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viernes, 16 de agosto de 2013

"Tu reinado de tedio ha terminado"

Cuando uno está en la Universidad o en la secundaria y tiene que leerse un libro por sopas, pues apechuga y llega hasta el final. (O no, y luego en el comentario de texto o en el examen se ve obligado a recurrir a la inventiva, lo que, por otra parte, tampoco viene mal para despertarla) Algo parecido se da por motivos de trabajo: pensemos en los contables de toda España a los que les llega un cambio de Plan General Contable cada tres lustros, ya sean del sector público o del privado. O en los ingenieros informáticos que se tienen que leer todo un Esquema Nacional de Seguridad y a los poquitos meses, leerse el Esquema Nacional de Interoperabilidad. (Por no hablar de que, después de leérselo, hay que aplicarlo) A los sufridos lectores profesionales centrados en buscar entre los manuscritos que llegan a las editoriales a la próxima Rosaura Gallego ya les dedicaremos un próximo post, no nos hemos olvidado de ellos.

Sin embargo, en lo que es el ocio, nadie nos obliga a leernos tal o cual cosa. ¿Me puso alguien una pistola en la nuca o una ballesta apuntando a mi corazón o un tomahawk sobre la coronilla o una espada falcata a la altura del bazo para que me leyera los libros de "No-A" de Van Vogt (y el segundo en portugués, para más inri)? No. Aunque eso de que no nos obliga nadie no siempre es así: en los años setenta en según qué ámbitos decir que uno no se había leído "El Libro Rojo de Mao" o decir que no se había leído ningún libro publicado por "Ruedo Ibérico" era exponerse al suicidio social, en ciertos grupos de adolescentes no comulgar de la pasión por "Crepús culo" puede suponer perder la condición de "muy más mejor amiga" y hasta la expulsión del equipo de animadoras y haremos bien en leernos el libro que nos recomienda el vecino o vecina que se compra los libros en el Carrefour ("Código Da Vinci", "Caballo de Troya", ...) si no queremos que, encima, nos mire por encima del hombro.

Esta motivación extrínseca para la lectura no tiene necesariamente que ver con la que le lleva a uno a terminarse sí o sí un libro, sin que intervenga presión social alguna al respecto. ¿Será por cabezonería o por respeto al trabajo del autor y de toda la editorial? ¿O por un reflejo de cuando nuestra madre nos decía "Tú cómetelo todo, que dejar comida en el plato es de mala educación"? Hay gente que presume de que los libros que le gustan no se los leen enteros: "Pues yo, si no veo que a las quince páginas el libro no me seduce lo dejo de lado" Es el caso de Francisco Umbral, que decía que los libros malos los tiraba a la piscina hasta que se acababa formando una masa de papel descompuesto, probablemente para presumir de tener un estándar de lectura tan elevado como para hacer pulpa el 90% del resto de la producción literaria española. (Desconozco si algún rival del mundillo, en respuesta, reservaba un destino similar a los libros de Umbral como pasarlos por la Turmix o trocearlos como si fueran leña para alimentar la chimenea)

Al resto de los mortales, que no disponemos de servicio de prensa y que los libros que leemos nos los pagamos nosotros, nos repatea bastante habernos pulido 15, 18 y hasta 24 euros en un libro y que luego sea malo (o por debajo de nuestro elevado estándar de lectura) Por eso, como los jugadores empedernidos que tiran hasta la última moneda pensando que antes o después terminará la mala racha y empezará lo bueno, algunos dedicamos horas a leernos el truño hasta el final, en vez de cortar por lo sano y dedicar ese tiempo a otro libro que sí nos merezca la pena. Así, pasan las páginas a ritmo de caracol con diálogos poco creíbles, descripciones reiterativas o situaciones estiradas a lo largo de capítulos y capítulos mientras pensamos "No, si tendrá razón el cabrón de Fulano, que decía que iba a ser un muermo" o "Culpa mía por comprarme secuelas, culpa mía" Vamos contando las páginas que nos faltan para el final como los niños cuando van en el coche a Gandía ("papááá ... ¿queda mucho? ... es que tengo pis"), echando cuentas de si ya vamos por la tercera o la cuarta parte del libro, yendo a planchar algo o a lavar un plato pendiente o a echar un pis (sí, como el niño que va camino de Gandía) mientras comenzamos un sentir un sordo odio hacia el autor (o autora), el editor (o editora), el traductor (o traductriz), el corrector de estilo (o corrector de estila) y, ya por último hacia el librero (o el dependiente de centro comercial que usualmente trabaja en la sección de encurtidos pero que la mañana en que nos pasamos a comprar estaba atendiendo la librería para cubrirle el turno al encargado o encargada titular), los cuales, en mayor o menor medida, tienen cierta responsabilidad en todo el desaguisado.

