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domingo, 30 de septiembre de 2012

ESOS LIBROS QUE TE COMPRAS Y LUEGO LOS TIENES CRIANDO POLVO ...

Que te regalen un libro (o un DVD o incluso una cinta VHS) y pasen las semanas y los meses sin que lo cojas y te lo leas, tiene un pase ... Pero que te hayas pulido 18 - 20 euros en uno y lo tengas en una estantería (o encima del mueble zapatero como es el caso de este humilde bloggero) ya tiene más delito. Hay gente que le echa a la culpa a la falta de tiempo o a que por lo que sea ya no tiene que coger el autobús o el metro para irse a trabajar y así le dedica menos tiempo a la lectura o a que ha sido padre y se pasa todo el santo día y toda la santa noche haciendo potitos y cambiando pañales ... o a que llega el Día del Libro o asistimos a una convención y se apodera de nosotros un frenesí comprador que hace que volvamos a casa con ocho o nueve novedades absolutamente im-pres-cin-di-bles que-hay-que leerse-pero ya-si-no-queremos-quedar-como-unos-mastuerzos que relegan a los libros que quedaban pendientes. Y no hay que olvidar que desde que tenemos Internet entre el Feisbu, el tuiter y las series que se bajan algunos (algunos, porque lo que es un servidor siempre accede a contenidos digitales pata negra, pata negra) la hora de acostarnos llega cada vez antes y sin haber hecho lo que de verdad teníamos planeado hacer.

Todo esto viene a colación ("colación" puede significar "Acto de colar o conferir canónicamente un beneficio eclesiástico, o de conferir un grado de universidad" pero creo que en este caso no tiene nada que ver) en relación con la emotiva noticia que nos ha llegado vía agencias (EuropaPress, Reuters, FrikiNews, Frankfurter Allgeheimer fur den freaks, ...) relativa al fallecimiento de Lothar (Lotario, para entendernos mejor los romanizados) Strüggenbahen.

Lotario, que el jueves falleció a los 94 años de edad, es (mejor dicho, era) un aficionado al género horricientástico muy conocido en Bamberga (en alemán Bamberg), ciudad ubicada en el distrito bávaro de la Alta Franconia.

En el cajón de la mesa de noche de Lotario había un tomo con varias aventuras del Capitán Mors, "Der Luftpirat" que recibió en regalo por su decimoquinto cumpleaños. Este personaje era un enmascarado que iba en globo con la intención de vengarse de los asesinos de su familia. Una vez que el hombre se vengó y ya que tenía un globo, lo habilitó para viajar por el espacio y así visitar Venus y otros planetas, lo que le valió ser mencionado en "La Liga de los Caballeros Extraordinarios" de Alan Moore y que se editaran 165 libros con sus aventuras.
La primera portada de una novela en la que veo a gente poniendo un tabique


Volviendo a ese cajón, hay que decir que el citado tomo siempre acababa tapado por otros libros de mayor relevancia intelectual, por así decirlo, que Lotario iba adquiriendo. Este humilde ejemplar no protestaba al verse relegado por las novelas de Van Vogt o incluso Hubbard y así vio pasar los años sin ser leído, que es a lo que aspiran todos los libros (sí, algo así como los juguetes de "Toy Story") Peor aún, el libro cayó a ese espacio que hay detrás de los cajones donde temió envejecer y acartonarse para siempre.

Sin embargo, la semana pasada, su nuera Petra lo encontró cuando intentaba poner orden en la mesita de noche. Su primera intención fue tirarlo o venderlo en eBay pero pensó que al menos debería consultárselo a su suegro, que en ese justo momento estaba en el ambulatorio a causa de sus achaques.

Qué alegría la del anciano aficionado cuando llegó a casa y Petra le enseñó el ejemplar. Los recuerdos de su adolescencia se abalanzaron sobre él y hasta llegó a escapársele alguna lagrimita que otra. Esa misma noche se fue a su cuarto antes de lo habitual para poder dedicarle tiempo a su hallazgo: Estuvo un buen rato mirando la portada, echándole un vistazo a las ilustraciones (aunque le pudieran dar pistas de lo que vendría luego en el devenir de la acción) y pasando la yema de los dedos por esas páginas amarillentas por el tiempo hasta que por fin empezó a leer ese regalo de su prima Greta, que parecía que le gustaba y a la que se la llevó un bombardeo aliado, y que le había dejado una dedicatoria en la primera página.

Absolutamente "pulp", las aventuras de Mors fueron siendo leídas a lo largo de los días por una persona que no era el muchacho inocente que las recibió el siglo pasado pero que hizo un esfuerzo para dejar por una vez en la mesita de noche sus exigencias en cuanto a la sofisticación de la trama, el rigor científico y la caracterización de los personajes y sumergirse en el mundo que, un siglo atrás escribió un autor del que no ha quedado el nombre.

La noche del miércoles le agradeció a su nuera lo que estaba disfrutando gracias a ese afán de ordenar suyo que tanto le había molestado en otras ocasiones. Esas molestias suyas no le habían dejado leer nada durante un par de días pero  las veinte páginas que le quedaban no le durarían ni media mañana. A la vuelta del almuerzo ella se lo encontró ya sin vida, con el libro cerrado sobre la mesita de noche.



POST - POST (es decir, lo que va después del post):
Si alguien tiene por ahí un libro incunable pendiente de lectura que lo ponga en los comentarios. De los míos, el que lleva más tiempo chupando banquillo debe ir ya por los 18 años: "La máquina de asesinar" de Gaston Leroux, una edición de Austral que me dieron de regalo en El Corte Inglés y que lleva esperando a ser leída desde entonces)


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¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.