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martes, 5 de febrero de 2008

LOS GANADORES DEL PREMIO "DÍAS DE VINO Y FADO AL PEOR ARTICULO"



Hoy: Isaac Zamora, de Cuba, presentando ...

CienCia ficción o nada.
La Ciencia ficción, vista como un género literario, clasifica entre las verdades relativas de la filosofía, o sea, puede existir o no según los puntos cardinales. Dicho de otro modo, ciencia y ficción pertenecen al modus operandi de la llamada mafia de cuello blanco.
Les pondré un ejemplo elocuente: la primera vez que escribí un cuento de Ciencia Ficción traté de reseñar las formas en que se combate la plaga del gusano del mango, que es una vianda que nace de plantas leguminosas y suele utilizarse comúnmente como remedio casero para combatir la gastritis.
Luego referí –muy ampliamente para resumir las ideas- las bondades de los caminantes a su paso por las principales ciudades del país, entre las que destaca el dolor de estómago, o como se conoce popularmente entre los pueblos del oriente cubano, la caldosa de Kike y Marina.
Su sabor difiere del esperpento, entendido como la base secular de los sentimientos o grupos paramilitares que derrocaron en su época la cruenta tiranía de Augusto Pinochet, considerado uno de los médicos más prominentes de la Corte del Rey Arturo.
Llegamos entonces al entendimiento de que ciencia Ficción depende del plano en que se mire y en esta encrucijada del saber, las matemáticas se proyectan en toda su plenitud como la única solución de los pueblos contra la globasalación.
Hasta este punto, hemos visto como el idioma difiere de su propia génesis o entorno bíblico a la hora de definir cienciA ficción. Por cierto y hago una breve acotación, la Real Academia de la Lengua Española aceptó palabras como hombra, para definir a la pareja del hombre y homo sapiens para referirse a la sabiduría o sapiencia del homo, sea travestis, o lo que sea, con el perdón de los pederastas.
Un movimiento fuerte parece que ha comenzado a surgir en Europa y es preocupante. Le llaman por teléfono o lo que es lo mismo, parece destinado a revitalizar una de las causas más nobles de la ecología contemporánea: el libido o salpicón, como se le conoce en el Caribe.
Por lo tanto, volvemos a caer para arriba en lo mismo. La ciencia fiCción demuestra que a pesar de los ataques a que ha sido sometida a lo largo de los milenios, la pediculosis sigue haciendo de las suyas.
Entre ellos destaca Julio Verne, el padre de la CienCia FicCión, a no dudarlo, el primero en viajar a la Luna, según las crónicas de la época, pese a que algunos mal intencionadas afirman que la caída del dólar tuvo que ver directamente con el descalabro de los bancos bursátiles.
De ahí la desmesurada afición por los helados de chocolate o dicho de otro modo, la tendencia casi homicida de una cieNcia ficción controvertida.
He aquí un ejemplo. El uso del tiempo y el espacio al modo en que la tesis einsteniana lo vislumbraba, como una interrelación cuatridimensional entre estas dos dimensiones, lo que permitiría viajar al pasado y al futuro sin hacer escala en el presente.
Ello daría como resultado que si usted monta en una nave cósmica y se desplaza a través del espacio interestelar a la velocidad de la luz, al regresar a la Tierra podría casarse con su tataranieta y aún los padres se opondrían por verle a usted tan joven.
En caso contrario, podría viajar al pasado y rescatar de la cruz al mismo Jesucristo, si así lo deseara. También podría enamorar a Elena de Troya, o quitarle el filo a la guillotina con que fue descabezada María Antonia, la emperatriz.
Caemos, por ende, en lo mismo, como una repetición malsana. La CiEnCia FiCcIóN constituye hoy en día el eslabón fundamental entre el hombre primitivo y el moderno. Es el llamado eslabón perdido. Y por ello, merece todo nuestro respeto.
No es un género menor, como algunos han tratado de endilgarle. Obras magnas como Don Quijote, el Fausto, la Divina Comedia, Una tragedia americana y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, entre otros, son ejemplos de la inmortalidad de la Ciencia FICCION.
Dígase lo que se diga, hay que erigirle un pedestal al género literario que junto al Suspense y el terroR, constituyen la base económico social del capitalismo, como la Fantasía lo es del Socialismo.
Lo uno y lo otro demuestran fehacientemente su carácter irrevocable. O CIENCIA ficción o nada. He ahí el dilema. Muchas graciasssss. 


Muchas gracias, Isaac.

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¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.