pollas (en vinagre) y juergas sin fin
incomparables callejones de nubes estremecedoras y relámpagos mentales saltando hacia los polos de Gijón y Getafe, iluminando el mundo inmóvil del Tiempo intermedio
solideces de peyote de salón, amaneceres de cementerio de árboles verdes de jardín, embriaguez de vino sobre los tejados, barrios comerciales de teterias semáforos parpadeantes, vibraciones de sol, luna y árbol en los rugientes atardeceres invernales de Gigamesh, peroratas en torno a un cenicero y la suave luz que reina en la mente
que se encadenaron al metro para el interminable trayecto desde “Miraguano” hasta “Elektra Comics” con litronas hasta que la escandalera de mangakas y lectores de Harry Potter les hizo caer temblando con la boca dislocada y yermos de cerebro completamente drenados de brillo bajo la lúgubre luz de El Corte Inglés.

Como es natural, nadie se enteró de qué quería decir ni tenían claro de si debían enfadarse por ello o no. ¡Criaturas!


(La poesía "Berrido", evidentemente parodia de "Howl" de Allen Ginsberg, fue nominada al premio Ignotus a la mejor poesía en la Hispacón de Almería, no por su calidad literaria sino más bien por la escasez de competidores y la brasa que su autor no tuvo el menor apuro en dar en listas de correo y este propio blog. Como miembro de la junta directiva de la asociación y habiendo hecho los escrutinios anteriores tenía todas las papeletas para que, además de pegar los monolitos para su entrega en la cena de gala me tocase otra vez hacerlo en la Hispacón de Almería. Sin embargo, dado que los otros miembros de la junta directiva también estaban nominados se decidió confiar en mi acrisolada integridad y me tocó igualmente ponerme a cargar papeletas. Y además ver cómo se iban sumando las papeletas que no iban a para a mi poesía sino a las que competían con ella)

miércoles, 15 de agosto de 2007

BARCELONA: REVISIONES DE INSTALACIONES ELÉCTRICAS HECHAS CON POCAS LUCES



Con el paso de los días se van relajando las restricciones de seguridad y es posible hacerse una idea de las escenas vividas en las sedes de varias editoriales durante el apagón que dejó a oscuras el 23 de julio a tantos miles de barceloneses. Esa noche, en el mismo momento en que caía un cable de alta tensión de la empresa de distribución de electricidad FECSA-ENDESA (Fuerzas Eléctricas de Cataluña S. A.– Empresa Nacional de Electricidad S. A) sobre una subestación de la empresa de transporte de electricidad a alta tensión (de 220 KV a 400 KV, KV más, KV menos) Red Eléctrica de España (REE), Pasqual Tarragó se encontraba en la sede de la editorial Grupo B(em) preparando un artículo de presentación de una novela de ciencia-ficción para la colección Bova y supervisando la edición en formato bolsillo en la colección Bylis de la novela de Orson Scott Card “Ender el monaguillo”.

Como era de esperar, el documento en formato LATEX con el texto introductorio sobre el que llevaba trabajando tres horas se fue a freír espárragos porque en todo ese tiempo no lo había grabado al disco y además, por mucho que el ordenador que usaba estuviera enchufado a una toma de corriente marcada en rojo que indica que la conexión a una fase protegida de apagones, en realidad la toma falló como todas las demás y dejó de suministrar electricidad. (En edificios grandes en los que se hace una instalación eléctrica avanzada se suelen dejar tomas de corriente de color rojo conectadas a un sistema que evita tensiones por encima de la media que puedan estropear los aparatos y que en caso de apagón proporciona electricidad un tiempo suficiente para poder apagarlos de manera ordenada: esa es la teoría, aunque en realidad, como este sistema puede llegar a costar desde los 3.000 euros hasta los 12.000, 15.000 o incluso más, se dejan los enchufes rojos nada más sin conectarlos a ningún sistema especial porque hay recortar gastos de donde sea para ponerle un coche nuevo al director general, en el caso de la empresa privada, o al delegado provincial, en el caso de la administración)

Tarragó temió que se estuviera produciendo lo que, en terminología de la normativa de seguridad de la información ISO 27001, se conoce como “intrusión física”, por ejemplo, como cuando Tom Cruise en “Misión Imposible” se infiltra en la sede de la CIA colgando de unos cables o como cuando llega tu madre, entra en tu cuarto y ve una revista guarrilla disimulada entre los apuntes que te estás “estudiando” . En cualquier caso, una situación de este tipo despierta en el propietario de información valiosa las mismos emociones que cuando los suegros se presentan en casa un domingo por la mañana sin avisar. Y qué información más valiosa puede haber que el manuscrito de su obra magna cuya publicación está programada para el año siguiente: “La ciencia-ficción: guía de uso y abuso”, redactada siguiendo la estela del famoso Antonio Escohotado y su libro sobre las drogas.

