Noticias del loco mundo de la Fantasía, la Ciencia Ficción y el Horror en España. "Este blog es un producto de su tiempo y no refleja los mismos valores que si se hubiera escrito hoy" (Y sí, este blog usa cookies: tampoco es que un servidor haga cosas raras con ellas, pero advertidos quedáis)
Hace tiempo, sólo se tatuaban los yakuza, los marineros y la
protagonista de la conocida copla "Tatuaje". Sin embargo, de unos años
acá, han aparecido como setas locales para hacer "tatoos" y ya no
sorprende ver gente que se tatúa "Amor de madre", nombres y rostros de novias o novios, el
tapiz de Bayeux, "La rendición de Breda" o el desembarco de Normandía y
acaban teniendo el pecho como "un tebeo de Mortadelo" (como dice la
canción también titulada "El Tatuaje" de los Mojinos Escocíos).
Como los temas a tatuar con el tiempo se van a repitiendo y la clientela
está ávida de nuevas sensaciones, un tatuador de Palafrugell ha
recurrido al manualillo de Klingon de su hermano mayor "trekkie" para
renovar el repertorio de las frases que tatúa y, contándole al cliente
que son frases de sabiduría oriental zen, le ha tatuado en el tobillo el
artículo 217 de la Ley de Enjuiciamiento Civil en alfabeto klingon.
Días posteriores ha recurrido al élfico y hasta a signos abominables
hechos para bocas no humanas sacados de las lenguas de "La llamada de
Tchulhu" para tatuar en tobillos y muñecas la alineación del Llagostera
FC.
Viendo las incontables posibilidades que ofrece este mercado, en la
próxima Hispacon se va a montar un salón de tatuajes que va a dejar
sobre la piel de los interesados naves e insignias de la "Saga de los
Aznar" y frases míticas de "Mecanoscrito del segundo origen" de manera
indeleble y para los restos.
Hasta finales del siglo pasado (el siglo XIX no, el siglo XX), la
investigación y generación de contenido sobre las obras de ficción
literaria o audovisual se hacía de manera artesanal, usando para ello a
un operario llamado "erudito" que, a partir de la lectura previa de
obras similares generaba juicios y valoraciones sobre la obra en
cuestión que ayudaban a su vez a futuros eruditos a generar nuevo
contenido. Dada la lentitud del proceso, para cuando el contenido se
generaba, si se trataba de una película, llevaba ya varios meses fuera
de la cartelera y, puestos a hablar de cosas viejunas, sólo ayudaba a
decidir si merecía la pena alquilarla en el videoclub. Por otra parte,
al únicamente poder hacer uso de las metodologías estandarizadas
existentes, que recibían nombres tan pintorescos como "marxismo",
"estructuralismo" y "postmodernismo" la posibilidad de informatizar el
proceso se reducía y al final no se podía contar con más que un erudito
(y, en el mejor de los casos, algún becario postdoctoral que otro) atado
a filias y fobias o a la necesidad de halagar a jefes de departamento
elaborando artículos acordes con su ideología o con la temática del
congreso anual correspondiente.
Esa etapa artesanal ha quedado periclitada con la irrupción de nuevas
tecnologías informáticas como el "machine learning" y el "big data" (sin nada que ver con el androide de Star Trek) que, por fin, permitirán emitir valoraciones
basadas en evidencias y no en manías y filias y fobias personales, como ha tenido ocasión de
experimentar Fernando Angel de Moratinos, conocido estudioso de la saga
de las Galaxias. Ante la pregunta de cuál es el orden adecuado para ver
las tres trilogías de Star Wars .. ¿según se rodaron? ¿según la
cronología de la acción? ¿de mejor a peor? ¿saltándose las escenas con
Yar Yar Binks y los ewoks? ... Fernando, en un arrebato de "mad doctor", decidió responderla de manera
metódica y experimental, sometiendo a sus alumnos a todos los posibles
visionados del conjunto de 9 películas y registrando con electrodos sus
parámetros biológicos para obtener cuál sería el visionado con la
sensación más placentera y agradable en unas condiciones atmosféricas normales de
presión y temperatura.
Los alumnos voluntarios a someterse a esta especie de visionado serialista a día de hoy sólo llevan 23.456 de los 362880 posibles
visionados, pero se puede decir que participan en la experiencia con un ánimo inmejorable y sólo
se han reportado 17 casos de desmayos por fobia a la cara de Hayden
Christiansen y algún que otro extraño caso de amnesia selectiva que lleva a algunos alumnos a no poder recordar el beso entre Leia y Luke Skywalker.
Salvo Noé es un psicólogo italiano autor del conocido libro de autoayuda
"Prohibido quejarse", traducido al español y a muchos idiomas más en el
que aboga por limitar esa consustancial tendencia a la queja del género
humano por el propio bienestar psicológico de la gente. El libro sedujo
al papa Francisco que, por muy Santidad que sea, hay ratos que acaba
cansado de tanta entrevista con la presidenta de Groenlandia y demás grandes
personalidades y no está para aguantar a todos los quejiques que hay en el Vaticano
con sus boludeces y fijó un cartel a la entrada de su despacho con el
título del libro como si fuera una señal de tráfico.
