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domingo, 22 de abril de 2007

“TENÍA UNA PREGUNTA IMPERTINENTE QUE HACERLE”

“TENÍA UNA PREGUNTA IMPERTINENTE QUE HACERLE”

Ha alcanzado gran audiencia la retransmisión webcast del encuentro mantenido en el paragüero de la Universidad Complutense de Madrid por Gabriel Garrido, presidente de la Asociación Española de Fantaciencia, Terror y Halterofilia, y varios socios y aficionados al/los tema/s, interesados en saber cómo se gestiona una asociación de su calibre y relevancia y que no han salido defraudados.
Ataviado con traje y una corbata estampada con naves espaciales que salen en la serie de novelas “La saga de los Aznar”, el presidente supo lidiar de forma ágil y desenvuelta con las preguntas que, con mejor o peor intención, se le iban formulando (-”Señor presidente, ¿me sabría decir cuánto cuesta en una librería independiente un ejemplar de 'Fortín de Cuervos', de G.R.R. Martini, editado por Megamesh?” - .”Pues una barbaridad, tío, ¿qué quieres que te diga?”; “¿Podría decirme en qué medida la transformación tecnologíca impactará sobre el objeto que hasta ahora llamamos 'libro' y qué medidas está tomando su asociación para hacer frente a esta situación?” - “Buffff, paso palabra”)
En el terreno de la anécdota podríamos mencionar cómo el socio Cecilio Quintanilla se presentó con una carretilla para cargar las libretas en la que había anotado 619 preguntas, lo cual es una pena, porque se tuvo que volver para su casa sin hacer ni una, al sacar una de las pajitas más cortas cuando se estableció el turno de preguntas.
Varios expertos han analizado el lenguaje corporal que mostró Garrido y han valorado positivamente que, al contrario que, por ejemplo, el presidente de la Asociación de Literatura Pornográfica en el encuentro que mantuvo la semana anterior en el mismo lugar, evitara escrupulosamente llevarse la mano a la entrepierna para “reajustar” la distribución interior y el introducirse un dedo el alguno de los orificios nasales efectuando un movimiento de prospección. En una situación similar gente como Rajoy o Zapatero recurre a tener en la mano un bolígrafo para darse seguridad y así no acabar metiendo las manos en los bolsillos. Sin embargo, él prefirió llevar del brazo a “Marcelino”, su osito de peluche, e írselo pasando de una mano a otra para enfatizar mejor sus argumentos.
El único incidente de la velada se produjo con la expulsión del vicepresidente de la asociación, Fernando Francino que, desde el fondo de la sala, le soplaba las respuestas, lo cual no casaba muy bien con las normas acordadas. Con el trascurso de las preguntas se hizo evidente que con una amonestación verbal no iba a ser suficiente y llegó la gota que colmó el vaso con la pregunta “¿Cuándo va a bajar la cuota anual de la asociación?” Francino primero se puso de en cuclillas hinchando las mejillas y después empezó a señalarse la cabeza y una axila, lo cual parece ser una referencia a las ranas seguida de otra al pelo, que estarían queriendo decir “cuando las ranas críen pelo”
La última pregunta de la noche la formuló una funcionaria de Albacete: “¿Me podría decir cuánto gana usted por el desempeño de su cargo?” La única respuesta que recibió fue una sonora carcajada por parte de Gabriel Garrido.

2 comentarios:

Charlotte dijo...

Lo que me he podido reír... ¡me van a echar del curro!.

Pobre Gabriel Garrido.

Francisco Fernández dijo...

Pero si el curro es tuyo y de tu hermano, ¿no? Yo creía que eras jefa de ti misma (autogestión ;·)

¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.