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viernes, 17 de junio de 2016

ORGANIZACION DE CONVENCIONES Y ESTRESS POSTRAUMATICO

(Previamente presentado en StardustCF del 28/12/2015)  
 

Un hecho poco conocido (quizá porque sea un hecho carente de toda importancia) es que la mayoría de las personas que ejercen de "wedding planner" comenzaron organizando roles en vivo y convenciones de El Señor de los Anillos, Babylon 5, Galactica, Star Trek, Los Trotamúsicos, ...

Berengario Rodríguez, SJ, que no ejerce esa profesión, pero sí una muy relacionada, ha decidido organizar sus recuerdos respecto a esta actividad (la de organizar convenciones) que considera todo un arte, de forma y manera que sean de utilidad y puedan orientar mínimamente a todo aquel que dé sus primeros pasos en esta labor tan bonita de reunir gente en torno a un mismo fin y le eviten un stress innecesario y en algunos casos la toma de ansioliticos o la asistencia a largas sesiones de psicoterapia.

Berengario recuerda cómo que en 1991 le pilló trabajando en el Ministerio de Asuntos Exteriores la organización de la "Conferencia de Madrid" en torno a los problemas de Oriente Medio. James Baker, secretario de Estado de los Estados (valga la redundancia) Unidos de la administración Bush (Bush padre, de los dos o tres Bush el que sabía lo que se hacía), se preguntó qué nación podría organizar algo de manera improvisada y huelga decir que el primer país que acudió a su mente fue España. Llamó a Madrid preguntando que si podían organizar una conferencia en doce días y se le respondió que no había problema, que si quería dejar pasar dos o tres de esos días para meditarlo mejor y entonces se ponían con el tema.

Una vez concluida la conferencia (delegaciones ubicadas en un tiempo record, cientos de periodistas acreditados, uno de ellos preguntando por la relación de todo el tema con el tercer secreto de Fátima, los israelíes exigiendo que no se llamara "internacional" a la conferencia, lo que obligó a varios funcionarios a tirarse toda una noche recortándolo de las tarjetas de identificación  ..) Berengario se pudo recuperar del sobreesfuerzo pagándose quince días de reposo en un balneario pero recuerda cómo en el Ministerio se pasó a añadir al agua de los grifos, además de cloro, unos miligramos de bromuro y extracto de valeriana, los jefes de sección se vieron obligados a organizar sesiones de tai-chi en los espacios comunes y en cada planta se habilitó un despacho para un psicólogo por si a alguien le daba por autolesionarse.
Gráfico obra de Javier Romero

Toda esta experiencia de agobio y extenuación le fue de gran utilidad cuando un par de años después le tocó a la tertulia en que participaba organizar una convención de aficionados de la serie "Historias para no dormir": situaciones como edificios para sede que se proponen y luego se retiran, materiales que los proveedores traen pero en el precio y formato que les da la gana, inscritos que no se inscriben hasta el ultimísimo momento pero que en cuanto la hacen comienzan a preguntar insistentemente en redes sociales "¿Cuándo estará lo mío, cuándo estará lo mío, cuándo estará lo mío?", editoriales a las que se les programa actos de manera gratuita y sin pedirles inscripción pero que exigen cosas como si hubiesen pagado un patrocinio oro, momentos de paranoia en que se grita "¿Pero es que voy a tener yo que hacerlo todo?", gente que dice de primeras que no pretende molestar pero lo hace que ni a propósito, normas que se establecen y gente que no siente la menor obligación de seguirlas, etc. etc, etc.

Aunque al final la convención fue razonablemente bien, en el mismo momento que terminó Berengario sintió un vació.  "¿Y ahora qué?", se preguntó. "¿He pasado por dieciséis episodios de alergias y cefaleas para montar todo este fregado ... y ya se ha acabado? Mi vida no tiene sentido". Según salía de la sede cargado con un montón de material que aún quedaba por distribuir, vio a un aficionado particularmente pesado y, en un gesto del que no se siente muy orgulloso, se cambió de acera para evitarlo porque tenía la cabeza como un tostador y, como aun así seguía el mismo camino, se acabó metiendo en un portal muy amplio que resultó ser la Iglesia Basílica de Santa Basilisa.

Y allí, fue donde sintió la iluminación.

El cura párroco tuvo que pedirle perdón porque los electricistas cada vez son más descuidados y el oficio está lleno de sinvergüenzas que sólo piensan en cobrar en negro y cuanto antes, pero a él le dio lo mismo.

Salió corriendo y en plena calle le dio el paquete a repartir al aficionado tan pesado. Mucho más ligero, se fue a su casa, dispuesto a hacer cambios.

Hace ya seis años que Berengario abrazó el sacerdocio y es enormemente feliz en Burkina Fasso organizando sínodos diocesanos (con gente que dice que se quiere apuntar, pero no luego no viene, gente que acude y está todo el rato diciendo "¿Y no se os ha ocurrido hacer esto?" mientras él se muerde la lengua para no decirle "Es que estaba esperando a que te encargaras tú, so listo" ...). Como favor, el presidente de su asociación le pidió que pospusiera la noticia porque nadie querría comprometerse a organizar una convención pensando que iba a acabar metiéndose a cura. Aún así, desde entonces, los equipos organizadores están compuestos únicamente por hombres casados y por MariNieves, una aficionada burgalesa que ya es monja (clarisa, para ser más precisos)

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¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.