(Aquí, la primera ministra de Groenlandia disfrutando de la visita oficial al Vaticano)
Aunque a primera vista la aplicación de los consejos de Salvo supondría
una mejora del bienestar de los que los sigan, la reducción del número de quejas y lamentos
puede suponer un golpe letal para redes sociales y foros de Internet,
que viven de ofrecer contenido y se han encontrado con que las personas
que leen el libro han llegado a reducir un 70 % el número de tuits y de
intervenciones generados, especialmente en los que hablan de política y
de comportamiento de la industria editorial. (Recordemos que quejarse
de que Sigamesh tarda en sacar la edición española de la última entrega
de "Juego de Tronados" ha alcanzado niveles de arte entre los sufridos
aficionados a la serie).
¿Qué empresa aceptaría reducir en un 70 % el producto que vende, por
tanto? "Será muy sano para el alma, pero es tóxico para nuestro negocio,
así que se acabaron los hashtags de ese señor", ha hecho saber una voz
no autorizada de la red "Tuenti" y otra de "Second Life" no ha dudado en
retuitear el comentario.
El estreno de la película ambientada en el universo fílmico de
Star Wars e intitulada "El último Jedi" (o "La última Jedi", "Los
últimos Jedi" o hasta "Los últimos y las últimas Jedis" … hay que ver lo
que da de sí la traducción del título original inglés) llevó al
grupo de nuevas tecnologías de Ornitorrincum Cultural, entidad que aboga
por la independencia de Cataluña de España, a desarrollar una
aplicación que se podía llevar perfectamente instalada en un portátil al
cine y que se presentaba como "No seas tolai y ve a ver con ella ´El
último jedi´". El usuario no tenía más que pagar una entrada
adicional si no quería sentir el peso del ordenador sobre las rodillas
durante toda la proyección y ponerse los cascos para que la voz del
diputado de ERC Gabriel Rufián le fuera explicando los paralelismos entre
la situación política catalana de aquel momento (y la de éste, que tampoco ha cambiado tanto la cosa) y la de la galaxia (o cúmulo estelar o
nebulosa) en la que trascurren las aventuras de Luke SkyWalker, la
princesa Leia, Kylo Ren y la capitana Phasma … y Jar Jar Binks. No
sorprenderá a nadie el que se establecieran de manera continua analogías
entre las tropas imperiales y los guardias civiles llevados a bordo del
barco llamado “Piolín” y los rebeldes en fuga y los "consellers" que de
un tiempo a esta parte residen en Bruselas y otros sitios por encima de los Pirineos. Varios altos cargos de
Ornitorrincum definieron la experiencia como "extrema, esclarecedora,
estremera y estremecedora ... y necesaria" y no pudieron evitar que se les saltaran
las lágrimas viendo "Las últimas Jedi" haciendo uso del invento.
El Vivales y don Mariano, en el fondo de pantalla de la aplicación
Pasado el tiempo se ha sabido que la idea bebía (más que beber, es que un componente de
Ornitorrincum se echó una novia Erasmus húngara y se quedó con la idea
un fin de semana que fue a visitarla y vio el VHS en la repisa del
comedor) de un proyecto similar producido por las Juventudes del
"Movimiento para una Hungría Mejor, Excelente, Maravillosa. Campechana y Entrañable", consistente en una narración para oír acompañando el
visionado de la película "Star Trek: Primer Contacto". El audio
establecía a su vez paralelismos entre la asimilación de los
transilvanos de origen húngaro por parte de Rumanía tras el Tratado de Trianón y la que hacen los Borg con los seres humanos en el universo trekkie. Queda por
encontrar un perito experto en propiedad intelectual conocedor de ambos universos fílmicos en la suficiente profundidad como para evitar una recusación por alguna de las partes que sepa tanto catalán como húngaro (y con las
suficientes tragaderas como para consumir ambos productos) para ver cuál es mejor
desde el punto de vista de la comunicación política y/o de los cánones
Star Wars y Star Trek y dirimir quién debe indemnizar a quién.
(Y, ya que ha salido el nombre de Transilvania, "Transylvanian Boogie" de Frank Zappa)
Rodrigo Menéndez, editor, autor principal (y cuando no, traductor) del
sello editorial Espátula, ponía hace unos meses un podcast y oía a una
conocida personalidad que hablaba del tiempo que había dedicado en la reclusión de
esta pandemia a releerse los pocos clásicos que le quedaban por leer. Al
preguntársele por los títulos en particular ya empezaron los
carraspeos, las toses y los "Hombre es que". Ya era de por sí grave que alguien hubiese querido presumir falsamente de leerse clásicos a manta pero resulta que, entre la media docena
que al final pudo farfullar, ¡no había ninguno escrito por Rodry!
Dado que los murciélagos van a seguir siendo el reservorio natural de
los coronavirus y que raro será que en algunos años no caiga alguna que
otra pandemia más, Rodry se ha visto en la obligación de poner a
disposición del ser humano en general y del lector español de ciencia
ficción en particular su "Paquete Robinson de Obras Básicas,
Fundamentales e Inexcusables" todas ellas de su autoría, para que cuando
venga el próximo virus el pueblo llano no se vea en la obligación de
recurrir a títulos de la competencia, que a saber cómo han sido editados
y traducidos.
¡Vamos, que se los quitan de las manos (o del disco duro de su servidor, que también los tiene en electrónico)!