Sabedor de lo sucedido con el último libro de Harry Potter, del que se han realizado traducciones apócrifas y ediciones clandestinas, se dirigió raudo y veloz hacia el armario ignífugo en que se almacena el manuscrito con un extintor bajo el brazo, el primer objeto utilizable como arma con el que se hizo (las normativas dicen que cada 15 metros tiene que haber uno, así que raro es que, aun a oscuras, no se encontrara uno)

Por suerte, las preocupaciones de Tarragó eran infundidas y no había nadie sospechoso en las inmediaciones, aunque los guardas de seguridad se pasaron toda la noche haciendo comprobaciones y recorriendo la planta con linternas en busca de posibles ladrones o saboteadores para asegurarle que no había nadie que fuera a apoderarse del manuscrito del que probablemente sea el ensayo dedicado a la ciencia-ficción, la fantasía y el terror (bueno, Tarragó en realidad nunca ha tenido la intención de dedicarlo a nada que no sea lo primero) más esperado de toda la Europa Occidental.


miércoles, 8 de agosto de 2007

BARCELONA A LA LUZ DE LAS ANTORCHAS

BARCELONA A LA LUZ DE LAS ANTORCHAS

Se ha sabido que durante el apagón que ha dejado a oscuras recientemente la Ciudad Condal un grupo de aficionados a la ciencia – ficción con poco dinero y con menos escrúpulos aún quiso aprovechar la oscuridad general para completar sus colecciones saqueando “Megamesh”, la librería propiedad del conocido editor Alejandro Corvacho.

La banda de frikis malhechores, equipados con cascos de minero de esos que llevan una linterna en el frontal, pensaba lanzar un ejemplar de “La Rueda del Tiempo”, novela de fantasía publicada en tapa dura y con dos kilos de peso, contra la luna haciéndola añicos y así penetrar en la tienda, confiados en que no saltaría la alarma al no haber electricidad (por si algún lector de este blog siente la tentación de hacer parecido debería tener en cuenta que estas alarmas suelen contar con lo que se conoce como “Sistema de Alimentación Ininterrumpida” que mediante una batería acumula energía de forma que pueden funcionar un tiempo aun con la corriente cortada)

Para su sorpresa, se encontraron justo en la entrada del establecimiento al propio editor sentado en una mecedora haciendo guardia. Bebiendo de un termo de café que se había preparado para pasar la noche y alumbrándose con una antorcha y una fogata alimentada con relatos que la gente envía por si son publicados en la revista, Corvacho esgrimía una de las armas que guarda en la trastienda del establecimiento, una escopeta de perdigones. (Las otras dos son un trabuco heredado de un antepasado que vivió en las inmediaciones de Sierra Morena, un fusil “Mauser” y una espingarda de las guerras napoleónicas que no ha dudado en usar más de una vez para “desbloquear negociaciones” con un autor que pide demasiado por publicar su libro, un empleado que se sube a la parra a la hora de pedir un aumento de salario o un distribuidor que le reparte a la librería menos libros de los pedidos o se los trae un par de días después de habérselos traído a un “Corte Inglés” cercano)

Tras gritar “¿Quién vive?” y efectuar dos disparos de advertencia que impactaron uno contra una farola y otro contra el campanario de una iglesia vecina, los saqueadores pusieron pies en polvorosa mientras se les oía decir “Pues a ver de dónde saco yo el dinero para los 18 tomos de los Aznar que me faltan” y “Calla, que a ti no te faltan 74 tomos de la Dragonlance como a mí”

(A la derecha, un retrato del editor afeitado y con mitra)


martes, 7 de agosto de 2007

LÍRICA Y GESTIÓN MUNICIPAL

La gente de la calle (que no suele ser la misma que la gente de la avenida, más acomodada, o que la gente de la plaza o la del callejón) se piensa que el político es un ser calculador y sin sensibilidad que no está interesado más que en la lucha partidista. Sin embargo cuando entrevistan a alguno y le hacen unas cuantas preguntas de buen rollito para mostrar su perfil humano (como si la ambición, la soberbia y la mentira del día a día no fueran características humanas) nunca falta la pregunta sobre el libro que se están leyendo, así que el político intenta quedar como una persona con inquietudes culturales (aunque en realidad no tenga ninguna). Como “El código Da Vinci”, “Los silencios de 'El larguero'” o “La saga de los Aznar” no impresionan positivamente al electorado siempre responden que:
1. La actividad política es muy absorbente y no deja tiempo para casi nada (bueno, para irse al palco del Bernabéu de cuando en cuando sí que da), pero ...
2. tienen en la mesa camilla una novela histórica (“El puente de Alcántara”, “Los pilares de la Tierra”, ...) o una biografía de un personaje también histórico (por ejemplo, Adenauer, Churchill o la "Beltraneja")

Que el libro mentado permanezca a lo largo de las legislaturas sobre la mesa camilla sin ser siquiera hojeado entra dentro de lo posible. Más aún, puede que la respuesta venga dada por un asesor de imagen del partido en algún memorándum (“los candidatos varones habrán de responder que se están leyendo “En busca del Unicornio” de Eslava Galán y las candidatas podrán responder si lo prefieren que se están leyendo “El alquimista”, de Claudio Coello”,por ejemplo) y que ese título nunca haya estado en la mesa camilla.

