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martes, 13 de noviembre de 2012

¿EL FANDOM ES MODERNO O POSTMODERNO?

Asimov y la Saga de los Aznar con su fe en la ciencia y la tecnología son indudablemente modernos. Sin embargo, el ciberpunk y el steampunk (sobre todo este último, consciente de no tener la mínima relación con la realidad) son subgéneros decididamente postmodernos. Aunque a veces te pones a leer según qué discusiones en los foros y le encuentras al fandom un punto tribal que te devuelve poco menos que a la prehistoria. (Y, lo más importante, ¿qué puñetas es eso de la postmodernidad?)

Estas cosas son las que se me metían en el magín yendo en el tren Thalis camino a Bruselas, ciudad en la que cambiaría de estación para llegar al municipio valón de Bouillon, donde tuvo lugar el III Congreso de la Sociedad Europea de Estudios del Fandom. Allí gran número de estudiosos decidiríamos quién ocuparía el cargo de Preboste Mayor de la Asociación para el siguiente quinquenio. ¿Votarían una vez más los países del Este de Europa en bloque para imponer los candidatos previamente negociados? ¿Conseguiría el compacto grupo francés hacerse con la codiciada silla? ¿Sería una vez más decisiva la influencia de los representantes italianos y de la monja venida del Vaticano para decantar a un lado u otro la elección? Pero con lo que se nos hacían los dedos huéspedes de verdad era si conseguiría enrollarse alguien tras la cena de gala con Ute Von Habschen, la relevante catedrática alemana que tanta admiración despertaba (por la lucidez y profundidad de sus artículos, se entiende)

En el hall del Salón Multiusos "Godofredo de Bouillon" ya había formados de manera espontánea numerosos corrillos discutiendo el tema del Congreso: ¿Es el fandom moderno o postmoderno? ¿O lo son sus géneros? ¿O sólo algunos? El corrillo marxista (o, mejor dicho y para no levantar ampollas, el sector neomarxista que convivía con el sector postmarxista y con un radical esloveno con el que no se llevan mal del todo) nunca lo ha visto bien y siempre le ha parecido una herramienta de alienación con la que las grandes multinacionales como Lucasfilms, Time Warner y HBO le sacan el dinero a las clases medias y bajas y las distraen de sus verdaderos problemas. La facción feminista, que siempre ha pensado que los foros de internet para lo único que sirven es para se dé rienda suelta a las pulsiones machistas, ya para qué ...

El mundo medieval, que tan bien representan gestas como las de Godofredo de Bouillon es la base de la fantasía desde tiempos del Señor de los Anillos hasta acá, según
afirmaron los ponentes de la sesión de las 9 de la mañana en su Twitter, probablemente para dejar constancia ante alguien más que no fuera el conserje encargado del retroproyector. (Aunque un tolkienófilo de un smial de Namur, Valonia, BE, les puso verdes en su cuenta de Twitter sólo quince minutos después). El debate de las 10,30, al que ya llegaron más congresistas, aún con migas de gofre en la comisura de los labios, versó sobre "Modernidad y Ciencia Ficción" y presentó a la concurrencia las tesis de que sólo en el Occidente surgido de la Ilustración y en el que se asentaba de manera rotunda la noción de progreso basado en la Ciencia podía aparecer un tipo de literatura en el que el motor principal de los acontecimientos fuera la tecnología: ¿Acaso hay "mad doctors" en las culturas precolombinas? ¿Aparecen cyborgs en las Mil y Una Noches?


Como en Bélgica son muy de irse a comer al mediodía, entendiendo por mediodía las doce del mediodía (y no las tres y media como suele suceder en España) la respuesta en forma de acusaciones de eurocentrismo, que es una cosa muy fea, se hizo esperar hasta la sobremesa.  (Post in Progress, que evoluciona a paso de caracol)

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¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.