(Esta pieza o historia ha sido escrita sin intención ninguna de
promocionar comercialmente los productos editoriales de Espátula ni de
hacerle la pelotilla a su propietario para que nos envíe servicio de
prensa o para que nos publique alguna cosa en el futuro, aunque si el
hombre quiere estirarse y pagarnos un cachopo en la próxima convención
que haya en Asturias no nos haremos los estrechos)
Rodry, preparando material para la vigésimoquinta oleada.
(¿A que, leyendo esta pieza, les han venido a ustedes como
reminiscencias de otros artículos en prensa que han leído antes, como un dejá vu, como un pensamiento del tipo "Esta
forma de darle jabón a una editorial la he visto yo antes por algún lado"?)
Ser presidente de la AEFCFFyT (Asociación Española de Fantasía, Terror y
otros Generos Alícuotos) supone una prueba hasta para los caracteres
más templados. Tan es así que su actual presidente José Luis del Rido
recibió en el reconocimiento médico anual indicaciones expresas por
parte del equipo médico habitual de apuntarse a clases de yoga y hacer
meditación sino quería acabar en dos años hasta las cejas de medicación. Como buen
friki que se enfrenta a algo que no entiende del todo, lo primero que
hizo fue recordar citas de películas y comics que, aparte de permitirle
hacer unas cuantas bromas sobre la "técnica Federico" de "La Naranja
Mecánica" (la novela y la película, no la selección holandesa de fútbol de los setenta liderada por Johann Cruyff), francamente no le fueron de mucha utilidad. El siguiente paso
fue acudir a la librería más cercana y allí husmear entre libros de
autoayuda y espiritualidad para acabarse llevando un buen puñado de
libros entre los que destacan "Silencio",del monje budista Thich Nhat
Hanh, "Biografía del Silencio", de Pablo D'Ors, sacerdote católico (y,
sí, nieto de Eugenio D'Ors), "Tacet: Un ensayo sobre el silencio", de Giovanni Pozzi y "¿No podíais callaros un ratito?", de Felisa Pérez, profesora de secundaria, en los que se anima al lector a intentar
deshacerse mediante la meditación de esa incesante cháchara interior a la que, por otra parte,
tanto partido le sacó James Joyce con eso del "monólogo interior".
En el libro "Silencio entre el verde" del guarda forestal (también
católico) Armando Fioresta, al que luego siguió "Las voces del
silencio", Del Rido encontró grandes alabanzas de las virtudes
terapéuticas de salir al campo y ponerse a abrazar árboles. Como Del
Rido vive en pleno centro de la ciudad, primero empezó haciendo la
prueba abrazando una farola, pero no vio que le desestresara en
absoluto, especialmente cuando la encendieron y se llenó de polillas
revoloteando alrededor. Para seguir en su proceso de fusión con el verde de menos a más se fue abrazando a un
helecho, a una planta de "maría" de un vecino fumeta y a un cactus
saguaro que había en el Jardín Botánico de su ciudad.
Un poco cansado de tener que llegar a casa y cepillar los pulgones
adheridos a su ropa, Del Rido decidió darse un "baño de bosque", una
técnica antes conocida como salir a dar una vuelta por el bosque y ahora
conocida como "shinrin-yoku", que consigue relajar la mente y el cuerpo
de sus practicantes. Del Rido cogió el coche y se fue para el río
oyendo la canción de Miguel Ríos "En el Río". Tres horas de caminata en
ese nuevo estado mental hicieron maravillas con su fatigada mente y, ya
próximo al nirvana de tanto oír los murmullos de los arroyuelos, cayó en
la cuenta de que, para un urbanita acérrimo como él, tampoco había
tanta diferencia en recorrer un bosque que, a fin de cuentas, es una
acumulación de toneladas de celulosa, y una Hispacón que, a fin de
cuentas, no deja de ser otra gran acumulación de celulosa (ya prensada y
encuadernada, con algún que otro dueño de tenderete por en medio
intentando vender porciones encoladas o con grapa de la misma).
La nueva propuesta de técnica de relajación Del Rido ha llamado la
atención del departamento de Neuropsiquiatría de la Universidad Laboral
de Shokaido (Japón), que ya ha enviado a trece científicos y a doce
enfermos mentales con electrodos en la cabeza a recorrer hispacones y
otras convenciones similares para ver si la cantidad de endorfinas que
se libera es la misma que con el baño de bosque.
El confinamiento y las posteriores restricciones a la movilidad que ha
impuesto la pandemia han llevado a mucha gente al ERTE o al mismo paro.
Por otra parte, el teletrabajo ha crecido de manera notable, llevando a
mucha gente a ahorrarse varias horas a la semana sólo en
desplazamientos. ¿Y qué ha hecho la gente al encontrarse de repente
tanto tiempo en casa? Preocuparse viendo al doctor Simón en la
televisión, ver los memes de los grupos de Whatsapp (o Telegram o Signal o Mastodon), ver series en
Netfreax/HBO/Filmin (casi todos), ponerse al día con los libros
pendientes (muchos), pajarear por internet comprando más libros y
engordar aún más la pila de libros pendientes (muchos más), poner orden en
la casa (ya menos), hacer ejercicio (menos aún), estudiar un idioma o un
curso MOOC (pero que muy pocos) ...