Con lo bonito que sería leerles afirmar “Pues estoy leyendo 'Todas putas' de Hernán Migoya” o “Me he llevado a la playa el 'Manual del Administrador de Gnu-Linux Debian 4.0” o “Qué arte se da escribiendo el Montero Glez ése”

Por eso uno se alegra cuando de vez en cuando le lee a un gobernante frases tan bonitas como la siguiente, que denotan una cultivada sensibilidad lírica: “El otoño será la primavera en que florezca la gestión municipal”. A este humilde bloguero o blogger o blogueador (como se diga) no le duelen prendas (de vez en cuando los zapatos le aprietan, pero lo que es las prendas no le duelen) en reconocer que se le abrieron las carnes al leer la frase. Pero qué frase más bonita, mecachis.

Un gallifante para el que adivine el municipio andaluz que tiene por alcaldesa a esta señora (o señorita: francamente, desconozco su estado marital)

Y, hablando de alcaldes, ¿soy yo o el alcalde de Sevilla, la ciudad que albergará la próxima convención del género, Alfredo Sánchez Monteseirín, se parece a Guillermo del Toro? Mucho cuidado con despistarse y pedirle un autografo (Alcaldes hay muchos, pero gente que haya dirigido “Hellboy” o “El laberinto del fauno” sólo hay uno, así que lo siento por Monteseirín, pero Guillermo del Toro mola más)


viernes, 27 de julio de 2007

DIAS DE VINO Y FANDOM NO ES QUE RECOMIENDE, SINO QUE IMPLORA ENCABRECIDAMENTE ...


... a los socios de la AEFCFT que voten en la primera fase de los premios Ignotus, que acaba el martes 31 de julio. Como no es obligatorio votar en todas las categorías, (OJO: AUTOPROMOCIÓN) pues podían votar en la categoría de "Mejor página web" este humilde blog que tan buenos ratos les ha hecho pasar (FIN DEL AUTOBOMBO) y seguro que hay más categorías en las que pueden aportar candidatos, que luego estamos todo el rato quejándonos de que no nos gustan los nominados.

(Gracias a Ricardo Manzanaro por la ilustración)

Esta es la papeleta:
http://www. aefcft.com/primerafase2007. rtf

Por otra parte, recomendamos, esta vez a todos la gran obra "Enciclopedia Universal Clismón: Bienvenido al mundo", una recomendación en forma de enciclopedia del humor gráfico y los escritos de Miguel Brieva.

Para moverse en el proceloso mundo laboral entre jefes y/o subordinados puede ser útil echarle un ojo a esta serie de artículos (si se domina inglés, eso sí):

http://www.bnet.com/2406-13068_23-93275.html

lunes, 9 de julio de 2007

“LA TELE QUE MAMASTE”: OTRO EXTRACTO MÁS


Seguimos mamando de las ubres del exhaustivo estudio sobre las series televisivas dedicadas al horricientástico obra del prócer del fandom Ildefonso Melero y terminamos el capítulo dedicado a “Barrio Sésamo” (el que quiera leerse la primera parte la tiene justo abajo ... en caso de tener alguna duda relativa a este último concepto y sus diferencias con el de “arriba” le remitimos a la citada serie o al libro dedicado a Jim Henson “La diferencia entre arriba y abajo”):

