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viernes, 14 de diciembre de 2007

“EL OJO DE ARGÓN”


Por sorprendente que pueda parecer, este relato claramente ubicable en el género de la fantasía heroica, obra del norteamericano Jim Theis, no ha alcanzado en en España la menor difusión y ni siquiera ha llegado a ser traducido al castellano ... hasta ahora. Publicada en 1970 en el número 10 de un oscuro fanzine llamado OSFAN, con el paso de los años esta historia se ha ido convirtiendo en un verdadero mito en el fandom estadounidense, circulando en fotocopias a las que les faltaba la página final por las convenciones. Afortunadamente se ha podido llevar a cabo una edición completa y en toda regla en abril de este año por parte de Wildside Press.

Llegado a este punto, el pope de la crítica de CF que esté leyendo este post se empezará a preocupar viendo que un servidor sabe de algo más que él y abre en el navegador Opera de su iBook una pestaña para googlear quién puede ser ese tal Jim Theis.

Para ahorrarle esfuerzos al imaginario crítico anterior he de desvelar que el relato no es encuadrable ni en la “new wave”, ni en la “new weird” y ni siquiera es de un escritor “mainstream” que haya decidido salpimentar sus indagaciones sobre la naturaleza humana con un viaje en el tiempo o algún clon que otro (“pues vaya mierda, a ver cómo hago yo un artículo para la revista 'Élite' hablando de un donnadie así”, se pensará): Además, aparentemente Jim Theis, fallecido hace algunos años, no volvió a publicar más nada desde entonces, por lo que no hay mucho que contar sobre él.

Visto lo visto, os estaréis preguntando: ¿qué tiene de particular ese “El Ojo de Argón”, además de, seguramente por error, hacer referencia a un gas noble que se encuentra en algunos tubos fluorescentes?

Es muy sencillo: Es malo.

Horrible. En serio. La opinión es unánime.

Hasta el extremo de ser considerado el peor relato de fantasía de la historia. Uno de los desafíos de las convenciones anglosajonas es leerlo en voz alta respetando los fallos de puntuación y de sintaxis con cara de palo aguantándose la risa. Aparentemente, hay algunos que lo han llegado a leer con voz de pito después de inhalar helio. Yo, para darle un toque andaluz, propongo leerlo con la boca llena de tortas “Maritoñi” y polvorones de Estepa, alternativamente. (He leído en un blog que en una reunión de la asociación Mensa española necesitaron tres horas para poder leerse los diecinueve folios de que consta la obra)

Al pobre autor, por otra parte, le molestaba mucho que se rieran de una cosa que escribió a los 16 años, bajo la influencia evidente de los relatos de Conan, aunque hay quien cuenta que llegó a participar en alguna lectura en convenciones. Tampoco creo que el que seleccionaba los textos en el fanzine mostrara un buen ojo (no he podido resistirme, lo siento) clínico.

Aquí hay una versión en inglés del texto:

http://www.dcs.gla.ac.uk/SF-Archives/Misc/eyeargon.html

(Ojo, la exuberancia de vocablos típica de Howard y Lovecraft, requiere un cierto dominio del inglés)

Aquí hay otra versión también en inglés, acompañada de comentarios que enriquecen (aún más) el texto original:

http://ineluki.dyndns.org/~mjc42/tut/library/argon.html

Y, por fin, aquí tenemos la traducción que ha hecho José Beltrán Escavy, que nos permitirá disfrutar en nuestra lengua materna frases como “Grignr se sacudió la sangre de los ojos, agitando su melena roja y hosca cual incendio forestal mecido por la brisa nocturna” o “Los aullidos patéticos del chamán que se arrastraba en su triste miseria sobre el pavimento de granito hecho a mano y pulido tras innumerables horas de arduo sudor y trabajo, con icor que fluía de entre sus manos apretadas, atrajo la atención purturbada de sus camaradas de entre sus fétidas lulaciones. Las acciones de esta furcia rebelde expresaban definitivamente un sacriligio inaudito. Nunca antes en un laberinto perdido de eones sin nombre se había atrevido una elegida a demostrar semejante blasfemia en la cara de la deidad idólica del culto.”:

http://es.wikisource.org/wiki/El_ojo_de_Argon

Muchísimas gracias a José Beltrán por el trabajo que le habrá supuesto enfrentarse a pecho descubierto con una obra de tanta complejidad lingüística. Y también, ya de paso, a todos los fanzineros que reciben continuamente relatos de una calidad similar a la de éste con la intención de que sean publicados y tienen que hacer auténticos juegos malabares con el lenguaje para no herir los sentimientos de los remitentes al explicarles los motivos del rechazo. Y también agradezco la paciencia que habrán tenido leyendo los relatos no muy allá que yo mismo les habré enviado alguna que otra vez

Visto lo visto, ¿estamos de acuerdo con la opinión anglosajona de que éste es el peor relato del género jamás publicado?

Yo digo no. Sí, otra vez, no.

Como europeo convencido de que la ciencia – ficción continental ha de defender sus signos de identidad ante las producciones británica y norteamericana digo en voz alta que en España somos perfectamente capaces de generar textos tan pedestres como este “El ojo de Argón”. Yo les digo a los más viejos del lugar “Rebuscad entre vuestra colección de bolsilibros y seguro que os encontráis alguna novela que algún escritor tuvo que acabar a la carrera en el descanso para el desayuno en la oficina con errores tan garrafales como los que os he mostrado”. Yo les digo a los más jóvenes: “Meteos en Internet y daréis con algún relato en un blog o en una página tan rematadamente malo cómo éste”

No sólo eso: Levanto mi vista más allá de los Pirineos y me digo “Un país en el que han vendido tantos libros las traducciones de van Vogt como es Francia, ¿no será capaz de oponer un texto con identidad propia a esta muestra del mal hacer que ha venido de América? ... un país como Bélgica del que ha salido una película tan espantosa como 'La apasionante vida sexual de los belgas', ¿no será capaz de generar una narrativa tan torpe y deslavazada, ya sea en francés o en flamenco?”

Y, viendo el caso de un país hermano como es Italia, me reafirmo en mi convicción de que eso que algunos llaman despectivamente “la vieja Europa” es capaz de ofrecer al mundo joyas de tanto valor o más que las que nos trae la maquinaria anglosajona: Van ya para cuatro ediciones del premio Sviccata que el club de fans del escritor Vittorio Curtoni otorga al peor relato de ciencia – ficción de entre los que los concursantes, ansiosos de labrarse una mala reputación en el campo, han tenido a bien enviar. Habrá quien diga que cualquiera puede escribir un mal relato: Falso. Aún se recuerda el caso del ganador del premio Urania a la mejor novela del año que se quejaba amargamente de que sólo había quedado segundo en la Sviccata.

Será que este gusto por lo bizarro es adictivo: A Curtoni le llegó una novela escrita por dos sicilianos tan increíblemente mala (una expedición espacial que buscaba señales de la divinidad en la que iban dos curas, se conoce que en calidad de expertos en la materia) que decidió compartirla con los amigos de una lista de correo y se la fue enviando por capítulos. La obra fue tan bien acogida que, cuando terminó la serie, los listeros quedaron enganchados y, para seguir disfrutando del placer de lo grotesco, decidieron convocar el concurso. Yo estoy a la espera de tener acceso a los relatos ganadores para ver si es cierta la pretendida superioridad de “El Ojo de Argón” o si los americanos habrán de ceder el cetro de “Lo Peor de lo Peor” a los campeones italianos.

2 comentarios:

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Doy fe de que he leído relatos mucho peores que este. Dónde va a parar... ¡Reivindicación del PNB ya!

Francisco Fernández dijo...

Víctor ... ¿qué tiene que ver el Producto Nacional Bruto con "El Ojete de Al Gore" éste? ¿O estás hablando de un partido político cuyas siglas desconozco? ;)

¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.