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miércoles, 3 de septiembre de 2014

GRAN EXPECTACION ANTE LA GRABACION EN ORCE DEL PODCAST DE LOS WERTHUGOS

Las cuevas de Orce (municipio del altiplano granadino en el que se han encontrado restos protohumanos de hace 1,5 millones de años) han sido habilitadas para que el fin de semana del puente de los Fieles Difuntos el grupo de podcasteros llamado los WertHugos pueda grabar su espacio sonoro. Esta vez, la palabra "grabar" tomará su significado literal, en vez de hacer mera referencia a un estado de ceros y unos binarios en un dispositivo electrónico que es lo que se estila en este siglo XXI de nuestras penas. Uno de los pocasteros, profesor titular del master en Física del Estado Sólido, del Estado Plasmático y del Estado Churretoso de la Universidad Policlínica de Barcelona, lleva muchos años quejándose del mal uso que se hace de la palabra, ya que para él, una cosa no se puede decir que esté grabada si no se puede meter la punta de la uña sobre el hueco que ha dejado el procedimiento. "¿A cambiar el spin magnético de un átomo le llaman grabar? Los jeroglíficos de los egipcios, los bajorrelieves de Gilgamesh en Mesopotamia, la rana en la catedral de Salamanca y las gárgolas en Notre Dame sí que son cosas que perdurarán por los siglos pero a pasar audios a una unidad USB y ponerlas en el aTunes llamarlo 'grabar' ... ¡Amos hombre!"


El tema elegido para el próximo capítulo será el de la ciencia ficción prehistórica que contaba luchas épicas entre tribus de Neanderthales y Cromagnones, narraba las aventuras de personajes tan carismáticos e inolvidables como los Picapiedra o el "Capitán Cavernícola" y, con bastante frecuencia, daba pábulo a las teorías que decían que nuestros ancestros fueron visitados por extraterrestres que les dieron el don la inteligencia (pues vaya un trabajito fino, el del don de la inteligencia en según qué casos).


Superando con mucho el podcast obra de "Les Bachanals du Chucrut", un grupo de franceses aficionados a las novelas steampunk que en 2007 produjeron unos cilindros de cera (de abejas, se entiende) que, al pasar por unos aparatos complicadísimos construidos con piezas de tricotosas, reproducían la conversación original, el grupo se encerrará en las cuevas granadinas y, ataviados con taparrabos cosidos a partir de las pieles de animales de la época, conversarán sobre ese tipo de historias en un lenguaje gutural primo hermano del Klingon y del que se usaba en la película "Cavernícola" y, haciendo uso de punzones de sílex dejarán en las paredes de las grutas el contenido de la conversación.



viernes, 25 de octubre de 2013

CIENCIA FICCION ESPAÑOLA: LOS ABORIGENES

Hay gente que piensa que lo que se dice Ciencia Ficción no hay hasta que llega la Revolución Industrial o la Revolución Científica con los Isaac Newton y Godofredo Leibniz de "El Ciclo Barroco" de Stephenson como algunas de las estrellas principales. Es una opinión muy respetable, pero también hay quien dice que marcianadas hay desde que el mundo es mundo. Por no hablar de la concomitancia (sí, concomitancia: "Acción y efecto de acompañar una cosa a otra, u obrar juntamente con ella", según la Real Academia de la Lengua Española) entre fantasía, ciencia ficción y terror. En conclusión: ¿cuándo empezó todo este fregado? Ni se sabe. Podríamos decir que sus primeras raíces se perdieron en la noche de los tiempos y raro será que podamos encontrarlas.

¿En qué momento el hombre de las cavernas decide abandonar el realismo sucio o, cuando ya se instaura la agricultura, garbancero y da el salto a cosas que puede que no sean posibles? ¿En qué lugar y en qué etapa del desarrollo humano a alguien se le ocurre por primera vez la idea de una invasión alienígena, por poner un ejemplo? ¿Tardó mucho en aparecer el primer enteradillo que dijo, con voz engolada "Perdona que te diga, pero eso es una chorrada porque cuando alguien se muere se queda ahí y no se levanta a pasearse, que yo soy el enterrador de la tribu y sé de lo que me hablo"?