Hay un grupo aún más reducido que, revisando las copias de seguridad del
ordenador, ha encontrado un fichero perdido de un proyecto de novela
largo tiempo olvidado (o una libreta perdida en un cajón) y, entre parte
diario de pandemia, experimento en la cocina a mediodía y
videoconferencia del trabajo, ha avanzado página a página hasta
completar el mecanoscrito de una novela. Cónyuges y familiares, también
con más tiempo libre del habitual, han hecho de pacientes "lectores
cero" y, como no podía ser de otra manera, han aplaudido las veleidades
literarias del escritor novel (o han hecho sugerencias francamente
absurdas que el escritor ha tenido que bandear como buenamente ha
podido) y le han hecho pensar que su obra tiene que llegar al público.
Esta situación ha llenado los buzones de editoriales y agencias de
representación literaria de un número inesperado de originales que los
lectores cazatalentos, por mucho tiempo libre con el que se encuentren
al trabajar desde casa, no dan abasto para estudiar, temerosos de que el
próximo García Márquez o un nuevo Harry Potter hayan ido a dar justo en
su turno y lo hayan rechazado de primeras, oculto entre una marea de
señoras de provincias contando las insatisfacciones en su vida y de
adolescentes mostrando cuán cabreados están con el mundo.
El "burnout", cual si se tratara de los profesionales sanitarios, se
extiende entre el sector. Alejandro Corbacho, propietario de la editorial Gilgamesh hasta ha pedido el auxilio de la Unidad Militar de Emergencias para que sus operativos contribuyan a despejar la cantidad ingente de originales pendientes de lectura. La gran obra, sin embargo, parece resistirse a
aparecer y el sector pide públicamente una tregua a los aspirantes a ser editados con la esperanza de que antes o después aparezca el nuevo diamante en bruto.(Bruto mucho, diamante poco, visto lo visto).
Muchos aficionados que desde sus años mozos se han venido haciendo con una colección
considerable de novelas, DVD y materiales aledaños, al casarse o al menos emprender
vida en pareja se ven en la obligación de desprenderse de la colección de manera apresurada y generalmente a cambio de importes inferiores a
los que hubiesen obtenido en sus mejores tiempos de fandomía. Algún año
que otro después, viene el primer hijo y, a no ser que el aficionado
disponga de garaje o chalet familiar, viene, además de con un pan bajo
el brazo, con la obligación de despejar completamente una habitación y
organizar otro gran saldo en eBay, Wallapop y similares.
Otros aficionados, sabedores de esta situación y que, por la razón que sea, no tienen limitaciones económicas o de espacio, buscan aprovecharse y engordar
sus colecciones con ejemplares difíciles de encontrar a precios de
saldo o de amigo (de lo ajeno). Hasta ahora, saber que fulano o mengano
estaban por soltar lastre era un secreto que corría por convenciones y
si acaso, vía mail. Hoy en día, con Whathszapo, Telegram, Line, etc,
etc. la información fluye de manera más rápida y la petición de mano de
alguien poseedor de una gran colección es sabida en pocas horas en toda
la península y a veces hasta allende los mares. Como "spin-off" de la empresa de envíos a domicilio albaceteña "Hijos de Celedonio
García", ha surgido una startup para conectar las listas de boda de los
centros comerciales con las listas de venta entre persona y persona:
Así, la plataforma Friki_a_Friki muestra un mapa de toda España (y,
próximamente, Hispanoamerica) en el que una estrellita marca a los
aficionados próximos a contraer esponsales, junto con detalles de si
será por lo religioso o por lo civil, en primeras, segundas o terceras
nupcias, etc, junto con los mejores lotes de los que podría deshacerse
el interesado.
Por otra parte, en la localidad soriana de Buitrago, patrocinada por la empresa funeraria "Herederos de Crisóstomo Buitrago", ha surgido una idea similar para aprovechar otro tipo de
saldos como es el que organizan los herederos de un fandomita fallecido, consistente en enviar, además del tradicional coche fúnebre una furgoneta (o dos o hasta tres) con operarios que descarguen el material y lo lleven a sus compradores finales pero
hasta los aficionados al terror más macabro han encontrado desagradable la
idea.
Ciertas tendencias sociales, económicas, tecnológicas ... ya estaban
latentes y la pandemia del 2020 no ha hecho sino mostrarlas con toda
claridad. La digitalización de la industria del entretenimiento es una
de ellas y no hace falta ser un historiador de la tecnología para saber
que tras el impacto de estas dinámicas en el sistema socioeconómico
quedan ganadores y perdedores. Entre los primeros están las casas de
videojuegos y entre los segundos, como sabrá cualquiera que tenga un
local de mala nota cerca, están las casas de alterne.
Este conflicto entre el nuevo mundo y el antiguo que no consigue
adaptarse a la nueva situación lo ejemplifica de forma clara el de por
sí accidentado lanzamiento del juego Cyberpunk 1977, que se ha
complicado a causa de la demanda que la Asociación Nacional de
Empresarios de Locales de Alterne ha presentado en Varsovia contra la
empresa polaca CD ProjeKct ,
responsable del videojuego, que a su vez adapta el juego de rol
Cyberpunk 2020 (si querían ambientar el juego en un futuro de pesadilla
tuvieron toda la puntería del mundo).
La acción (la acción del juego, no la acción procesal ejercida por la
Asociación) tiene lugar en un entorno futuro distópico (muy distópico,
pero nadie tiene que llevar mascarilla) y sigue las andanzas de un
mercenario llamado V que se enfrenta a megacorporaciones, nanotecnología
y alguna inteligencia artificial que otra en una ciudad llamada Night
City.
