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viernes, 10 de junio de 2016

LA SAGA DE GOR: LO DE JOHN NORMAN NO ES NORMAL

"Rediscover this brilliantly imagined world where men are masters and women live to serve their every desire. " (Copiado textual de la web que vende las novelas de Gor)

Para esa entrada anterior en la que hablaba de autores de ciencia ficción que producen páginas calenturientas se me pasó incluir a Philip José Farmer o mentar a la "new wave" pero un valor seguro como John Norman, nombre de pluma (codazo, codazo, guiño, guiño) de John Frederick Lange, sí que no se me podía escapar. (Que a un servidor le faltan lecturas, pero no tantas)



John Lange, profesor de Filosofía, novelista y marido ejemplar
Resulta que (siempre quedará mejor empezar una frase con "Resulta que" que con "Y es que"), la semana pasada me puse a buscar portadas de su Saga de Gor (la serie de novelas que escribió este profesor universitario de filosofía, que tiene ya sus 85 añazos y que lleva casado con la misma mujer desde hace 60) y que, por supuesto, no tienen nada que ver con el municipio de la provincia granadina también llamado Gor (el webmaster debe estar harto de encontrar en el archivo de búsquedas junto al nombre de su pueblo términos como "sex slave" o "male domination"). Así, me encontré detalles sobre la saga y el propio autor que me dejaron fascinado. No fascinado en el sentido de sobrecogido ante lo sublime sino más bien (cada uno se queda fascinado con lo que le da la gana, aviso) ante esa misma condición de la obra literaria que sobrecoge a los componentes del grupo de críticos llamado "La Escuela de las Hamacas" en "El Napoleón de Notting Hill" de Chesterton

"... Under these conditions they liked everything, but especially everything silly. "Next to authentic goodness in a book," they said—"next to authentic goodness in a book (and that, alas! we never find) we desire a rich badness." "

Un par de conceptos: por un lado, quiero distinguir entre el tratamiento meditado de la sexualidad en la obra literaria por parte del autor, ya sea como parte del argumento o de la temática, y lo que viene a ser un escritor que está más caliente que las pistolas del Coyote y que, queriendo o no, deja que eso se traspase a sus páginas y hace que el lector perciba, (aunque infundadamente) una sensación extraña en el tacto de las páginas (y si el libro es de segunda mano o prestado de una biblioteca, aún más). Por otro, he de reconocer que no me he tomado el trabajito de leerme ninguna de las obras de ese buen señor y no porque estén sin traducir al español (hay traducidas como una docena) o a cualquiera de las principales lenguas. Más aún, francamente dudo de que lo vaya a hacer. (A saber si me estoy perdiendo una puñetera obra maestra, pero la verdad es que lo dudo mucho. Igual algún fan de Gor que viera mi pila de libros pendientes me decía que para eso me pusiera con los de Norman, pero no, no me apetece).

Una vez aligerado de mi conciencia el peso de hablar de alguien sin haber accedido a las fuentes directas ocultándoselo a los lectores (como si fuera yo el único que ha escrito entradas mirando poco más que la Wikipedia) procedo a explicar lo poquito que se me ha quedado de la obra de este respetable caballero, casado desde hace tanto tiempo con la misma mujer (os estaréis preguntando a qué puñetas viene este detalle, ¿verdad?).

El núcleo principal de su producción literaria es, obviamente, su saga del planeta Gor, reminiscente de R. E. Howard y, sobre todo, de la serie de John Carter de Burroughs. En cuanto al tono, tampoco cuesta encontrar reminiscencias del marqués de Sade. El planeta en cuestión es una Contratierra, a saber, un planeta que gira alrededor del Sol pero justo en el otro extremo de la órbita terráquea, un concepto que ya tiene como dos milenios y medio de antigüedad del que ni Norman ni los tebeos de la Marvel tienen la exclusiva ni en novela ni en tebeo.



