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sábado, 31 de enero de 2015

ESTAMPA UN INUTILITARIO CONTRA UNA LIBRERIA ESPECIALIZADA

(Publicado en Stardust el 28/12/2014) 
Cipriá Buscemá ha protagonizado esta mañana a las 6:18 en una conocida librería de género de Barcelona un episodio que solo cabe deplorar, no sólo porque esas horas no son horas, sino por la preocupación que le ha hecho pasar al vecindario y por el rato que ha tenido que pasar la grúa de la Guardia Urbana recogiendo de la entrada del establecimiento el Seat Panda que le había dejado su padre tras haberse jubilado y que Marcelino cargó hasta los topes con todo tipo de material con la intención de que explotara (abrillantador Netol, petardos y buscapiés de una tienda de broma, desinfectante Zotal, pastillas de jabón Lagarto, tres pastillas de Calgonit, suavizante Norit, el del borreguito, y Tokke, el spray para el planchado fácil).

La policía municipal barcelonesa, a cuyo personal le irritó bastante que, en su enajenación, el detenido les comparara con la guardia real imperial de Star Wars (véase la ilustración)

Guardia Imperial (de Star Wars) en posición de firmes
y con la de Warpsmith ("Si es que vienen los tiránidos y se os comen con patatas", gritaba el desdichado)
Guardia Imperial formando
afirma que podría no caerle un paquete tan gordo como de primeras se pensaba, ya que podría contar como atenuante, y hasta como indulgente y hasta eximente que los compañeros de piso le cambiaran para echar unas risas sus gotas de antidepresivo por Mirinda y el pobre anduviera una mijitica alterado.

Cipriá, de profesión traductor jodido se encontraba enfrascado la noche de autos (o del auto, en realidad) en un texto escrito en inglés sobre terrorismo procedente de la Red Europea de Formación Judicial para el manual de un cursillo que le había pedido traducir la Escuela Judicial Española sita en Barcelona. Como iba con retraso había sustituido su achicoria habitual por un par de tazas bien cargadas de café colombiano que se sumaron al cóctel que llevaba en el estómago de "Guaraná", "RockStar", "RedBull", "Ulcera Explosion" y otras bebidas de esas llamadas "energéticas" que habían acompañado en la cena a palmo y medio de morcilla de Burgos. A eso de las cinco de la mañana leyó un párrafo particularmente enrevesado sobre el uso por parte de la guerrilla colombiana y los muhaidines afganos de "burros bomba" y de ahí que se le metiera en la cabeza la idea de hacer lo mismo para protestar por las deficientes traducciones y lo mal pagadas que están en lo que es la edición de novela fantástica y juvenil en nuestro país, según pudo confesar tras una siesta reparadora inducida por la toma de media docena de calmantes.

La preocupación ha cundido en el "triángulo friki de Barcelona" (algo así como la "Milla de Oro" de Marbella o de la madrileña calle Serrano, pero en vez de con tiendas pijas con librerías de tebeos y similares), área en la que se ubica Findemesh, la tienda atacada. "Y acabábamos de pasar la pulidora", se lamenta Alejandro Corbacho, su propietario, que ya proyecta la erección de pilonas y un paso a nivel controlado por un vigilante armado con un táser y gases paralizantes.

Instanmátic tomada por Javier Romero el día de autos (de choque, como no podía ser de otra manera)

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¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.