En la Radio Televisión Española de la naciente democracia había ganas de abrir las ventanas y airear la casa y en los despachos de infantiles no estaban dispuestos a dejar que las emociones fuertes se vivieran sólo en la sección de informativos. Al igual que hoy en día bandadas de profesionales del marketing han anidado sobre los antaño inocentones programas de dibujos y marionetas, concentrados en venderles a los niños peluches, Cds, DVDs, libros coloreables, y un largo etcétera de rentable “merchandising”, por aquel entonces docenas de especialistas en pedagogía con las ideas muy claras sobre cómo debía formarse a la chiquillería ponían al día sus currícula y sus recomendaciones con la intención de pasar a formar parte de la plantilla del “Ente” y enterrar del todo al Capitán Tan, Valentina, los Hermanos Malasombra y el resto de los “Chiripitifláuticos”.
Sin embargo, en las altas esferas se había tomado la decisión de adquirir los derechos de la serie original americana y emitirla, lo cual cayó como un jarro de agua fría sobre las cabezas de las nuevas mentes pensantes: Gustavo, Epi, Blas, el profesor Siesta ... reflejaban una realidad distinta de la española: ¡la americana! (afortunadamente, el concepto de “arriba” y el de “abajo” no cambia demasiado de un lado a otro del Atlántico)
Al saber la noticia un buen número (3) de teóricos del fantástico, encabezados por el pope de la crítica del momento (de ese momento en particular, porque en los ochenta la afición le dejó de hacer caso y prefirió centrarse en dirigir una revista dedicada al coleccionismo de sellos que no duró más de tres números) Eufemio Azpitarte montó en cólera y firmó un manifiesto contra la serie venida de las Américas, afirmando que “Eso no es verdadera ciencia-ficción: Menos escenas que enseñen los números, que ya se los deberían saber de la escuela, y más que expliquen el teorema de Pitágoras: la infancia española no debería ser alimentada con historias tan simples y blandas” (Que esta gente encontrara las historias de “Barrio Sésamo” “blandas” no es de extrañar si tenemos en cuenta que los personajes están hechos de trapo: ¿qué querían, que estuvieran hechos de hormigón o de granito?)
Para acabar de complicar las cosas un grupo de trabajadores del Ente, sabedores de que en Austria se había hecho una versión punk del programa en la que los personajes no estaban hechos con trapo (“Eso es propio de hippies vegetarianos afeminados”, afirmaba el director del programa) sino con estropajo e incluso había un grupo de personajes hechos de estropajo metálico e imperdibles que les enseñaban los números a los niños tocando versiones en alemán de los Sex Pistols y los Ramones. Para los que no estén muy puestos en el tema, bien porque sean de la generación que creció leyendo “La saga de los Aznar” y no han salido de “Los Bravos” o “Los Angeles” o porque sean de la que se está criando con Naruto y no oyen más que “La Mala Rodríguez”, “El Chojín” o J-Pop, hay que aclarar que los Sex Pistols eran un grupo punk británico de la segunda mitad de los setenta liderado por Sid Vicious -véase la película “Sid y Nancy” Los Ramones eran un grupo neoyorkino también tirando a punk que, pese a lo que pueda indicar su nombre y a que también son de la quinta de los “Born in the fifties”, no guarda ninguna relación con Ramoncín, actualmente uno de los capitostes de la Sociedad Española de Autores y Ejecutables, asociación con ánimo de lucro que para hacer valer sus argumentos favorables a imponer cánones sobre todo tipo de artículos envía a sus miembros a sacarse fotos con el presidente del Gobierno y este último no sólo no les echa los perros sino que les recibe y les da de merendar.
TVE-1 acabó decidiendo crear un programa que mezclara lo mejor de ambos mundos. Por un lado, sketches de Epi, Blas y todos los demás, de los que por lo menos se sabía que ya habían funcionado en todo el mundo entero, y por otro escenas ambientadas en un barrio español en el que convivían apaciblemente en viviendas de protección oficial seres humanos y muñecos, lo cual satisfacía tanto las demandas del grupo de presión formado por las agrupaciones sindicales de actores como las de las costureras a sueldo del Ente y las de la asociación española de marionetistas.
Así, los primeros muñecos elegidos para poblar ese barrio fueron la gallina Caponata y el caracol Perezgil. Tristemente, se notó que entre los guionistas no había ningún conocedor serio de lo que es la ciencia-ficción y no se nos hizo una presentación correcta de los personajes, como se hace en cualquier novela seria del género, que dedica por lo menos treinta páginas a presentar de forma exhaustiva la situación, de forma que los lectores que han sobrevivido a esa exposición inicial entienden a la perfección el porqué de cada cosa. Por tanto, los niños del momento tenían que apechugar con la situación de un caracol de medio metro de alzada y una gallina del tamaño de un avestruz y preguntarse cómo habían llegado a parar ahí: ¿Eran miembros del cuerpo diplomático de una embajada de Muñecolandia? ¿O habían solicitado asilo político y se les había asignado una casa en ese barrio, cual si fuera un ghetto o un campo de refugiados? ¿Acaso podían ser el resultado de un experimento genético realizado por científicos nazis ocultos en Sudamérica, como en “Los niños del Brasil”?
En RTVE se fueron emitiendo los episodios a la hora en que los niños se comían la merienda lo que por aquel entonces era garantía de audiencia millonaria. Eran otros tiempos y lo que se emitía por el VHF no tenía que competir con privadas, autonómicas, Internet, la Playstation, etc, etc y si les daba por emitir música clásica a esa hora los niños se la tragaban igualmente.
Aunque a los directivos de la cadena americana no les hacía demasiada gracia que entre sus escenas de Epi y Blas, Pepe el Sonrisas y Sherlock Hemlock aparecieran la gallina y el gasterópodo: Todo zoólogo sabe que el caracol es un bicho baboso, hermafrodita (hermafrodita incompleto, para ser más precisos) y con cuernos (si hay alguien a quien le interesen las historias sexuales con morbo le aconsejamos que se empape de los procesos reproductivos de los caracoles), por no hablar de que el segundo apellido del gasterópodo, Gil, era el mismo que el del constructor entonces conocido por el hundimiento de “Los Ángeles de San Rafael” y al que después se le acabaría conociendo por “Las noches de Tal y Tal” y por presidir el Atleti y el consistorio de Marbella. (Francamente las implicaciones del caracol con la mafia del ladrillo eran manifiestas solo con verle llevara ya incorporada la casa en la chepa)