Y es ahí donde los establecimientos quisieron participar del negocio ...
¿qué es un entorno noir (por muy techno- que sea) sin locales de
strippers (véase la película de Sin City, por ejemplo)? Para compensar
la pérdida de su "core business" que supuso el confinamiento, y viendo
que el negocio de vender tuppers con comida no acababa de despegar (por
mucho que la comida la sirva una mujer escasamente vestida, la
mascarilla chafa el efecto erótico) varios de los locales quisieron dar
el salto a lo virtual y se pusieron en contacto con la casa polaca para
incluir sesiones via streaming en el juego, con anuncios y opciones
"Free", "Premium" y "Fremium" y hasta tarjetas de fidelización e
infidelización.
Incluso varios de los parroquianos más asiduos, muchos de ellos
afiliados a la Asociación Española de Usuarios de Locales de Alterne
(Alterna), que lleva varios años intentando federarse en la Federación
de Asociaciones de Consumidores y Usuarios (sin éxito alguno, por el
momento), propusieron participar en el programa de emisiones como
"prosumidores" y hacer animación de foros y redes sociales y montar
comidas de confraternización, encierros y capeas.
Esta propuesta sólo encontró un no rotundo y ofendido de la empresa, que
ya tenía bastante con paliar un retraso de siete años sobre el plan
previsto y parchear los "bugs" en las videoconsolas. Los dueños de
locales se han mostrado también ofendidos y han planteado una demanda
ante las autoridades judiciales polacas, a la que se ha unido la
sectorial catalana, Asociación Catalana de Locales de Alterne, para no
ser menos, que probablemente acabe ante la Corte Suprema polaca y, si
Dios no lo remedia, llegue al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Según la parte demandante, la negativa a abrir la plataforma a su
propuesta de negocio, tan respetable como cualquier otra, es una
vulneración más por parte de la muy católica y pacata Polonia en base a
principios, primero de nacionalidad y posteriormente morales, de la
libertad de establecimiento de cualquier empresa europea.
Propietarios, usuarios y empleadas (o dadas de alta en el régimen de
autónomos) de los locales afectados se encaminan ya a Varsovia a montar
una manifestación ante los locales de la empresa como nunca se ha visto y
que haría que si Jaruzelski levantara la cabeza la volviera a bajar,
presa del sonrojo.
Cabecera de la manifestación que tendrá lugar ante la sede de la empresa
Cualquier chaval que entre en la categoría de "millenial" debe estar
preguntándose a que viene tanta pasión por la década de los ochenta con
"Stranger Things", grupos de revival de "Dire Straits" y "Wham!" y
coetáneos y tanto "synthpop" con imágenes en tonos magenta y cyan y
efectos de aerógrafo. El motivo del interés por esta época no hay que
buscarlo en los movimientos estéticos del momento (los calentadores, los
pantalones "fuseau" y las hombreras se bastan y se sobran para espantar
al más pintado) o en la particular configuración geopolítica de la
época (por mucho miedo que nos dé el terrorismo yihadista, no da tanto
susto como dos superpotencias nucleares capaces de extinguir la vida
humana del planeta veinticinco veces) sino en ese franja de edad en la
que está por la gente que tiene ya cuarenta tacos y le ha dado tiempo de
adquirir un nivel adquisitivo medio o ha llegado a un nivel decisorio
importante en el terreno de la producción audovisual (aunque para llegar
a la cúspide como JJ Abrams, Peter Jackson o Guillermo del Toro ya hay
que estar en la cincuentena).
Aunque en los propios länder que
pertenecieron a la antigua Alemania del Este no deja de haber cierta
nostalgia morbosa por los tiempos de la difunta República (atención que ahora viene el chiste) Democrática Alemana que en cierta medida explotó
la película "Goodbye Lenin", hay un grupo de "ossies" escandalizados de
que alguna gente parezca tenerle aprecio a aquella época que retrata de manera menos
amable "La vida de los otros". Para ello, han montado un parque temático
"con la sana intención de escarmentar a tanto tonto que echa de menos
los asquerosos ochenta y que dice que con Honecker se vivía mejor" en el
que los asistentes pueden disfrutar (entendiendo en un sentido muy
amplio la palabra "disfrutar") de televisiones Telefunken en blanco y
negro que obligan a levantarse (nada de mando a distancia) para cambiar
el UHF por el VHF y así alternar entre discursos orientados a la
juventud emitidos por miembros del Partido (el lector atento ya se
imaginará de qué partido), recitales de poesía de hermanamiento con
miembros de otras Juventudes Comunistas de todo el mundo y dibujos
animados procedentes de la también pasada Checoslovaquia. Más de uno se
ha visto obligado a terminar el "paquete de experiencia" antes de tiempo
y se ha lanzado a toda prisa hacia el Burger King más cercano a meterse
entre pecho y espalda un "Happy Meal" y a abrazar alborozado los tres
muñequitos de Transformers que venían adjuntos, feliz de retozar en el consumismo más descarado.
El Operación Triunfo de la República Democrática Alemana
Hay un gran mito que perturba los sueños de los ciudadanos estadounidenses aspirantes a escritor (y también, aunque de otra forma, los de otros países). No los que aspiran a ser
el próximo Dan Brown ni la próxima Sophie Kinsella, no. Esos que tienen
ínfulas de ES-CRI-TOR pero desde muy jóvenes y que leen libros muy
gordos y que ligan muy poquito y que de vez en cuando hacen tonterías
como ponerse a fumar en pipa o beber absenta.