Para evitar esas acumulaciones de mala leche que han llevado a más de un lector decepcionado a tirar por la ventana el ejemplar gritando "¡Tu reinado de tedio ha terminado!", quemarlo, pintar penes en los márgenes de las páginas y enviarlo de vuelta a la editorial o tirárselo a la cabeza al autor en una convección, desde este blog, como hemos leído por ahí que, cuando uno hace un gran esfuerzo, viene bien premiarse uno a sí mismo, queremos daros un consejo para cuando acabéis un libro particularmente indigerible: Permitíos un pequeño capricho (pero por favor, no os recompenséis comprando la secuela, que eso ya sería rozar el masoquismo). Matad un choto, en cambio. Cuando los albañiles terminan un edificio, en vez de sacarle fotos en Twitter o publicar los planos en Pinterest, lo que hacen, para festejarlo, es matar un choto. Con el objetivo de comérselo en grupo, se entiende, no porque les caiga mal la cabaña caprina (la cual, con la crisis de la construcción, debe llevar unos años de relativa calma y placidez)
Choto campero, a la manera de Almería

El curso a seguir en estos casos, por tanto, es simple: "Matad un choto". Los carniceros de España os lo agradecerán (y las cabezas de los autores también)

domingo, 30 de marzo de 2008

¿QUIERE USTED LEERSE "AMERICAN GODS" DE NEIL GAIMAN GRATIS GRACIAS A "DIAS DE VINO Y FANDOM"?


Bueno, pero en inglés y sólo hasta el lunes 31 de marzo nada más:




(Aparentemente, las ventas del libro han subido un 300 % gracias al invento)

Si hubiera que hacer un "Celebrities" del fantástico uno de los primeros debería ser Neil Gaiman. Guaperas, bien relacionado (sí, hay quien le ha relacionado con la cantante Tori Amos, que toca el piano como si estuviera montada en un burro), con películas en Holywood y con unas gafas de sol que hacen que las "lolitas-goth" babeen. Como muestra un botón: en la portada de la novelización de Beowulf publicada en España sale más grande que el nombre de la escritora el de la autora del prólogo (Rosaura Gallego) y el del autor de la introducción (el propio Gaiman)

sábado, 16 de septiembre de 2006

ROSAURA GALLEGO: ¿UN PELIGRO PARA LA ORTOGRAFIA?

A nadie se le escapa que uno de los éxitos de los últimos tiempos de la fantasía española es "Memorias de Verdhün", lanzado al mercado por Typhoon Mask, editorial especializada en sacar libros de tres en tres. Su autora es Rosaura Gallego y, pese a su juventud, ya cuenta con una larga lista de títulos publicados, lo que ha llevado ya a algunos a llamarla "la gran dama de la fantasía y la ciencia-ficción españolas", para alegría de la conocida autora Elena Tarragó.
"Ya tenía yo ganas de que saliera otra mujer que escribiera este tipo de cosas y dejaran de llamarme a mí eso de gran dama, que parece que eso me obliga a llevar tacones y a chochear en las convenciones como si fuera Ursula Q Le Mans"

Sin embargo, un gran número de profesores de Lengua Española que probablemente hayan confundido la causa con el efecto o el mapa con el territorio (o el rábano con las témporas o el culo con el pulso, nunca se sabe) al ver las contribuciones de algunas fans de "Memorias de Vermhüt" a algunos foros de Internet se han preocupado notablemente y han pensado que la lectura de sus novelas, aunque aparentemente respetuosas con la sintaxis y la ortografía, pueda actuar subliminalmente sobre quien las lee y ser la causa de textos como el siguiente:


A MI TAMBEN MA ENCANTAU MDI!!!! y tamben lo considro el mejor lbro q he leio en mi vida!!!! no pense q algun libro llegara a gustarm tanto com pa hacer lo q stoy haciendo ahora...jaja
creo q si ls protagonists d 1 libro sn maomens d nuestra edad, ns gusta mas... nose...les entendems mejor XD
ME ENCANTA KIRTASH!!!!!sera xq me gusta el negro??jaja... nose...ls tios misteriosos me vuelven locaaaa... y los ojos azules??MAS AUN!!!jaja..

Ante esta situación, han pedido a la editorial que se inserte en cada en ejemplar de algún libro de Rosaura un folleto dedicado a la reeducación lingüística de sus lectores, a elegir de entre los siguientes: "Los signos de puntuación pueden ser tus amigos", "No suena, pero la letra 'H' también es guay", "Los americanos no saben usar los acentos pero nosotros sí" y "Si tus amigos leen en voz alta lo que escribes mientras comen polvorones y no usas comas harás que se asfixien"

La respuesta de la editorial ha sido la siguiente: "Nos gustaria muxo i molaría mazo jijiji xo supondria 1 gran carga d trabajo xa muxa penya xDDD"


FELIZ DIA DE LOS INOCENTES

 Ya le habréis echado un vistazo a StardustCF , ¿no? Que las imágenes son la mar de bonicas ... ¡Feliz 2024!