Los dos animales siguieron apareciendo un par de años en la pequeña pantalla hasta que alguien decidió ponerlos de patitas (nunca mejor dicho en el caso de la gallina, aunque no en el caso del caracol) en la calle. (No ha quedado cons
tancia de cómo reaccionaron los actores implicados, pero si tenemos en cuenta que quien interpretaba a Caponata es Emma Cohen, actual mujer de Fernando Fernán Gómez, nos podemos imaginar a dónde les diría que se podían ir):


El barrio iba a sufrir un cambio radical y el mascarón de proa iba a ser un erizo parlante de color rosa llamado Espinete.

Al igual que con Caponata, los guionistas optaron por no desvelar el misterio de su origen: ¿por qué de color rosa? ¿acaso se le habían implantado los genes de una medusa o una anémona? ¿por qué sus púas eran flácidas y ni pinchaban ni nada? ¿por qué los vecinos no se sorprendían de su presencia? Cuando un ama de casa ve entrar en su casa a un erizo rosa no le pone colacao: lo primero que hace es tirar por el fregadero el contenido de todas las bebidas alcohólicas por miedo a estar hundiéndose en el “delirium tremens” y lo segundo es decirle al marido "¿Antonio, les has dejado tú a los niños que se traigan el erizo ese de dos metros al salón de mi casa? Como se siente en el sofá con esas púas el arreglo del tapicero nos va a costar medio sueldo” (Un guionista de la escuela castiza hubiera concluido la situación con una respuesta del tipo “Mira, Matilde, si yo llevo veinte años aguantando a tu madre no sé por qué no vas a poder aguantar tú a este bicho”)

Pero Espinete no era la única violación de las leyes de la naturaleza que andaba por el barrio: Había un ser con nariz de patata y de color pardo llamado Don Pimpón de profesión desconocida (¿parado de larga duración? ¿prejubilado? ¿rentista? ¿sin hogar? ¿buzo de la Armada en periodo vacacional?) que acompañaba al erizo en sus correrías. Entre los dos consiguieron hacerse con el cariño de los niños, aunque no con el de mi padre, que cada vez que veía al erizo en pantalla pensaba “menudo gilipollas de animal”, pero mi padre no cuenta porque no era un niño.

Tan grande era su popularidad que se acabaron incorporando al acervo popular frases como “Eres más tonto que Espinete que va en bolas por la calle y luego duerme con camisón” (otra de las preguntas que se hacía la gente al verle por la tele) o “Te mueves menos que los ojos de Espinete”, frase similar a “Te mueves menos que la estatua de un funcionario”.

La nueva serie se emitió desde 1983 a 1987, lo cual indica que, más o menos, su fase de producción coincidió con la primera legislatura en la que el PSOE estuvo al mando del Gobierno de la Nación y eso explica algún que otro detalle significativo. Algún lector repondrá que la serie también coincidió en el tiempo con las dos últimas ligas que ganó el Athletic de Bilbao y no por ello hay que sacar, por ejemplo, la conclusión de que el quiosquero de la serie llevara boina para celebrar el triunfo de los leones de San Mamés. Sin embargo, es innegable que los dos mismos personajes principales acabaron reflejando las tensiones que convulsionaban el partido socialista aquellos años: don Pimpón representaba al hirsuto guerrista de la vieja escuela curtido en los tiempos de la clandestinidad ligado al sindicato UGT (no hay más que ver el gorro que llevaba, que lo conectaba con los trabajadores del campo y de la construcción, y que le hacía parecer un afectado por la reconversión de los altos hornos de Sagunto) que veía al puercoespín parlanchín como un erizo advenedizo y arribista relacionado con las altas esferas económicas y lo que se conoció como “beautiful people”.
Los conflictos ideológicos estaban a la orden del día durante del rodaje y los guiones se reelaboraban constantemente para no herir la sensibilidad de una y otra corriente. Raro era el día que no se oían epítetos como “Solchaguista vendepatrias”, “Siervo del capital”, "¿Para esto he corrido yo delante de los grises?"; ”Fósil del pasado”, “Traidor a tu clase” o “Progre decimonónico” y aún se recuerda cómo el actor que interpretaba a Don Pimpón se presentó ataviado como su personaje en el plató el día siguiente a haberse votado “Sí” mayoritariamente en el referéndum de la OTAN (actitud que, aun consciente de la necesidad de atenerse a la disciplina de partido, le costó no pocos conflictos ideológicos internos) en un estado de completa embriaguez vociferando cosas como “Si Pablo Iglesias levantara la cabeza”, “El que mejor se lo ha montado es Tierno Galván, que se ha muerto antes de tener que pasar por esto” y “Que sepáis todos que Bono va a ser el primer guerrista que traicione a Guerra”