Intentando responder estas incógnitas han surgido teorías que fiables, lo que se dice fiables no parecen mucho (a fin de cuentas, si no podemos hoy en día fiarnos de los contratos con nuestro proveedor de telefonía, cómo vamos a a fiarnos de cosas que se cuentan de cuando no había ni escritura) Una de las más insólitas es la de Bonifacio Lebrel, conocido teosofista que en 1924 situaba al Adán de los fantasistas en el municipio granadino de La Peza (más conocido como "Peza, La" en las bases de datos oficiales), del que, casualmente, era natural (y sobrino del alcalde del momento nombrado por conexiones con un cuñado de Primo de Rivera, pero eso es otro tema) Bonifacio se paseó con una varita de zahorí por la comarca y afirmó, con toda la rotundidad del mundo que la comarca estaba en el pleno epicentro de una gran masa de un mineral radioactivo al que bautizó como "fandomio", cuyas emanaciones habrían llevado a los naturales a demostrar una inventiva y una imaginación sin par a lo largo de los siglos. Hoy en día la sola idea hubiese valido para que la Diputación Provincial o la Universidad abrieran un "Centro de Estudios e Interpretación del Fandom" en su pueblo en cuyo órgano de dirección, gobernanza e interlocución con las administraciones hubiesen entrado un par de concejales, un jefe de departamento universitario y el propio interesado. Sin embrago, eran otros tiempos y no sólo no recibió el aplauso del vulgo iletrado, sino que lo único que consiguió fue que lo tiraran al pilón en las fiestas de la patrona. Si alguien pasa por ese municipio hará mejor en no preguntar por este hombre, que se fue para Tierra del Fuego dejando abultadas deudas de juego que para siempre quedaron sin pagar y llevándose consigo a la sobrina del cura para al parecer, publicar con un nombre distinto años después tres estudios sobre el tango, cada uno en una universidad distinta y situando el origen del mismo en cada una de las ciudades en que estaba ubicada la universidad.

Aun sorprendente por la afirmación de la existencia de ese supuesto mineral, el caso de Bonifacio Lebrel no es único: Los historiadores que hoy en día estudian a los historiadores que a su vez estudiaban lustros y lustros atrás este tipo de casos refieren doscientos veintiocho casos similares de individuos que sitúan el origen del fandom o en su ciudad natal o en la ciudad en la que residen o en algún punto del planeta que, por el motivo que sea, tiene una desesperada necesidad de mirar por encima del hombro a sus vecinos y que acoge con los brazos abiertos y con alguna que otra canonjía al investigador de lo fantástico.

Una de las profesiones que en secreto envidian los historiadores es la de policía. Evidentemente, no por poder llevar arma, porque les guste poner una sirena en el techo del coche o por el sabor de los donuts con café con leche, sino por el hecho de que, salvo que haya habido una escabechina como la matanza del día de San Valentín, siempre se puede pillar por banda a alguien presente durante los hechos e interrogarle hasta la aburrición. Como no es posible llevarse a un hombre de Cromagnon vivo al despacho y, tenerlo esposado hasta que cuente todo lo que sepa sobre el fantástico de su época (si es que había), el historiador mínimamente riguroso que no quiere repetir las patrañas de tantos charlatanes, se ve obligado a atarse los machos y cada dos párrafos meter, quede fea o no la frase, un "cierto número de evidencias permite soportar la idea de que ..." o un "igual resulta que no, pero estudiando estos huesecillos nos pareció como que sí, que ..."