Ese mito, señoras y señores, es como la gran ballena blanca (primera
pista) que se escurre esquiva en sus sueños y les atormenta y hace que
quieran irse al monte cual si fueran Thoreau, irse por esos caminos de
Dios cual Walt Whitman en busca del alma del país (ya a estas alturas
creo que se va oliendo el tema), echarse a la carretera y retratar al
pueblo llano que trabaja con sus manos encallecidas cual Steinbeck ... o
irse a Nueva York a retratar desde la cima de los rascacielos hasta los
sótanos del subterráneo, a negros e italianos, a anglos e irlandeses, a
judíos y portorriqueños, en toda su grandeza y toda su crudeza cual Tom
Wolfe en "La hoguera de las Navidades. (Y para quedar guay añadiendo una
comparación postindustrial y postmoderna, escribir el guión de una serie
que retrate una ciudad como queda retratada Baltimore en "The Wire").
Ese mito, niños y niñas, es ... "la gran novela americana". Qué de
páginas y páginas se han escrito (y qué de tiempo se ha perdido
leyéndolas y corrigiéndolas en no pocos casos) en pos de ese gran libro
(regla número uno: una gran novela americana de 300 o 400 páginas no
baja) que retrate en su totalidad el alma de un país. (En Alemania
también han escrito grandes novelas alemanas y por haber hay hasta
grandes novelas austro-húngaras pero lo de la gran novela americana es
muy característico).
Portada de la adaptación al comic de Sienkiewicz
Sin embargo, ante la crisis sanitaria que ha golpeado todo el mundo el
2020 (y lo que le queda), un nuevo mito empieza a recorrer las mentes de los escritores con
tendencia a la construcción de monumentos literarios, como una variante
mutada (ahí va una pista) de la gran novela americana, por las
infinitas posibilidades que ofrece de lucirse describiendo las grandezas
y miserias de una humanidad doliente, la heroicidad de un sanitario en
primera línea de un hospìtal y la frivolidad de un Trump confundiendo a la población, el súbito
silencio de las grandes metrópolis y los ruidos de fondo de los
respiradores en una unidad de cuidados intensivos ... ¡la gran novela
pandémica!
Don DeLillo (que ya debutó con una novela titulada "Americana") ha sido
el primer gran aspirante a ostentar el título de novelista pandémico con
"El Silencio" pero le ha salido una cosa cortita, cortita de unas 120
páginas que cuenta cómo toda la parafernalia electrónica se apaga de
repente y deja desubicados a unos "bobos" o "pijiprogres". (Mal, muy
mal, Don, qué menos que escribir 600 páginas, que para que las clases
medias compren un novelón en el Carrefour hace falta que el tocho sea
gordo).
Para poder decir que de sus cursos salió el gran novelista pandémico,
las universidades americanas ya se han lanzado a modificar sus masters
en Escritura Creativa y ofrecen asignaturas y formación adicional sobre
biología, medicina y cadenas de suministro. Qué pena que se haya muerto
Michael Crichton, que sabría dar unas clases estupendas a los
principiantes torpes en lo que a tecnología se refiere.
(Pocas veces lo ha tenido tan fácil un año como para superar al anterior ... no nos decepciones, MMXXI)
Ya Javier ha reorganizado las entradas en una página aparte. Poquito a poquito iré poniendo algunas recalentadas y con perejil y enlaces nuevos, para gusto de la afición:
(Y disculpen ustedes la pereza y la inconstancia a la hora de felicitar ese día tan bonito y entrañable estos últimos años impares)
Hala, a pasarse por StardustCF, que hay mandanga de la buena. (Más de veinte años trabajando por la confusión del fandom, otra cosa no, pero constantes sí que somos).
Una de las aplicaciones de la Inteligencia Artificial es el análisis de
imágenes obtenidas en pobres condiciones de luz, precisión y encuadre. A
ello se dedica Eustoquio Menéndez, ingeniero informático que trabaja en
la startup SurProvInPhysiotronics, contratada para desarrollar un
sistema que busque señores mayores entre multitudes para ofrecerles
participar en el programa de Canal Sur de Juan Imedio en el que se les
busca pareja a los abuelillos.
Para comprobar que el sistema de aprendizaje automático va incorporando
correctamente nuevos patrones a partir de un conjunto inicial de rostros
estándar, decidió comprobarlo aplicándolo a imágenes de algún evento
que haya venido repitiéndose con regularidad en el que hubiera una gran
variedad de rostros. ¿Y para ello, qué mejor que aplicarlo a las fotos
de las Hispacones, un evento que se viene repitiendo de manera anual
desde hace ya 50 años? Así, Eustoquio ha sido capaz de elaborar un
completo estudio sobre las características capilares de los aficionados
españoles a la ciencia ficción, en el que se puede comprobar la
evolución a través de los años del porcentaje de rostros masculinos
(rayano al 100% en los primeros años, mínimamente más compensado de unos
lustros acá) y la proporción de asistentes y conferencias con el pelo
escasa, parcial o completamente canoso, en caso de quedarle pelo en una
proporción del pelo cabelludo superior al umbral que el algoritmo
considerase significativo, pues en caso contrario el rostro encontrado
pasaría a quedar etiquetado como "Calvorota".