Tristemente, la bronca llegó a nivel físico cuando alguien puso un anónimo en el buzón de “Don Pimpón” en el que le hacía saber que en un mitin de, como diría Sánchez Dragó, la Alianciña Populeira de Fraga, había habido un espectáculo infantil protagonizado por Espinete (normalmente en un mitin político ya hay de por sí momentos propios de un patio de colegio, por ejemplo, cuando se empieza a acusar al rival con argumentos del tipo “Y tú más, y tú más, ustedes no están legitimados para decir una cosa así”, pero en este caso el espectáculo infantil sí que estaba explícitamente dirigido a los niños) Su furia llegó a tal extremo que se abalanzó sobre “Espinete” y empezó a golpearle mientras gritaba “¡Ahora sí que te has vendido a la derecha! ¡Niégalo, mala mujer, niégalo!” Hicieron falta tres cámaras y una script-girl para reducir al exaltado, que nunca aceptó que el Espinete conservador pudiera ser un Espinete apócrifo. Por aquel entonces no había cánones impuestos sobre, por ejemplo, los disfraces de erizo rosa, para poder sacarle dinero en concepto de derechos de imagen a Alianza Popular (que, por otra parte, como aún no contaba con Norma Duval para animar sus mítines, tenía que apañarse con lo que fuera para entretener a las masas) así que su estrella principal no vería un duro, lo cual le molestó bastante: ¿Quién había querido manchar una trayectoria tan impecable como la suya calumniándole ante su compañero de reparto? ¿Cómo se habían atrevido en AP a aprovecharse de su trabajo actoral desarrollando al personaje? ¿De dónde habían sacado el disfraz para el show? ¿Acaso había un tráfico oculto de disfraces de Espinete sustraídos a escondidas de los estudios de Prado del Rey?

La razón de ser de esta preocupación era esa extraña moda que recorrió la España de los ochenta (tengamos en cuenta que illo tempore había unos gustos tan raros como la música disco italiana, hacer aerobic, las hombreras estrafalarias o el cómic de línea clara ) y de la que aún sentimos los efectos: Por aquel entonces era muy frecuente era ir a una fiesta enrollada, encontrarte por ejemplo a tu jefe y que, con dos o tres copas de más, te contara que, para darle aliciente a su vida sexual, su señora y él habían empezado a “experimentar” poniéndose un disfraz de Espinete. Tú, cuando te preguntaba que si habías empezado también a “probar cosas nuevas”, para salir del paso, lo primero que se te ocurría responderle era que a veces, con tu chica, os poníais, respectivamente o no, un traje de Mr Spock de Star Trek y otro de la princesa Leia de Star Wars, aunque fuera mentira. (Había gente a la que no le funcionaba el truco porque lo único que conseguía era que lo respondieran :”Oye, pues si quieres quedamos el fin de semana en mi chalet de la sierra y nos montamos una fiesta enrollada entre todos”)
Sin embargo, esta tolerancia social hacia el uso de disfraces de Espinete no se extendía hacia los que se inspiraban en otros personajes: A los sexólogos de siempre les ha sabido muy mal tener que cortarle el rollo a una persona diciéndole que es un vicioso y un pervertido pero cuando se presentaba en la consulta una señora acusando a su marido de proponerle buscar nuevas sensaciones usando para ello un disfraz de don Pimpón se apresuraban a someterle a una terapia de deshabituación con descargas eléctricas en según qué partes al tiempo que le mostraban fotos del simpático ser parecido a un híbrido entre humano y patata.
No es de extrañar que Chelo Vivares y su marido, que interpretaban, respectivamente, al erizo y a Chema, el panadero del barrio, fueran la pareja más envidiada de toda España en según qué círculos por tener acceso a los verdaderos trajes de Espinete y no las burdas imitaciones de franela que se vendían en el mercado negro. Más de una vez efectivos de la Policía Judicial hubieron de personarse en su domicilio con un mandato de registro para comprobar si estaban implicados en alguna red de tráfico de disfraces con fines sexuales inspirados en el animalito.