Quizá sea por un lado una falta de pudor y por otro de rigor científico, pero pasando un servidor en autobús cerca de la localidad de Orce, en la que están las famosas minas de huesecillos de homínidos  (o de quijadas de burro, ...) con el trantran del vehículo le vino una ensoñación que, real o no, explica bastante bien cómo pudieron surgir . Ya sea memoria genética, recuerdos junguianos implantados en el cerebelo o un chorro de taquiones que le dieron unas cuantas vueltas a la galaxia y al final fueron a dar en mi cabeza llenándola de impresiones de eras pasadas la iluminación llegó a mi mente y  vi al igual que les estoy viendo a ustedes ahora mismo (es una manera de hablar, que ya sé que no les puedo ver porque están escondidos detrás de la pantalla) a unos cuantos hombres de Orce congregados ante una hoguera. Uno de ellos comenzaba una narración en un lenguaje gutural que (y mira que me está costando pillar el alemán), sin embargo, yo entendía perfectamente y que debía de ser la primera entrega dentro de una historia que el narrador definía como "más ambiciosa" (lo cual demuestra que ciertas ínfulas son consustanciales y seguramente concomitantes a toda actividad creativa desde los tiempos más remotos)
Los simpáticos Hombres de Orce de Carlos Hernández
La narración que yo presenciaba y que pienso que el destino quiso que fuera la primera salida de labios humanos (o prehumanos o incluso antropoides), trataba de un joven guerrero / cazador / pescador y hasta carroñero si las cosas se daban mal, que iba de rebelde y malote por la vida y mantenía una actitud displicente hacia los ancianos de la tribu, lo que inevitablemente logró la empatía con los más jóvenes del grupo. Esa especie de Bart Simpson de Orce no es que ofendiera a los ancianos sino que, al coger las piedras sagradas que marcaban los enterramientos para delimitar las porterías de un partido de futbito, ofendía también a los fallecidos y a los deudos de los fallecidos, que ya no sabían dónde ir a dejarles unas florecillas silvestres. (De ahí venía el conflicto de la historia, de ahí)

De esto no sólo se desprende que estos ancestros nuestros no sólo tenían la idea de dos mundos distintos, el de los vivos y el de los muertos, sino que también ya había arraigado en ellos la idea de que al abuelo hay que hacerle algo de caso, no sólo vivo, sino que también una vez que ha pasado a mejor vida. Otra cosa es que el abuelo no se contente con unas simples florecillas sino que exija un mínimo respeto y se levante de la tierra presa del frenesí dispuesto a devorar a los vivos cuando se le contraría. (Por otra parte, se ve que ya había un presagio de lo que sería el fútbol que conocemos hoy en día, con sus empresas de apuestas radicadas en Gibraltar y su periodismo "bufandero" pero eso no suele ser objetivo de este blog)

Así, los muertos ofendidos se levantan de sus tumbas en lo que sería el primer apocalipsis zombie de la historia y hasta de la prehistoria, en respuesta a la conducta desviada de los estándares oficiales por parte del chaval. Helo ahí: la ficción usada como herramienta de control social y como modo de marcar ciertas conductas como "reprensibles". (No es que sea más respetable lo que se hace hoy en día cuando sirve como vehículo para el "product placement" y para poner anuncios en medio)

¿Se le apareció un monolito negro que le llevó a pensar en esa idea al joven narrador? ¿Surgió en esa narración el primer spoiler? ¿Tuvo que aguantar ese narrador el típico comentario "realista" (en el sentido de "realismo garbancero", claro está) y "de sentido común" en plan "eso no tiene ni pies ni cabeza" ¿Hubo hacia esa historia las típicas relaciones que hoy llamaríamos fandomíticas por parte de los miembros de la tribu? Puede que así sea, pues entre los asistentes se veían pieles de bisonte (o de uro o de cabra) con la cara de ese héroe. ¿Los primeros frikis, acaso, capaces de salir con "fan fictions" similares y de organizar convenciones ataviados como el protagonista?


¿Representación prehistórica almeriense de un señor viendo en el horizonte la Estrella de la Muerte"? Chi lo sa?
En un esfuerzo similar en esta línea, el escritor canario del género Victorino Marqués ha investigado las costumbres de los primitivos guanches y para ello se ha encerrado en una gruta siguiendo una dieta similar a la de sus ancestros para saber qué efectos tendría sobre el consumo y la producción de ficción. ¿Nos sorprenderá con historias como las de Erich von Paniken sobre visitas de platillos volantes inspirando a sus ancestros historias de máquinas del tiempo, inteligencias artificiales desbocadas o licántropos? Temiendo que de tan arriesgado experimento se derive una regresión como la que se da en "Viaje alucinante al fondo de la mente" y Victorino salga convertido en un australopiteco, familiares y amigos le esperan a la entrada con sus episodios preferidos de "Los Picapiedra".

FELIZ DIA DE LOS INOCENTES

 Ya le habréis echado un vistazo a StardustCF , ¿no? Que las imágenes son la mar de bonicas ... ¡Feliz 2024!