Una vez refinado el
algoritmo, se espera que también sea capaz de detectar quiénes de entre
los etiquetados como "No canosos" en realidad se están tiñendo con
productos como Grecian 2000.
(Sí, ya sabemos que el aviso va con un pelín de retraso)
Si alguien quiere tener acceso a las noticias de las actualidad más rabiosa y mixomatosa del mundo cienciaficcionero ... ésta es su URL: http://stardustcf.com/noticias28d2016.aspconfriccionada con toda la maestría del mundo por un servidor y Javier Romero, que debe haber pasado unos ratos muy malos viendo mujeres en lencería fina inspirada en Star Trek y Star Wars. (Sí, este año la cosecha de inocentadas ha sido más bien magra ... habrá que ponerse las pilas este 2017)
Se hace saber al vulgo iletrado que con motivo de la EurosCon que tendrá lugar este año 2016 en la Ciudad Condal la revista online MegaPlastikMagazinepublicará un numero especial en inglés (¡bien!) y que en ese número habrá un artículo (qué digo un artículo ... ¡un ensayo!) escrito por un servidor (¡Biennnn!) en el que se le toma el pulso a la actualidad literaria fantacientonífictica de ese pequeño país europeo llamado Mittlepfrünia (¡BIENNNNNNNNNNNNNNNNNNN!)
¡Vayan ahorrando ya para poder comprarlo sin miedo a estrecheces de última hora!
(Previamente presentado en StardustCF del 28/12/2015) Entusiasmados con la última película estrenada, con la que arranca la última trilogía de la trilogía de trilogías, muchos están revisitando todas y cada una de las películas ya filmadas y ya puestos, lo que no es cine: las últimas series de TV, los dibujos animados de los Ewoks y de los Droids e incluso el tristemente famoso especial navideño del 78. Aun así, hay gente que no tiene bastante y se va a los apócrifos: los homenajes, los fan fictions ... y, a mitad de camino entre una cosa y otra, las parodias (véase "SpaceBalls" de Mel Brooks) y las versiones pornográficas que, para oprobio de Lucas, existen y cuentan con un amplio grupo de "connaiseurs".
La eterna rivalidad entre Starwars y Star Trek también tenía que tocar un tema tan peliagudo como éste: no en vano también hay versiones porno de la serie de Rodenberry (véase Star Trek: The New Penetration) tan capaces de estimular el interés de los aficionados como las dedicadas a Star Wars (véase Star Wars XXX: A Parody). Los debates en canales IRC, newsletters, etc sobre cuál tiene mayor valor cinematográfico, pornográfico, cienciaficcionífico o starwárrico son todo un clásico que ha acabado como el rosario de la aurora e incluso ha roto alguna amistad de años y hasta parejas en más de una ocasión.
Para zanjar de una vez por todas el debate (o más bien, para liarlo del todo) la Federación Escandinava de Amantes del Porno ha celebrado un visionado en bloque (con los asistentes separados varias bancas entre sí, porque con este tipo de cine da mucha grima tener a un tío al lado y pensar en qué estará haciendo y en qué estará pensando) seguido de un debate, tras el cual vendrá una charla coloquio a la que seguirá un cine fórum al que seguirá una votación en la que podrá votar todo europeo interesado en el tema. (Para los friquis de la Politología: la papeleta tendrá un número de películas de las que se podrá marcar un máximo de tres, eligiéndose una terna que compondrá el "Trío de la Gloria" mediante el sistema D'Hondt)
(¿Es el mejor el porno de Star Trek?)
(¿O acaso lo es el de Star Wars?. En cualquier caso, gracias infinitas a Javier Romero, que sacrificó horas de su tiempo a buscar por Internet este material videográfico y gramofónico)
Ilustres veteranos del mundillo cienciaficcionero francés e italiano cuentan cómo, cuándo en los sesenta y setenta algún aficionado sentía la llamada de la política y se ofrecía a participar en algún partido como candidato se le rechazaba sistemáticamente, o por leer literatura escapista, estadounidense y capitalista si le daba por un partido de izquierdas o por leer literatura extranjera y subcultural en caso de querer tentar a uno de derechas. En España, como eso de elecciones, partidos y demás no había, lo más que se cuenta es el desprecio de los popes de los partidos comunistas, maoístas y revolucionarios cuando, entre recital y recital de cantautor comprometido - o lectura de poemas de poeta oficial del partido- le aplicaban el análisis marxista a la novela que hubiera publicado el fan en cuestión y en nombre del realismo social (peligrosamente concomitante con el realismo garbancero) se le daba tal palo que no se atrevía a asomar la cara en toda su vida. Llegada ya la democracia (tan llegada que hasta había dado tiempo a entrar en Europa), el escritor Carlo Frabetti también hizo sus pinitos con un éxito perfectamente descriptible. Por el otro lado del espectro, Luis Alberto de Cuenca, aficionado al género (en realidad aficionado a TODOS los géneros), supo llegar a ocupar un puesto que ningún friki había ocupado siendo nombrado Secretario de Estado de Cultura (el puesto inmediatamente inferior al ministro, para los que no hayan estudiado oposiciones). Pero poco más hubo, que sepamos. Sin embargo, la progresiva aceptación del consumo de fantasía y ciencia ficción, debida al dineral que se deja la gente en suscripciones a cadenas de pago, ha hecho que, como demuestra la cantidad de frikis simpatizantes (y dirigentes) de Podemos, ciertas puertas se hayan abierto. (Aún así, sigue en el aire la idea de que, si los friki no brillan a la hora de conseguir convencer a una mujer de que salga con ellos, raro es que lo hagan a la hora de convencer a miles de personas que les voten). De unos años acá ha surgido con fuerza una nueva forma de comunicación política como es el libro escrito (ejem) por un político (o por su asesor, o por un becario, etc, etc) y hoy en día no hay partido político que no tenga una biografía hagiográfica de su líder y hasta se prepara un libro de recortables titulado "Viste a Albert" en el que hay que vestir a un muñeco de Albert Rivera en bolas eligiendo entre traje azul con corbata, traje azul sin corbata, traje gris con corbata, traje gris sin corbata ... El propio jefe de campaña de Podemos, Iñigo Errejón, será el autor y diseñador del libro "Pinta y colorea con Podemos", para el cual no será necesario usar en absoluto ni el lápiz azul ni el rojo y muchísimo menos el naranja, (en cambio, tras acabar el libro será necesario reemplazar el lápiz morado por desgaste total y absoluto).
