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jueves, 1 de agosto de 2013

REQUETEREEDICIONES

En el ADN de la ciencia ficción está el mirar hacia el futuro y es por eso que algunos la han rebautizado como "literatura prospectiva" (hubo algún intento anterior como "ficción especulativa"  pero la mala imagen que se tiene en el mundillo de los mercados de valores, la Bolsa y todo lo financiero en general hizo que la denominación no llegara muy lejos) Sin embargo, entre que los derechos de algunas obras ya con un tiempo andan más baratejos porque los herederos quieren ir haciendo caja o que, directamente, esas novelas (o relatos, o poemas, o quintillas, o carocas ...) ya han pasado al dominio público, estamos asistiendo a un verdadero revival de novelas no ya del siglo XX, sino hasta del XIX y desde aquí retamos públicamente a los editores españoles a lanzar al mercado la obra de Luciano de Samosata, que vivió en el siglo II (después de Cristo), que no todo va a ser Abercrombie o China Mandeville.

Recientemente la editorial Gárgara Avis se ha marcado una edición de pioneros rusos de la ciencia ficción de esas que los reseñadores, como son cosas clásicas, no se atreven a ponerles pegas por miedo a quedar como unos filisteos (o iconoclastas o vándalos o energúmenos). Artiflex (o Gran Mamut, como se da en llamar de unos años acá) se ha lanzado a redescubrir el talento de un muchacho con luengas patillas llamado Isaac y apellidado Asimov sin que nadie le haya acusado aún de reaccionario. Lucio G Pardo ha reincidido y recientemente ha publicado "Un caso de coincidencia", una novela protagonizada por un sacerdote jesuita cual si fuera el Padre Brown de Chesterton y publicada en 1954. (Si se hubiese escrito de los años sesenta hacia acá por un Abercrombie o un Sanderson, formaría parte de una macrosaga compuesta también por novelas protagonizadas respectivamente por un dominico, un franciscano, un salesiano, un carmelita descalzo y un cartujo  que usara la técnica del monólogo interior, a falta de siquiera una palabra de monólogo exterior)

Para recompensar la labor de todos los estudiosos que buscan entre archivos y legajos el próximo "Anacronópete" cual si se tratara de la tumba de Tutankhamon, ignorando las posibles maldiciones que antiguos faraones del fandom hayan lanzado sobre ese tipo de obras y que se exponen a alergias respiratorias de tanto frecuentar bibliotecas llenas de polvo y humedad, el fabricante calagurritano de material de arqueología "Viuda de Folgoso" ha decidido instituir un premio anual. El trofeo representa a una momia saliendo de su sarcófago ante la mirada atónita de un erudito y el jurado compuesto por miembros del departamento de Paleontología de la Universidad de la Rioja ha hecho pública su intención de concedérselo de manera póstuma a Eutimio Mondo Ñedo, que falleció el mes pasado víctima de una infección causada por las esporas del moho que anidó en su colección de "Luchadrones del Espacio"




No hay comentarios:

¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.