Del protagonista que es transportado desde el mundo actual a a un planeta más atrasado (y caluroso, porque todo el mundo anda poco menos que en taparrabos) tampoco se puede decir que sea enormemente original (ejemplo de ello es el propio Den de Richard Corben, dibujante de comics que también ha hecho portadas para libros de clásicos del género de fantasía interplanetaria de machotes de Howard y Burroughs)

¿Estando cachas como está Den, qué necesidad hay de llevar ropa?
Con todo y con eso, Norman ha sido capaz de producir 34 novelas desde 1.966 hasta la fecha. El "valor añadido", en este caso, está en el tono hipersexualizado de las aventuras. Bueno, los relatos de Conan están también hipertestosteronizados (si alguna vez paso a trabajar en la Real Academia de la Lengua, ésta será la primera palabra que pienso incluir en el diccionario), me diréis. Las mujeres caen rendidas ante el protagonista con el que se identifica fácilmente el lector, me diréis, y no tienen otro rol que ése, me diréis.
Veréis, resulta que en el Gor (el planeta, no el municipio) la esclavitud es algo aceptable y las escenas en que alguna mujer es azotada o humillada son lo más normal del mundo. ¿Es Norman un escritor oportunista que busca lo que da más morbo en el momento e incluye escenas de ese tipo en sus novelas? En absoluto: si alguien lo duda puede leerse su libro "Sexo Imaginativo", del año 1974, en el que explica a parejas cómo darle un poco de picante a su relación adoptando roles de varón agresivo y fémina sumisa, lo que demuestra lo motivado que está este hombre escribiendo ese tipo de escenas . (Por aquel entonces ya llevaba 18 años de matrinomio con su mujer, con la que se había casado a los 25, así que queda en el aire si las ideas que sugiere en el libro han sido testeadas únicamente con su señora o con alguien más. Lo que sí parece claro es que a su señora este tipo de cosas le deben de ir, porque si no, no aguantaría sesenta años de cadenas y azotamientos, por muy fingidos que sean).

(Se ve que, igual que Tolkien, además de las novelas por las que le conocemos, tenía sus obras filológicas y Hubbard tenía ese interés por el autocrecimiento que acabó desembocando en su Cienciología, Norman tenía inquietud por ... esto de lo que estamos hablando. A nivel español, lo más que tenemos es a Katerina Vac, traductora de"Juego de Tronados", que hace sus pinitos con sus libros de recetas de galletas. A ver si se anima algún otro autor hispano y nos sorprende con un libro entero dedicado a sus parafilias, que se3 cuenta cada cosa en las convenciones ...)

Del 1988 al 2001 la publicación de novelas del ciclo se interrumpió. ¿Por agotamiento creativo, preguntaréis? No, según Norman una mano negra feminista malmetió para interrumpirla a pesar de vender "millones de ejemplares". Lo que sí es cierto es que quiso hablar en una WorldCon y le dijeron que no. (El día menos prensado llegan los "sad puppies" y le reivindican)

Sus libros, que casi siempre fueron directos al mercado del paperback han sido publicados en ocho idiomas (entre ellos el español). Si bien las portadas de la edición española de Ultramar son bastante dignas (Antoni Garcés, ahí es nada), algunas de las que se han visto por ahí son una verdadera fiesta para los ojos (o sea, "fascinantes") y aquí vamos a empezar a presentar una muestra con lo mejorcito que han dado los ilustradores de la saga. 


Para empezar, esta anomalía:
El verdadero aficionado a la saga de Gor ya estará irritado preguntándose que a qué incompetente se le ocurre ilustrar una portada de su saga favorita sin siquiera un milímetro de piel femenina




El mostruo amenazando a la damisela escasamente vestida, ese clásico
Sí, otra imagen de una chica perseguida por un tío montado en un águila gigante (Para que luego digan que las sagas de este tipo no se repiten más que el ajo).
Nótese la escena clásica en el género de fantasía de machotes

Hay otra saga relacionada con el mundo de Gor que puede resultar interesante también. Empieza con "The Chieftain" ...
(Algo en la cabeza de la chica no me cuadra, pero dejémoslo pasar)
Sigue con "The Captain" ...
Prosigue con "The King" ... 
(Me pregunto qué puñetas tiene la chica debajo del brazo apretándolo contra el cuerpo)