Dejando de lado que de los dos protagonistas principales uno fuera un puercoespín parlante y el otro no fuera humano, en absoluto humano, no se puede decir que hubiera demasiadas escenas de fantasía, ciencia-ficción o terror en las aventuras que se vivían en el barrio (el realismo garbancero que dominó España en los ochenta asfixió todo lo que oliera a marciano o a hombre – lobo a lo Paul Naschy) Sin embargo, entre las cancioncitas que entonaban los residentes del barrio hay un par de perlas que sí son dignas de mención: Una se titulaba “Son de mentira” y en ella se afirmaba que “los fantasmas y las brujas / son de mentira, sí, sí, sí”, ignoramos si con la intención de desacreditar de un plumazo todo el género de terror o si solamente se pretendía poner en solfa las historias de las que se nutre el terror clásico y abrirle así camino ante las nuevas generaciones a un terror más renovado del estilo de Ramsey Campbell o Clive Barker (si no fuera por los pinchos, uno en la vida se imaginaría a Espinete participando en alguna historia del estilo de Hellraiser, pero hay más de un estudioso que se ha oído treinta veces la canción y así lo afirma y nosotros no somos nadie para enmendarle la plana)
La otra canción que llegó a tocarle el corazoncito a los amantes del gore fue la titulada “Un erizo como yo” que, como habrán adivinado los lectores más atentos, estaba interpretada por el animalito y servía para describir su personalidad. Si bien el estribillo era un tanto anodino:

“Como soy tan alto,
corro, brinco y salto,
¡soy el erizo más listo de aquííí!”
(según esto, toda persona que mida más de 1,80 m debería andar por la calle a la carrera y dando volatines), la cosa ganaba enteros con estos versos tan sobrecogedores
“Tengo pinchos en la espalda
pero por delante no
para que cuando te abrace
no te pinche el corazón”

Por aquellos años Dan Simmons aún estaba dándole vueltas al personaje que en “Hiperión” era conocido como el Alcaudón, que clavaba a sus víctimas en “El árbol del dolor”. Quién sabe si por un momento su mente y las de los escritores del programa coincidieron, aunque seguramente Simmons se hubiese autocensurado de pasársele por la cabeza la idea del Alcaudón diciéndole a un niño que si no tenía pinchos en el pecho era para poder abrazarle sin por ello atravesarle con ellos el corazón.

La serie terminó de emitirse en el 84 (para descanso de mi padre, que ya dejó de encontrarse al encender la tele con el puercoespín) y, como suele suceder, páginas y páginas de guiones y proyectos acabaron metidas en carpetas para acabar posteriormente en archivos A-Z. Quitando a ese tipo de personas que llevan su nostalgia hasta extremos patéticos y defienden a muerte las virtudes de las series que veían durante su infancia o su adolescencia y que coleccionan cualquier tontería relacionada con ellas pocas personas habría interesadas en conocer el contenido de esos archivos. Sin embargo, varios estudiosos de la teoría y la praxis de la televisión infantil tuvieron acceso a esos archivos y descubrieron el ambicioso proyecto de llevar a la pantalla grande a los personajes de la serie con un argumento propio de la ciencia-ficción en el que se desvelaba el origen de los dos protagonistas principales (también se desvelaba el origen de Chema el panadero, pero verle darse de alta como autónomo y adquirir una furgoneta por “leasing” para comprarle las barras a las tahonas locales no tiene demasiado interés para el aficionado a la fantaciencia)

En este episodio perdido de Barrio Seśamo se planeaba mostrar el cortijo ubicado en la serranía de Cazorla donde el taimado doctor Sánchezstein tenía su laboratorio en el que se llevaban a cabo hibridaciones de seres humanos y animales siguiendo la técnica del esqueje y el injerto cual si se tratara del Doctor Moreau de H G Wells: un sanguinario vigilante producto de la combinación de células de “homo sapiens” con otras de lince ibérico que hace de malo de la película, un híbrido de mujer y urogallo, otro de hombre y cabracho, un cruce entre quisquilla y mujer que hace de señora de la limpieza y, los más abundantes y los más logrados, si no desde el punto de vista intelectual sí desde el punto de la estabilidad del metabolismo, los híbridos de erizo a los que el doctor Sánchezstein tiene vareando aceitunas en el olivar circundante.

En ese idílico escenario reminiscente de series como “El prisionero” o “La fuga de Logan” o, mejor aún, “Rebelión en la granja”, el lector más atento ya habrá imaginado que hay dos seres disconformes con sed de libertad, uno, un cruce de humano con pepino de mar que se llama Pimpón, y el otro uno de los erizoides llamado Espinete. (El doctor tiene mucho más talento a la hora de hibridar que a la hora de poner nombres)