"El Político en Campaña", imagen cortesía de Javier Romero
Sin embargo, salvo los libros con guiones de Enric Sopena y César Vidal en contra de Rajoy y ZP, respectivamente, poco comic se ha trabajado en ese sentido en nuestro país (en ese sentido los franceses nos llevan años luz de ventaja): Para paliar este huevo se está acabando de dibujar la novela gráfica "Frikis en Campaña", dedicada a los aficionados al género que han decidido dar el salto a la política. Con ese estilo de dibujo a lápiz mediocre y desaliñado que tan en boga está y que exigen las editoriales especializadas para que te lo puedan editar, las 235 páginas de la obra narran el periplo de Fernando Angel Moratinos, el cual, bebiendo de las fuentes de las memorias políticas de Vargas Llosa en su campaña presidencial peruana, ha decidido contar su experiencia. No es sólo él el protagonista del libro, también se da voz a sus amigos que cuentan cómo se iban para los primeros mítines para que no se viera solo y se desanimase con el aburrimiento de los otros asistentes (que en realidad a lo que venían era también a ver sólo al típico familiar o amigo que se ha metido en el fregado). Quitando un abuelo despistado que gritaba "¡Dales caña, Alfonso!", todo el mundo en los mítines locales estaba entretenido mirando a los móviles menos una señora que hacía ganchillo (y en algún que otro mitin de cierre de campaña también, pero las televisiones tienen la delicadeza de no emitir esos momentos). Más de un aspirante a candidato ha perdido los nervios y ha renunciado a la candidatura, no por el stress de la campaña o por los enfrentamientos internos, sino por ataques que le daban al gritar "Porque nosotros ... ¡nosotros tenemos razón! .. y ellos ... ¡ELLOS NO! ... ¿Pero me queréis hacer caso, que he venido a proponer ideas ... ¡ideas!" (Uno de los motivos de que haya tantos profesores en política no es que estén acostumbrados a explicar cosas, sino que están acostumbrados a hablar ante grandes grupos de personas que no les prestan demasiada atención)
Domenica Sofflama, abuela de dos niñas por parte de una hija, un niño y una niña por parte de un hijo y tía abuela de media docena de niños nada más que varones por parte de tres sobrinas ha despertado el asombro del pequeño pueblo de Guardaburro (regione Emilia Romaña) por haber puesto en el jardín un pokemon de mentira (tampoco es que los que se ven en el móvil vía "realidad aumentada" sean lo que se dice reales) que se curró con unos ovillos de lana de metro y medio de diámetro a ver si así le visitaban los nietos, que están ya de vacaciones pero aún no han asomado la cara por su casa (y eso que podemos dar fe de que hace una panna cotta memorable). Los reporteros del periódico local "("Il Giornale di Guardaburro") han quedado encantados de escribir notas sobre el tema (en verano es complicado encontrar sucesos que ayuden a rellenar un diario) y ya el columnista de los domingos (Gianfranco Serrucchio, profesor de literatura, musicología y colombofilia del "Istituto Magistrale Statale Pieropaolo Serrucchio") se ha marcado una columna de estas lúcidas que denuncian la deshumanización de esta sociedad mercantilizada y virtualizada que comienza tal que así "Ya decía yo en mi columna que hace unos años glosaba 'La Caverna' y 'Ensayo sobre la Ceguera' de José Saramago que esta sociedad banal nos impone nuevas formas de ceguera precisamente diciéndonos que miremos cosas que no existen ...". Es cuestión de tiempo que el tema salte a la prensa nacional y se escriban artículos aún más lúcidos y con aún más referencias a artículos previos que escribiera el autor. Mientras tanto, han llegado unos gamberretes y han teñido el pokemon de negro, a resultas de lo cual el bicho ha quedado que talmente parece un xenomorfo de "Alien".
En la foto, el Alien y el Predator, metálicos, que no de ganchillo, que custodian la tienda de ropa "El Ropero", sita en Granada
Qué tranquilas hubieran vivido las gacelas de Kenia si Hemingway hubiese tenido un smartphone con Pokemon Go instalada