Y culmina gloriosamente con "The Usurper"
(Si el portadista ha conseguido cobrar por cada una de las cuatro portadas sí que de verdad está hecho un artista)
 
Los aficionados y aficionadas atraídos por esta saga también dan de qué hablar, así como sus comunidades on-line y sus actividades de "danza goreana"
(Aviso: a un servidor le da grima el vídeo, principalmente porque el muñeco 3D, además de una cara inexpresiva, tiene la cabeza más pequeña que los pechos).
Aquí va una bailarina, que será un modelo 3D de Second Life, pero que nos obsequia con una genuina danza del velo goreana.
  
Hasta 25.000 fans de la serie debe haber por el mundo, si creemos a la BBC en su noticia sobre el culto de goreanos que se encontró la policía de Durham al atender la denuncia de un vecino que se pensó que la chica del bloque de al lado que tenían esclavizada estaba así contra su voluntad.

Para el próximo artículo de este tipo, pienso lanzar un crowdfunding que me pague una revisión psicológica anterior y otra posterior al acceso a según qué materiales por si se producen daños y traumas. Ver a la youtuber goreana rajando de los que se dicen goreanos pero no se leen sus libros tiene su guasa. Ya menos divertido se me hizo leer las entrevistas de Norman, todo subidito como tantos escritores, definiéndose como "libertario" (qué pesadez, el libertarianismo) y afirmando, me imagino que con voz campanuda, que sus influencias son Homero, Freud y Nietzsche, cuando se ve a la legua que se ha cogido la serie de John Carter, le ha metido una obsesión personal suya y ha sacado 32 libros de ella. Y las portadas de esa edición checa son memorables ...


1 comentario:

Manu Orgaz dijo...

De adolescente cayeron en mis manos un par de novelas de esta saga, no estaba mal, a pesar de no partir de ideas originales, Norman creo un mundo propio, en el que los hombres están dominados por una raza extraterrestre que no permiten avance la tecnología, y el mundo se mantiene como en la época romana, si han permitido otros avances, así nos encontramos con que la medicina está más avanzada y tienen sueros que mantienen a la gente más joven. Hay referencias a romanos, griegos, mongoles, vikingos y otros pueblos, se ve que los hombres fueron llevados al mundo de Gor en diferentes épocas. Describe un mundo de castas y esclavos, cada cual con su condición y parecidos a como fue en la antiguedad, donde un guerrero germano o ibérico, podía ser esclavizado por los romanos p.e. La fauna y flora de Gor también aparece detallada, mucho más peligrosa que en la Tierra y que requiere de hombres más fuertes para sobrevivir. Con el tiempo e internet he leído más novelas.

Sus aventuras no estaban mal, la esclavitud femenina formaba parte de los relatos, pero era algo secundario, ni siquiera había sexo explícito, pero a partir del 6º libro todo se va centrando en la esclavitud femenina, conforme escribía más números, esto ocupaba más páginas, con un estilo BDSM, violaciones a las bravas y de cualquier forma, con peñazos pseudosicológicos explicando que cualquier mujer en el fondo ansía ser una esclava y felices de ser sometidas a cualquier tipo de amo, cuanto más duro, mejor. Las aventuras pasan a algo secundario conforme avanzan las novelas.

En las primeras novelas se veía un interés amoroso, no solo de dominación por parte de los amos cuando aparece la esclava adecuada, llegando a liberarla y si esta decidía quedarse junto a el, pasa a ser su compañera libre, en las siguientes novelas todo queda en dominación, incluso cuando están enamorados.

En definitiva, lo que pudo ser una serie de aventuras en un mundo bien descrito, quedó en batallitas BDSM, ni para los aficionados al porno duro, ya que sigue sin mostrar sexo explícito. El hombre actual estará muy cambiado y encima la propaganda feminazi machaca cada vez más, incluso diciendo que tenemos privilegios cuando en realidad todo son desventajas, pero la hombría dudo que pase por convertirte en un amo goreano.

¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.