Una vez terminado este “flash-back” volvemos a la cruda realidad del barrio (disturbios estudiantiles, elevados índices de paro, inflación desbocada, gominolas que dejan de elaborarse de forma casera y se fabrican en el extranjero con colorantes y edulcorantes artificiales ...) que hace que los dos exiliados decidan ajustar cuentas con su pasado e inicien un largo viaje en el que Don Pimpón desnuda sus deseos más profundos mientras recorren la meseta castellana. “Todos los seres quieren perpetuar su especie pero, ¿cuál es la mía? ¿Cuál es la tuya? Mírate: ni tienes genitales externos, que yo sepa. ¿Qué somos? ¿Qué hacemos en este mundo que se ríe de nosotros? ¿Somos mortales? ¿Envejeceremos? ¿Podemos reproducirnos? Dios mío, qué desolación”
La pareja es recibida por el “mad doctor” responsable de su origen y, muy gráficamente, le hace saber de sus anhelos vitales: en una escena que homenajea tanto a “Frankenstein” como a “Amarcord” de Fellini don Pimpón, enloquecido, se sube a lo alto de un olivo gritando "!Quiero una mujeeer!” El olivo es una pieza fundamental de la agricultura española y da de comer a mucha gente pero no está hecho para aguantar según qué pesos, así que don Pimpón se da de bruces en el suelo. Conmovido, Sánchezstein se ofrece a dotarles tanto de capacidad reproductiva como de “partenaires” con los que ejercerla. Después el guión se pierde durante un buen rato explicándole a la infancia todas esas cosas tan bonitas que salen en el material de educación sexual para primaria: que si el polen, que si las semillas, qué es lo que hace falta para plantarlas en terreno adecuado, que si la sexualidad responsable, etc, etc.
Afortunadamente los guionistas no desaprovechan a un personaje como el híbrido de lince y le vemos intrigar junto a un híbrido de caracol (había que aprovechar el muñeco de Perezgil), envidioso del carisma ante las masas de los recién llegados y temeroso de que don Pimpón ocupe su puesto a la diestra del profesor y le arrebate sus numerosas prebendas (acceso al reproductor de vídeo Beta y al microordenador Spectrum, pases de pernocta, zamparse un erizoide vivo y coleando cada mes ...) Justo antes de la intervención los dos malos dejan inconsciente al profesor y, aprovechando que Espinete y don Pimpón están anestesiados les dotan de sexualidad, sólo que según los perversos planes del caracol, que ha estado estudiando los procesos reproductivos del esturión con vistas a montar una piscifactoría: Cuando despiertan ven horrorizados cómo el erizo tiene una cloaca por la que evacúa huevos que sólo pueden ser fecundados por el fluido seminífero que sale de los genitales de su amigo según leen en las instrucciones de uso que les han dejado en el quirófano.
Creyéndole culpable de su condición, los dos amigos se presentan ante su creador y, en una escena obviamente escrita bajo la influencia de Blade Runner que por aquel entonces se había estrenado hacía poco, como si fueran el replicante Roy, primero le besan en la boca y después lo estampan contra las púas de Espinete que, a causa de las hormonas sexuales que corren por su sangre, están por fin erectas y puntiagudas, por lo que el profesor muere más perforado que un alfiletero.
Sin embargo, acaban sabiendo que el profesor no fue el responsable de su horrible condición (horrible si no se es un pez, porque los peces llevan millones de años reproduciéndose así y no parecen encontrar inconveniente en hacerlo así) y, sintiéndose culpables de la muerte de un inocente, deciden aliviar ese sentimiento de culpabilidad matando a dos culpables, el caracol y el lince: Don Pimpón demuestra que si se le llama “don” no es porque tenga un aire de respetable persona mayor (que, con ese sombrero, no lo tiene), sino porque se lo ganó batiéndose el cobre en los rings de lucha libre en Méjico y de un certero molinete acaba con las vidas de sus enemigos.

Una vez resuelto el tema en la granja los dos protagonistas han de afrontar su relación personal y la historia entra en el terreno del drama: don Pimpón desea dar rienda suelta a sus nuevos instintos pero Espinete, como en el fondo es un estrecho, tiene serias objeciones al respecto: “Conmigo no cuentes para 'eso', pero siempre podemos ser amigos” “Pues mira, la amistad te la puedes meter por el culo”

La película termina con un Espinete horrorizado (u horrorizada, ya que no queda del todo claro en qué género hay que encuadrarlo después de la intervención) huyendo del que fue su amigo por las nieves del polo, sabedor de que le está rastreando con su nuevo olfato capaz de percibir sus hormonas en el aire aun a kilómetros de distancia, presto a fecundar cualquier pegote de huevos que se vaya dejando por ahí.

Hemos sabido (más bien Luis G Pardo, editor de Videópolis, nos ha hecho saber mediante mailings masivos) que Rodrigo Menéndez, autor que ha lanzado al mercado pastiches que homenajean al personaje de Conan Doyle tan exitosos como “Sherlock Holmes contra Artapalo” y “Sherlock Holmes en Puerto Hurraco” planea aprovechar este guion perdido para una nueva novela que se titularía “Sherlock Holmes en el Barrio del Miedo” en la que el detective se establece en el vecindario e intenta esclarecer los sucesos misteriosos que acontecen en él, tales como posesiones diabólicas, invasiones alienígenas, robots gigantes que viajan en el tiempo y hombres polilla devoradores de trapo que amenazan con comerse a toda la población de muñecos.


¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.