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sábado, 4 de junio de 2016

"BUSCALE UNA NOVIA A UN ESCRITOR", NUEVA CAMPAÑA SOCIAL DE "DÍAS DE VINO Y FANDOM"

Este su blog piensa que hay más cosas que puede hacer que limitarse a deleitar instruyendo y por ello lanza a los cuatro vientos su campaña internetera intitulada "Búscale una novia a un escritor" que pronto se verá en redes sociales, flyers, balones de playa y parches de tela en los uniformes de los tunos de la Facultad de Veterinaria. (Y quien dice una novia a un escritor dice un novio a una escritora, o un rollete a una novelista o un marido a una poetisa o una concubina a una ensayista ...) Desde aquí queremos romper una lanza y luego poner un granito de arena para paliar una cosa que nos parece muy fea (aunque igual con unos cuantos años menos nos parecía estupenda, pero es que la gente cambia, evoluciona y todo eso) ¿Y qué es lo que nos parece muy feo, sonrojante y de vergüenza ajena? Pues esas novelas cienciaficcioneras en las que, pasadas unas cuantas páginas con una prosa funcional sin demasiadas descripciones (más allá de la típica nave espacial o alguna que otra explosión), el autor comienza a describir de manera meticulosa la indumentaria de un personaje femenino ... justo cuando más escueta es esta indumentaria. Luego, para disimular un poco y con cierta desgana, se detalla el uniforme de algún personaje masculino pero a la mínima oportunidad el personaje femenino vuelve a ponerse el vestido escotado del cual acabamos sabiendo con todo detalle el color, el tejido utilizado y, lo principal, cómo se ajusta a sus apetecibles carnes.

La impresión que se le queda al lector es que el novelista está falto de una buena ducha fría (o de un desahogo carnal, ya puestos):. El corrector debería ser el primer punto de contención de lo que vamos a llamar "síndrome Barbarella"
pero dado lo que se busca el ahorro en el sector editorial y la escasa (escasa no, nula) atención que se presta a las labores de corrección en el mundillo de la autoedición, "edición compartida", "vanity press" y "pamplinas abocadas a ser leídas únicamente en el Kindle por amigos y familiares", no se puede contar demasiado con que haya algún corrector que caiga en la cuenta del desprópisito. Y si lo hay, nadie garantiza que el autor no se vaya a resistir con uñas y dientes, llevado de su cabezonería y/o de su soberbia. Eso es lo que cuenta el Gorin de Cái, el conocido corrector incorregible, que le hizo una observación en ese sentido ("tú lo que andas es un poco faltico, ¿no?") al autor de la novela que andaba corrigiendo y se llevó un cabezazo en todos los piños que aún le duele los días de lluvia.

Del editor, responsable del producto final y capaz de vender a su padre con tal de aumentar la facturación y que espera encontrarse un nuevo Heinlein en su escudería, mejor ni hablar, que generalmente hasta alienta este tipo de conductas con la convicción (absolutamente fundada, por otra parte) de que así va a vender más.

No permitamos que pasen cosas así: a los que conocéis un escritor en ciernes del que os consta que está preparando un manuscrito ... ¿qué os cuesta presentarle esa prima (¡o incluso esa hermana!) que acaba de salir de una relación? ¡Ambos os lo agradecerán!

Post Data: La siguiente campaña se llamará "Búscale una novia a un ilustrador", otro gremio que, bien controlado y dirigido, puede brindar productos sugerentes a la par que elegantes (véase el ejemplo)
pero que dejado a su libre albedo es capaz de retratar a personajes femeninos con armaduras que sólo cubren lo que un bikini.
(¿Alguien ha visto un bikini antibalas? No, claro que no, qué menos que la protección de un chaleco).
(Desafío a cualquier medallista olímpico de tiro con pistola a poner la cadera como la pone Dejah Thoris en la imagen de la izquierda y al mismo tiempo conseguir acertarle a nada)
(Obsérvese cómo el astronauta varón lleva bolsillos, cremalleras y otros accesorios, mientras que en lo que respecta a la astronauta femenina con que se le vean bien vistos los pechos, hay más que suficiente)
(Boris Vallejo haciendo una portada para un libro de la serie de novelas del planeta Gor: Dios los cría y el mercado editorial los junta)









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¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.